El INCAA administra la base de contenidos audiovisuales

BUENOS AIRES- “La Base de Contenidos Audiovisuales constituye un paso fundamental para adecuar las políticas de distribución y exhibición de la cinematografía en la Argentina”, destacó Liliana Mazure, titular del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), a raíz de la creación de esta herramienta que se publicó en el Boletín Oficial.
En un escrito dirigido a “la Comunidad Audiovisual”, Mazure celebró la Resolución 886\2012\INCAA que le permitirá a la entidad “estimular la industria y el trabajo local en la rápida transición de lo analógico a lo digital”.
“Esta medida se complementa con otras que el INCAA está llevando adelante y que tienen como objeto la digitalización de las salas argentinas y la puesta en marcha de un sistema de calificación, distribución, exhibición y fiscalización acorde a los avances tecnológicos y a los requerimientos del mercado actual”, ponderó.
La presidenta del INCAA destacó que de la mano de esta Base “se podrá asegurar a los distribuidores y productores locales una rápida calificación, mejores y más eficaces controles de fiscalización en el cumplimiento de la cuota de pantalla de cine nacional”.
También subrayó que habrá “controles de taquilla y datos de recaudación en tiempo real, logrando así, una mayor celeridad en circulación de la información y de los datos que impactan sobre una parte sustancial del Fondo de Fomento Cinematográfico, y por consiguiente en una ejecución más eficiente de los subsidios a las películas nacionales”.
El texto de Mazure apuntó que “al mismo tiempo, la Base de Contenidos Audiovisuales podrá constituirse como una Base de Distribución de Cine que trabaje articuladamente con el sector distribuidor y exhibidor, público y privado, que redunde en una más ágil distribución de la cinematografía con estándares altos de calidad y seguridad, colaborando en el significativo paso de la suplantación de la copia física a la copia digital encriptada”.
“Otra de las finalidades -anunció- es aminorar los costos de circulación de copias o directamente archivos, no solo dentro del territorio nacional sino también pensando a futuro en la generación de mayores facilidades para la distribución internacional, bajando los costos de envío de las películas nacionales en su fase de distribución internacional”.
Por lo descrito, Mazure arriesgó que “ambos aspectos ofrecerán un paso importante para generar mayor competitividad de nuestro cine en el mercado local e internacional al mismo tiempo que ampliarán la oferta cultural de las salas las que podrán ofrecer cinematografía argentina y del mundo en condiciones óptimas de exhibición”.