Lo secuestran en Haedo y lo liberan en El Palomar sin cobrar rescate  

MORÓN Un hombre fue asaltado en Haedo por al menos cuatro delincuentes que se lo llevaron cautivo dentro de su auto, hasta que lo liberaron dos horas después en El Palomar.

La  víctima fue identificada como  Aníbal Pablo Trimarco, un comerciante textil de 49 años, y los investigadores aseguraron que los delincuentes, que aún permanecen prófugos, intentaron llamar a la familia de la víctima para pedir un rescate, pero no lograron comunicarse y decidieron liberarlo.

Según los pesquisas, todo comenzó cerca de las 23 de anoche cuando Trimarco circulaba a bordo de su automóvil BMW por la calle Constitución al 900, de Haedo, en el partido de Morón, y fue sorprendido por cuatro delincuentes que le cruzaron un Peugeot 207.

Los ladrones obligaron a su víctima a detener la marcha y lo amenazaron con armas. Luego, se subieron a su auto y se lo llevaron cautivo.

Mientras le robaban todos los objetos de valor que tenía encima, los delincuentes obligaron al comerciante a llamar a su hermano con su teléfono celular para exigirle una suma de dinero como rescate, pero no logró hallarlo.

Casi en simultáneo, varios móviles de comisarías de Morón salieron en busca del BMW del comerciante, ya que un vecino que observó el momento del asalto alertó al 911 y dio los detalles de los delincuentes.

El titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 7 de Morón, Javier Baños, y su secretario Nicolás Canario Soto, ordenaron un fuerte operativo cerrojo para intentar localizar a los delincuentes.

Se cree que por esa fuerte presión policial los delincuentes decidieron liberar a su víctima, a quien le robaron unos 700 pesos, toda su ropa y otros objetos de valor, tras lo cual escaparon con el auto BMW.

Trimarco fue liberado en una calle cercana a la estación de trenes de El Palomar, donde pidió prestado un teléfono y se comunicó con su familia para que lo pasaran a buscar.

Los investigadores presumen que los delincuentes contaban con un equipo de comunicación con la frecuencia policial, ya que, según la víctima, sabían los movimientos de los policías que los estaban buscando.

El fiscal Baños estuvo a cargo de la la intervención, pero luego se declaró incompetente y elevó el expediente a la Fiscalía Federal 2 de Morón, a cargo fiscal de Eduardo Cravioto, quien dispuso el secreto de sumario.