Lo asesinan y lo tiran dentro de un pozo ciego en Los Polvorines

MALVINAS ARGENTINAS- Un hombre fue hallado asesinado de dos balazos, uno en la cabeza y otro en el abdomen, en el pozo ciego de una vivienda ubicada a pocas cuadras de la suya, en la localidad bonaerense de Los Polvorines, partido de Malvinas Argentinas, a la que había ido aparentemente a vender su auto.
Por el asesinato fue detenido uno de los acusados, habitante de la casa donde se encontró el cadáver, mientras que se procuraba localizar a su hijo, de 19 años, sindicado como autor material del hecho, quien se encontraba prófugo.
El episodio se inició el pasado viernes, cuando Walter Alfano, de 46 años, llevó a sus hijos a la escuela y le dijo a su mujer que luego iría a una casa del barrio El Ombú, de Los Polvorines, a vender su Ford Falcon, por el que le habían ofrecido 6.000 pesos.
La vivienda a la que Alfano tenía previsto ir para vender su coche está situada a sólo 300 metros de la suya, ubicada en Renacimiento al 4200, de ese barrio de Los Polvorines, donde vivía con su esposa, su hijastra, sus hijos y sus padres.
Pero cerca de las 18 de ese día, la mujer de Alfano recibió un llamado del colegio al que concurren sus hijos, en el que le avisaron que los niños no habían sido retirados por su padre como sucedía habitualmente.
«El era un hombre muy dedicado a sus hijos, por lo que era por demás extraño que no los retirara de la escuela. Eso alertó a su mujer, que empezó a pensar que algo le podía haber pasado», contó un jefe policial que participa de la pesquisa.
Según relató la hija de la mujer de Alfano, Shanon, su madre fue a la casa de las personas a las que su esposo iba a venderles el auto para averiguar si sabían algo de él.
En el lugar, agregó la joven, fue atendida por el menor de los ocupantes de la casa, Brian, de 19 años, quien le dijo que Alfano había estado allí, habían realizado la transacción y se había retirado.
«Le mostró el papel que decía que lo había comprado», pero «dijo que de Walter no sabía nada», recordó Shanon, quien agregó que el auto de Alfano estaba estacionado en la puerta de esa vivienda.
La esposa de Alfano radicó, entonces, la denuncia en la comisaría segunda de Los Polvorines, cuyos efectivos iniciaron una pesquisa junto con el personal de la Jefatura Distrital local y de la sub DDI de San Miguel.
Los efectivos secuestraron primero el auto de Alfano que, según las fuentes policiales, estaba estacionado a 80 metros de la casa de los supuestos compradores, cerrado con llave y sin ningún signo que despertara sospechas.
Por orden judicial, los efectivos realizaron algunas averiguaciones en el barrio, tomaron declaraciones a vecinos y familiares y el domingo llevaron a cabo una inspección en la vivienda a la que Alfano supuestamente había ido vender el auto.
Para ese momento, los policías ya no hallaron en su interior a sus ocupantes, que al verse investigados optaron por huir, añadieron los informantes.
Un jefe policial dijo que, tras un relevamiento del terreno -realizado con perros adiestrados para detectar rastros- los pesquisas llegaron hasta un sector donde había tierra removida y la tapa de un pozo ciego que, al levantarla, dejó al descubierto el cadáver de Alfaro.
El hombre presentaba un fuerte golpe en la cabeza y dos disparos, uno en el cráneo y otro en el abdomen.
«El tiro que le aplicaron entre las costillas fue con el arma apoyada, ya que en la ropa quedó marcado el halo de pólvora», detalló un pesquisa.
Por orden del fiscal 22 de Malvinas Argentinas, Fernando Cordas, la policía montó un operativo de búsqueda de los prófugos, en el marco del cual apresó esta mañana al mayor de ellos, identificado por las fuentes como Miguel Angel Ortega (51).
El hombre fue atrapado en la vía pública cuando se disponía a ingresar a un estudio jurídico al que había llamado en busca de asesoramiento.
En tanto, esta tarde proseguía la búsqueda de su hijo, quien para los investigadores fue el autor material del asesinato.
Si bien la familia de Alfaro cree que el crimen se produjo cuando el hombre fue a vender el auto, los investigadores consultados dijeron que no están aún convencidos del móvil del ataque.
Es que a los pesquisas les llama la atención que el supuesto comprador del auto haya sido un joven como Brian, de muy bajos recursos y que no sabe manejar, ya que el propio Alfano, según su familia, se ofreció a llevarle el vehículo a su casa justamente porque no sabía conducirlo.
Una de las sospechas policiales es que Alfano haya ido a entregar el auto como pago de alguna deuda, aunque tampoco esa circunstancia fue aún corroborada.
«Ni ladrón ni delincuente sabe ser, se lleva a la persona para robarle y después de robarle la mata y la deja escondida en su casa, no tiene nada en la cabeza, es un tarado», expresó el padre de la víctima, Víctor Alfano, un periodista jubilado.
«Lo buscábamos en todos lados y lo tenían adentro de la casa…», contó Alfano padre a la prensa, al tiempo que recordó que con su hijo eran socios en una empresa fumigadora desde hacía 15 años.
«Lo paradójico es que he hecho tantas notas de estos temas…, yo fui periodista en NA (Noticias Argentinas) y en Reuters, estuve 10 años acreditado en tribunales y sé lo que es la delincuencia, pero ahora me tocó a mí…», añadió el hombre al recordar su pasado como periodista.
El fiscal Cordas aguardaba los resultados finales de la autopsia y de algunos peritajes ordenados para indagar al detenido.