Carlotto piensa que los genocidas tendían que estar en cárceles comunes

BUENOS AIRES- La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, sostuvo hoy que los represores de la última dictadura militar son «genocidas peligrosos que no se arrepienten y que volverían a actuar igual, por lo que tienen que estar en cárceles comunes».
En declaraciones a la prensa, antes de declarar en la causa que se sigue a 25 represores del denominado Circuito Camps, Carlotto explicó: «Vengo a relatar mi primera experiencia en la búsqueda de una persona que no se sabe dónde está, con la inocencia de no saber lo que estaba pasando en esa época porque ignorábamos el plan siniestro de la dictadura y fuimos a los lugares lógicos, a la policía, a los hospitales».
Durante el juicio que se realiza en la ex sede platense de la AMIA, Estela de Carlotto brindará testimonio respecto de la desaparición de su esposo Guido, secuestrado el 1° de agosto de 1977 y mantenido en cautiverio 25 días en la Brigada de Investigaciones de La Plata, donde fue torturado.
«Mi esposo recuperó la libertad, contó todo lo que pasó adentro y es lo que voy a contar yo», agregó la referente de Abuelas.
El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata juzga los secuestros y torturas cometidos en los seis centros clandestinos de detención que integraron el denominado «Circuito Camps», llamado así en alusión al general Ramón Camps, jefe militar de la Policía Bonaerense durante la última dictadura militar.
Se trata de la comisaría 5ta de La Plata, el Destacamento de Arana, la Brigada de Investigaciones de La Plata, la Subcomisaría de Don Bosco denominada `Puesto Vasco´, COT I Martínez y la Brigada de San Justo.
Entre los imputados están el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires Ibérico Manuel Saint Jean y su ministro de Gobierno Jaime Lamont Smart, y el represor Miguel Etchecolatz y su chofer Hugo Alberto Guallama.
Además manifestó hoy su convicción de que Clara Anahí Mariani «está viva», y rechazó las declaraciones del represor Miguel Etchecolatz que aseguró que la beba murió carbonizada en el ataque a la casa de sus padres.
«¿Qué se puede creer de quien no quiere que se sepa la verdad?», se preguntó Carlotto en alusión a Etchecolatz, que en el marco del juicio que se sigue en su contra en La Plata aseguró que «(Ramón) Camps me dijo que Clara Anahí murió carbonizada».
La beba tenía 3 meses de vida cuando el 24 de noviembre de 1976 un operativo de fuerzas conjuntas atacó la casa en que vivía con sus padres, en las calles 30 entre 55 y 56 de La Plata, y mató a su madre Diana Teruggi, y a cuatro compañeros de militancia.
«La buscamos viva a Clara Anahí porque dentro de los certificados de defunción de las víctimas mayores no aparece la niña y hay un testigo que dice que vio cuando la sacaban con vida», explicó Carlotto en declaraciones a la prensa poco antes de brindar su testimonio en el juicio que se sigue en La plata por delitos cometidos en centros clandestinos del Circuito Camps.
La Abuela de Plaza de Mayo explicó que con esas declaraciones, Etchecolatz «busca desalantarnos, que no busquemos más, pero si ellos son perseverantes en la maldad, nosotros perseveramos en la verdad».
Carlotto recordó además al padre de Clara Anahí Mariani, Daniel Mariani, asesinado el 1 de agosto de 1977, cuando llegaba a una vivienda de donde acababa de mudarse la hija de Estela, Laura Carlotto.
Ante el Tribunal, Carlotto recordó que «a ese joven lo vi en dos oportunidades con Laura, lo conocía por el apodo de Bocha pero para mi era `Kamikaze´ por los ojitos rasgados y por su empuje al decirme que lo que hacían era por justicia social, que miles iban a morir pero que su muerte no iba a ser en vano».
Carlotto apuntó que ese joven «era Daniel Mariani, su mamá es Chicha Mariani».
«Ella (Chicha Mariani) conocía a mi hija por su hijo; y yo conocía a su hijo por mi hija, y después nos conocimos nosotras», recordó.
María Isabel Chorobick de Mariani es una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, y es quien busca desde hace 35 años a su nieta Clara Anahí Mariani.