Detuvieron al sospechoso del doble femicidio de La Matanza cuando hacía dedo

LA PAMPA- Se trata de Cristian Héctor Perrone (43), quien fue apresado por la Policía pampeana en la ruta nacional 35, a la altura de la localidad de Ataliva Roca, al sur de Santa Rosa y próxima a la ciudad de General Acha.

Rodolfo Garcete, un vecino de la zona, contó esta tarde a la prensa que él trasladó unos 40 kilómetros al acusado en su moto por esa ruta sin saber de quién se trataba hasta que un policía de nombre «Esteban» que iba en un patrullero a la par de su rodado los vio y los detuvo para identificarlos.

El testigo relató que lo único que dijo Perrone al efectivo policial que lo reconoció fue «no hice nada, no hice nada» y que arrojó el suelo el bolso que llevaba consigo.

«Esteban le dijo ‘quedate quieto, ya estás en el horno'», indicó el motociclista y contó que cuando él lo subió a Perrone a su rodado, éste estaba «cojo, todo mojado y muerto de frío» haciendo dedo al costado de la ruta.

Al identificar al sospechoso, el policía le dijo a Garcete que aquel hombre que llevaba estaba acusado de «homicidio y violación», tras lo cual, lo llevaron al destacamento local.

«La Policía me agradeció porque si hubiera subido a un auto era más difícil reconocerlo», añadió el testigo.

Por su parte, el jefe de la Policía de La Pampa, comisario Roberto Ayala, aclaró que si bien el pedido de detención de Perrone no era «oficial», a través de «los medios de comunicación se sabía de la necesidad de detener a esta persona que fue interceptada y puesta a disposición de la Fiscalía de General Acha».

Es que recién este mediodía la jueza de Garantías 1 de La Matanza, Mary Castillo, convalidó el pedido de detención formal requerido por el fiscal de Homicidios José Luis Maroto, quien le imputó de «abuso sexual seguido de muerte, dos hechos», precisaron fuentes judiciales.

Esta tarde, una comisión de policías bonaerenses partió hacia General Acha, distante unos 700 kilómetros, con el oficio judicial para luego trasladarlo de regreso al partido bonaerense de La Matanza donde mañana será indagado por el fiscal Maroto.

El funcionario judicial aguardaba los resultados de los peritajes de la Policía Científica sobre un preservativo usado y ensangrentado, el cable del cargador de celular, el cinto de una bata y un trozo de acolchado, secuestrados en la escena del doble crimen en busca del perfil genético de Perrone.

«Es mucha la evidencia científica recolectada en el lugar del hecho y lo más probable es que en poco tiempo tengamos perfiles de ADN para cotejar», explicó a Télam una fuente de la investigación.

Respecto del cinto y el cable, el pesquisa señaló que fueron encontradas anudadas a la parte inferior de la cama y se cree que fueron utilizados primero para la sujeción de las víctimas y luego para cometer el estrangulamiento.

Y sobre el cable, puntualmente, explicó que es compatible con la marca del surco de ahorcadura que presentaban las víctimas.

Por su parte, familiares de Florencia (14) se concentraron esta mañana frente al galpón donde ocurrió el doble femicidio situado en avenida de Mayo 2080, de Ramos Mejía, donde volvieron a reclamar Justicia y apuntaron contra Perrone.

José, padrastro de «Floppy», dijo que su hija «luchó para que no la violaran» y calificó al autor del hecho «como una hiena, lo peor que puede llegar a haber».

Además, cuestionó a «quienes tenían que controlar a esta persona y que no lo hicieron. Por qué no estaba preso este hombre».

Es que, según fuentes judiciales, actualmente pesaba sobre Perrone una denuncia por «abuso sexual» efectuada el 1 de julio de 2015 por una hija menor de edad, en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada 1 de Ezeiza.

«Esa causa está en curso y en la Asesoría de Menores Incapaces que tiene que resolver sobre un pedido para realizar una Cámara Gesell con la denunciante», precisó un vocero judicial que confirmó que Perrone purgó condena por tentativa de homicidio simple y hurto calificado hasta 1999 cuando salió del penal de Olmos.

«Que quede preso de por vida. Así yo estaré tranquila», expresó la madre de Florencia.

El hecho fue descubierto el viernes, en el galpón de avenida de Mayo 2080, adonde la Policía fue a buscar a Ramos (26), quien no había ido a retirar de la escuela a sus hijos de 7 y 9 años, lo que preocupó a las autoridades escolares que denunciaron lo ocurrido.

Al llegar al lugar, donde la víctima residía, los efectivos se encontraron con la puerta cerrada con llave, decidieron forzarla y descubrieron los cadáveres de Ramos y «Flopy».

Según las autopsias, ambas fueron atadas, violadas y estranguladas y se presume que fueron drogadas antes de ser atacadas porque no se observaron signos de defensa, lo cual quedará confirmado recién cuando se finalicen los estudios toxicológicos.

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