“Los jueces deben rendir cuentas” dijo Alejandro Slokar

HURLINGHAM. Alejandro Slokar, es presidente de la Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal, y uno de los magistrados que impulsan para el 26 y 27 de febrero un encuentro nacional por una “Justicia Legítima” y firmante de la solicitada junto a otros 600 miembros del Poder Judicial de una solicitada que lleva como título precisamente “Hacia una Justicia legítima”.
«En términos de fortalecimiento democrático, es indispensable no sólo la distancia en relación a los poderes formales sino también a los poderes fácticos», planteó Slokar. En este sentido, el titular de la Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal precisó que, al mencionar los «poderes fácticos», se refería, entre otros, a «un sistema de economía concentrado» y a «una hegemonía mediática».
En declaraciones a Télam, señaló que la Justicia también debe tener «independencia interna en relación a cualquier pretensión bonapartista, a cualquier modelo verticalizante, o a mandatos de cúpulas o las propias asociaciones de jueces».
Por otro lado, Slokar sostuvo que, «a veces, tras el disfraz de un reclamo de la independencia se ocultan reacciones corporativas; una actitud conservadora frente a cualquier innovación; la defensa en bloque por ocultamiento, acción o complicidad; y lo acomodaticio y endogámico».
Alejandro Slokar destacó la importancia del Encuentro Nacional de la Magistratura «Una Justicia Legítima» convocado para el 27 y el 28 de febrero en la Biblioteca Nacional.
En declaraciones realizadas a distintos medios periodísticos, Slokar planteó que encarar una reforma de la Justicia que la encamine hacia ese objetivo no implica necesariamente hablar de leyes sino que también contempla «actores, normas y reglamentos».
En este sentido, puso en tela de juicio el hecho de que en la Justicia argentina exista un período de un mes y medio por año de feria judicial, como así también que el horario de atención de los tribunales sea de seis horas diarias.
Por ese motivo, insistió con que «las vías» para encarar una reforma judicial «pueden ser múltiples» y postuló que una parte importante de este camino debe apuntar a superar «los déficits en su operatividad, y en su sistema de ingreso y promoción, que necesariamente debe ser por concursos».

“No puede existir una justicia a la medida de los poderosos”
En otras de sus declaraciones señaló: “Aspiramos a un Poder Judicial fuerte, independiente y democrático, que reduzca la brecha entre la Justicia y las expectativas de los ciudadanos. Los jueces deben rendir cuentas, deben estar a la luz del día tanto por sus conductas como por sus decisiones”.
Alejandro Slokar, vecino de Hurlingham, ex alumno de la ex escuela N° 10 y de la escuela secundaria Esteban Echeverría de esa ciudad, es integrante de la Cámara Nacional de Casación Penal, el segundo tribunal de mayor relevancia del país, después de la Corte Suprema–, fue secretario de Política Criminal en el gobierno de Néstor Kirchner, profesor titular de Derecho Penal de la UBA y de la Universidad Nacional de La Plata y fue autor de uno de los libros emblemáticos en materia de Derecho Penal junto con Raúl Zaffaroni. En una entrevista concedida al periodista Raúl Kollman de Página/12, Slokar calificó la convocatoria del 27 y 28 de febrero, como algo “inédito” y nacida de manera “espontánea a partir de un comunicado que contenía una visión sesgada de la necesaria independencia judicial”.
Según Slokar “la Justicia no es un bloque homogéneo, como se intentó presentarla, sino que reúne multiplicidad de visiones, con variados perfiles que reivindican otra dimensión de su función” e insistió en que el objetivo es “la búsqueda de una Justicia esencialmente democrática, con jerarquía, independencia, transparente. El Judicial es un poder político por su condición de poder del Estado y debe dirimir entre los poderes, pero no sólo en referencia al Ejecutivo o al Legislativo, que son los poderes formales a los que el Judicial debe controlar, sino además –y a veces sobre todo– respecto de los poderes fácticos. Usted piense que debemos dirimir entre enormes intereses económicos, representados por grandes estudios jurídicos, cuando a veces los ciudadanos ni siquiera tienen para contratar un abogado y, con suerte, deben recurrir al patrocinio gratuito. Por supuesto que existe republicanamente la división de poderes, pero también uno debe preguntarse qué hace el Poder Judicial frente a los sectores concentrados del poder económico, de la hegemonía mediática, ya que hay intereses que son tanto o más poderosos, que procuran poner en jaque a la autoridad estatal, y a todo ello la democracia les pone un límite. Por eso hay que recomponer la entidad política que le corresponde al Judicial en el marco constitucional, como manifestación de un poder estatal soberano, que es estar sobre las partes. Insisto: no puede existir una Justicia a la medida de los poderosos”.