El paro afecta el transporte público, la recolección de basura y el expendio de nafta

BUENOS AIRES- La huelga, que surgió de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) para luego ser avalada por la CGT Azopardo, de Hugo Moyano, y la CGT Azul y Blanca, de Luis Barrionuevo, además del apoyo de la CTA opositora, de Pablo Micheli, cuenta con el respaldo de distintas agrupaciones de izquierda que cortarán distintas rutas en el interior del país y varios de los accesos a la Capital Federal.

El paro de 24 horas convocado por el sindicalismo opositor afecta el servicio de transporte público, la recolección de basura, la actividad bancaria y el expendio de nafta, entre otras actividades.

El paro se sentirá debido a la adhesión del servicio de colectivos y de ómnibus de media y larga distancia, en tanto que en los ferrocarriles, aunque no adhiere la Unión Ferroviaria, será decisivo el acatamiento de los maquinistas de La Fraternidad y de los señaleros.

En tanto, en los aviones, apoyan la medida los aeronavegantes y el personal técnico aeronáutico y, en el caso de los subtes, si bien los Metrodelegados no adhieren al paro, el acatamiento de la UTA sí afectará el servicio.

La huelga también también afecta las actividades relacionadas con los camioneros como la recolección de la basura, la distribución de combustible, el reparto de alimentos y el clearing bancario.

Además también paran  los empleados de las estaciones de servicio, agrupados en un gremio barrionuevista, y la actividad portuaria también se verá afectada por la Adhesión de la Federación Marítima y Portuaria.

Asimismo, paran los empleados de las estaciones de servicio, agrupados en un gremio barrionuevista.

Por otra parte, la firma de las paritarias hará que trabajen con normalidad bancos, supermercados, comercios en general y empresas metalmecánicas.

En tanto, el gremio de taxistas que conduce Omar Viviani tampoco adhirieron a la medida de fuerza.

En el Estado, no se sumarán los empleados de la administración pública afiliados a UPCN, pero sí paran  las dependencias donde predomina un gremio opositor como ATE.

En este marco, a pesar del pedido de no realizar cortes de rutas ni piquetes, la izquierda aseguró que cortará  la Panamericana, la avenida Gaona a la altura del Hospital Posadas, el Puente La Noria y el Puente Pueyrredón, distintos puntos del interior bonaerense y de todo el país.

La Mesa del Encuentro Sindical Combativo, bajo la consigna «Paremos el 9 de junio y hagámoslo activo», lanzó «un plan de lucha para derrotar el ajuste» y adelantó los puntos donde habrá piquetes.

El listado de cortes es el siguiente: Puente La Noria, Puente Pueyrredón y subida a la Autopista Buenos Aires-La Plata, en la capital bonaerense desde las 6 de la mañana; acceso Oeste, frente al Hospital Posadas, a las 7 de la mañana; y Luján, frente a la municipalidad, desde las 8 de la mañana.

Además, la Panamericana está cortada   en distintos tramos, por parte de trabajadores que mantienen conflictos laborales como Donnelley, Wordcolor, Lear, Kraft, PepsiCo, Cadbury, Printpack, Siderca, otras fábricas de la zona Norte bonaerense y los aeronáuticos de Capital.

En tanto, en el interior del país los cortes de tránsito anunciados por la Mesa del Encuentro Sindical Combativo están previstos  en la ciudad de Mendoza, corte en Colón y San Martín desde las 6; Bahía Blanca, acto frente a la Municipalidad, y el Puente Neuquén-Cipolletti desde las 10. En Jujuy habrá piquetes en distintos puntos y en Tierra del Fuego realizarán un acto en Ushuaia.