Gollán: “Está golpeando muy fuerte el tema de la malnutrición”

BUENOS AIRES- El ex ministro de Salud Daniel Gollán advirtió sobre las consecuencias de la situación económica sobre la salud, cuestionó el plan de cobertura universal anunciado por el Gobierno y advirtió que “hay un retiro del Estado nacional en las provincias” en materia de salud.

“Está empezando a golpear muy fuertemente el tema de la malnutrición. La gente todavía tiene la Asignación Universal por Hijo (AUH), que es un colchón que le está permitiendo comer, pero empieza a impactar en lo que comen. Empieza a ser mucho mate cocido y tortas fritas o farináceas a la noche. Hoy ya estamos viendo desnutrición aguda. En un año podremos empezar a ver lo que está pasando con la parte crónica”, advirtió el ex ministro de Salud, Daniel Gollán, en diálogo con Política Argentina.

El ex titular de la cartera que ahora dirige Jorge Lemus analizó las políticas del Gobierno en materia de salud, alertó que “hay un retiro del Estado nacional en las provincias” y cuestionó el anuncio de Mauricio Macri sobre el plan de Cobertura Universal de Salud (CUS). “La cobertura en la Argentina siempre existió, es la salud pública. Sino no se podría explicar dónde se atienden 15 millones de personas”, planteó. Y agregó que “por fuera de una canasta básica de prestaciones va a pasar exactamente lo que pasa en Colombia, de donde está copiado el modelo: se tiene que pagar del bolsillo”.

¿Eso implica privatizar un sector de la atención?

Exactamente. La famosa CUS, que ya existe en la Argentina, es dotar a la persona de un carnet que le va a decir ‘usted pertenece al sector público’, algo que hoy hace perfectamente con su documento. Probablemente el paso siguiente, siguiendo el modelo colombiano, sea ofrecerle a la gente la posibilidad de optar por la clínica privada del barrio. Si uno divide los 8 mil millones de pesos con los cuales dicen que van a empezar el programa para estas 15 millones de personas, son 37 pesos por mes. ¿Qué cobertura de salud se puede dar con 37 pesos por mes? Esto lo que generó en Colombia es que existe una enorme inequidad de acceso y también produjo un fenómeno que es el siguiente: el 60 por ciento de la gente que accede a un tratamiento de alto costo lo hace por vía judicial. Acá el programa está destinado a seguir delimitando el servicio público de salud y se orienta hacia algo que ya se está haciendo de manifiesto: que la Nación se retire de todos los financiamientos de programas a nivel de los territorios y que se hagan cargo las provincias. Sostienen que constitucionalmente la salud de las poblaciones está en manos provinciales, lo cual es cierto, pero en un país con tanta inequidad y tanta asimetría entre las provincias, si Nación no aporta los sectores más vulnerables de las provincias grandes y todas las provincias chicas no tienen cómo hacerle frente.

¿Ese retiro del Estado nacional explica la subejecución que se está registrando en distintas áreas de salud?

Absolutamente. Hay un retiro que ya le fue anunciando a las provincias. Cuando se presentó el CUS, en la última diapositiva del Power Point el título es sobre el retiro progresivo del financiamiento de Nación hacia las provincias. Es decir, en un período de tres-cuatro años, la Nación se retira y que las provincias se arreglen como puedan. Está anunciado. ¿Cómo empezaron a hacer esto? Retirando los programas nacionales. Hoy no hay injerencia del Gobierno nacional en programas como Dengue, Chagas, Zika. Y el Programa Nacional de Chagas empezó en 1961, no con el kirchnerismo. Cuando empiecen los calores vamos a volver a tener epidemia de dengue, por ejemplo, y el Estado nacional le está diciendo a las provincias ‘háganse cargo’.

¿Interpreta todo esto en el marco de una línea política determinada sobre la salud?

Este gobierno tiene una visión empresarial y de favorecer las demandas empresariales. Permanentemente el sector de prepago en la Argentina ha venido demandando que ellos venían con atraso respecto a sus costos. Es una dinámica histórica. Y ya llevamos en lo que va del año un acumulado del 43 por ciento. Y podría haber otro aumento más. Esto es absolutamente distinto (a la gestión anterior) porque si uno observa la curva de cómo vinieron los aumentos a las prepagas, generalmente seguían más o menos el proceso inflacionario medido por el Indec. Ahora hay un encarecimiento para el bolsillo de los cuatro millones y medio de afiliados a sistemas de prepagas. Y las empresas prepagas son el sector más beneficiado, un sector que no ha parado de crecer. Que históricamente, igual que la industria farmacéutica, dicen que tienen rentabilidades bajas y en realidad están con altísimas tasas de rentabilidad. Es el sector más beneficiado del proceso de privatización.

¿Y en relación a la política de patentamiento de medicamentos?

Grupos de pacientes fueron preocupados a plantear el tema y Dámaso Pardo (titular del área de otorgamiento de patentes) y el segundo de él, que es hijo de (José Alfredo) Martínez de Hoz, fueron absolutamente claros en decirles  que van a respetar todas las solicitudes y seguir los parámetros de patentes para favorecer a las empresas porque creen que es favorable para atraer inversiones en Argentina. Además ambos forman parte de un estudio que históricamente se dedicó a litigar a favor de las empresas en temas de patentes. Así que la perspectiva no es muy buena.

¿La situación económico-social está impactando en materia de salud?

Producto de la pérdida de la capacidad de compra de la clase media, va a empezar a haber y ya está empezándose a ver gente que pagaba una prepaga teniendo una obra social y poniendo dinero por encima del descuento, y ahora hay gente que está volviendo a su obra social. Así como hay gente que está perdiendo su trabajo y después de tres meses se queda sin obra social. Y se ve cómo va impactando la situación económica, los alimentos caros, todas las carencias. Estaba en Rosario el otro día y nos decían que un problema que veían muy poquito, ahora aparece ahora todos los días: la dermatitis del pañal. Porque se lo cambian menos y compran de peor calidad. Es para ver cómo impacta la situación en cosas de todos los días. Ayer estábamos en Moreno y me estaban diciendo de tres casos en un mes de desnutrición aguda, cosa que veíamos por ahí en algún chico de Chaco que era tapa de un diario.

¿Hay alguna referencia al respecto a nivel nacional?

Está empezando a golpear muy fuertemente el tema de la malnutrición. La gente todavía tiene la AUH. Antes algunas familias con tres o cuatro hijos, con eso más otro ingreso, le alcanzaba para zapatillas, alguna ropita, además de la leche. Hoy es un colchón que le está permitiendo a la gente comer, ya no puede comprar otras cosas, y empieza a impactar en lo que comen. Empieza a ser mucho mate cocido y tortas fritas o farináceas a la noche. Con el plan Sumar se hicieron mediciones sobre casi nueve millones de chicos durante diez años, y se logró un dato que para los países es mucho más relevante que cualquier otro dato nutricional: que más de la mitad de los chicos aumentaron casi 2.3 cm de estatura. Ese dato hay que medirlo en años. Una cosa es la desnutrición aguda, que es llamativo que empiecen a aparecer casos. Pero la desnutrición crónica se puede ver a mediano plazo, y estas cuestiones de estructura se pueden ver recién en una década. Hoy lo que estamos viendo es desnutrición aguda. En un año podremos empezar a ver lo que está pasando con la parte crónica.