Walmart fue comprado por el Grupo De Narváez

 

 

La crisis en la era Cambiemos, caída en las ventas y una reestructuración global aceleraron el proceso de cambio de manos. Operaciones cruzadas y monto fantasma.

En el marco de un proceso de reacomodamiento del negocio a nivel global, la supermercadista estadounidense Walmart encontró el comprador que buscaba para su operación en Argentina: un viejo conocido del retail, el Grupo de Narváez, se hizo del 100 del paquete accionario de la compañía, en lo que supone el regreso de la familia a una actividad que ya tuvo en el país, con la marca Casa Tía.

La adquisición es una historia prolongada que mezcla fake news, operaciones cruzadas, un monto curioso por los activos y solo tres razones centrales que llevaron a la firma abandonar el país, calcando su retirada en otros países de la región, como Brasil.

“Los nuevos propietarios, que cuentan con operaciones minoristas en la Argentina, Ecuador y Uruguay (con la marca Ta Ta), aportarán una sólida experiencia local que impulsará el crecimiento de la empresa”, afirmó el Grupo de Narváez por medio de un comunicado. Y agregaron que “este acuerdo marca un nuevo y emocionante capítulo en los 25 años de historia de la empresa”.

Desde el Grupo que preside el empresario y ex político Francisco De Narváez aseguraron que “Walmart seguirá apoyando a la empresa y a sus nuevos propietarios a través de servicios de transición y acuerdos de abastecimiento. No obstante, Walmart no retendrá una participación accionaria”.

El comando general de la nueva compañía seguirá, de ahora más, “bajo la dirección de Fernando Minaudo, director ejecutivo de GDN». Minaudo es, hace tiempo, hombre de confianza del Grupo. Señalaron además que “Dolores Fernández Lobbe (actual gerente general) continuará apoyando a la empresa durante el período de transición, después de lo cual pasará a desempeñar un nuevo papel dentro de Walmart”. Según supo este diario, vienen además con un equipo de experiencia que incluye ex directivos de cadenas como Disco y VEA.

La génesis de la crisis

Walmart es la cuarta cadena en importancia en el rubro supermercados. Llegó en 1995, con un local en Avellaneda, y llegó a tener más de 90 bocas en todo el país, con 9000 trabajadores directos en las marcas Walmart y Chango Más. Este último negocio, más direccionado a sectores bajos y medios bajos, en los barrios, seguirá con el mismo nombre.

Según supo Página I12, la operación le costó a De Narváez unos 50 millones de dólares, una cifra ínfima para semejante movida. Se especula con que el peso en dinero grande está en sostener las fuentes de trabajo y costear pasivos. Fuentes de la compañía explicaron que el compromiso de seguir con la plantilla se negoció como parte del paquete de la compra.

Más allá de especulaciones políticas, hay sólo tres razones que explican el paso de manos de Walmart. La primera, una reformulación del negocio fuera de los Estados Unidos, para centrarse sólo en ese país y en otros países con potencial, como México, Japón, Canadá y China. Una política de repliegue y recorte que también encaran otras compañías estaounidenses, como la propia Coca Cola.

La segunda razón, la crisis que se generó en el macrismo y explotó en pandemia. En los años de Cambiemos, se derrumbaron las ventas de todo el sector y Walmart debió cerrar más de 20 sucursales, incluyendo la más emblemática, la de shopping DOT. Todo eso se completó con una modificación de las ventas y consumos globales, con preponderancia del público general a salir de las compras en grandes superficies para volcarse a compras digitales o en nuevos modos del retail.

La tercera razón, una caída en las ganancias por el propio esquema de negocios de la empresa y el derrumbe en pandemia, cuando se pensaba que habría un repunte este año. El propio Grupo De Narváez aclaró que no hay otras razones que expliquen la retirada de la estadounidense. «La empresa seguirá siendo uno de los empleadores más grandes de Argentina», concluyeron.

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