Más de 3 mil alumnos de escuelas técnicas y agrarias expondrán en el Estadio Único

LA PLATA- El encuentro se realizará en el marco de la puesta en marcha del séptimo año en la educación técnica. La provincia de Buenos Aires es la pionera en implementarlo. Así, 12 mil alumnos ya realizan prácticas profesionalizantes en entidades públicas, privadas o en las propias escuelas

Con la presencia de más de tres mil alumnos de escuelas técnicas y unos 500 stands dispuestos en el campo de juego del Estadio Único de la ciudad de La Plata, se realizará entre el próximo jueves y viernes el 1° Encuentro Provincial de Educación para el Trabajo. Allí se podrán observar los diferentes proyectos que se llevan adelante en la educación técnica y las distintas etapas de la cadena productiva que se estudia en las escuelas agrarias. Además, se expondrán trabajos de los Centros de Formación Profesional y habrá más de 100 stands de la Feria Provincial de Ciencia.

Se expondrán trabajos y proyectos que dan cuenta de los saberes adquiridos por los chicos en cada una de las instituciones educativas participantes, coronando el trabajo y esfuerzo realizado por cada alumno, docente, directivo y toda la comunidad educativa de cada institución en pos de la formación para el mundo del trabajo. Estos proyectos han sido seleccionados en distintas etapas institucionales, distritales y regionales.

El evento estará abierto para todo el público y los asistentes podrán apreciar la concreción de una propuesta educativa en vinculación con el mundo del trabajo, que brinda más y mejores herramientas a los estudiantes para insertarse en el ámbito profesional.

La muestra se da en el marco de un fuerte crecimiento de la educación técnica a partir de la puesta en marcha del séptimo año. Durante el presente ciclo lectivo son unos 12 mil los estudiantes de escuelas técnicas de la provincia de Buenos Aires que cursan el séptimo año y que desarrollan 200 horas obligatorias de prácticas profesionalizantes en empresas, entidades públicas o en los propios establecimientos educativos. Allí aplican los conocimientos adquiridos bajo la tutoría de un docente.

Es la primera vez que en la Argentina estudiantes cursarán siete años y egresarán con títulos técnicos en diferentes especialidades. La iniciativa se inscribe dentro de los lineamientos de la Ley Nacional de Educación y la Ley Técnico Profesional y con esta primera cohorte de graduados la jurisdicción provincial se convertirá en pionera en la materia.

La Directora General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, Nora De Lucia, se refirió a la importancia de que los alumnos puedan aplicar sus conocimientos de manera real en empresas cercanas a su escuela y en ese sentido señaló que “las prácticas profesionalizantes se implementan en los países más avanzados del mundo y son numerosos y amplios los horizontes de aplicación concreta. Es que no sólo se articulan en ellas acciones pedagógicas y laborales, su puesta en práctica contribuye a incluir en la dialéctica educacional al trabajo como disciplina de enseñanza, y desde allí, profundizar el conocimiento”.

Las prácticas profesionalizantes apuntan también a que los alumnos tengan un primer acercamiento al mundo del trabajo ya que deben realizar el mismo procedimiento que cualquier técnico realiza para poder ingresar en una fábrica y que va desde la presentación de los certificados de aptitud física y las primeras entrevistas hasta la aplicación de los conocimientos que portan los alumnos en alguna de las áreas específicas de la empresa.

La experiencia cobra una particular relevancia en las 250 escuelas técnicas y alcanza un alto impacto en cada región. A la idea de arraigar a los jóvenes en su ciudad de origen, que es uno de los propósitos de la propuesta, se agregó el desarrollo de lazos solidarios con las comunidades: los jóvenes y los trabajadores intercambian saberes para su propio perfeccionamiento y también lo extienden a las demandas productivas de sus espacios sociales.

Los alumnos no reemplazan a los trabajadores en ninguna función –eso está expresamente señalado-, por el contrario se complementan con ellos con la finalidad de aprender de sus experiencias y conocimientos. El trabajo se convierte, así, en una real alternativa didáctica-pedagógica, una red entre el saber y las habilidades. Los contextos se mezclan y se nutren. Hoy el 50 por ciento de los alumnos realizan las prácticas en empresas privadas y para el próximo año se estima que la cifra ascenderá a casi la totalidad de los estudiantes.

“Cada experiencia, no obstante, está planificada desde las escuelas; es monitoreada y evaluada por un equipo docente y un directivo, con el propósito de articular la escuela con el proceso productivo y el vínculo entre el estudiante y un área ocupacional específica, con prácticas concretas”, explicó De Lucia.

El séptimo año

El séptimo año, que se cursa por primera vez en el presente ciclo lectivo, no es obligatorio hasta el 2015 que es el año que finaliza la última cohorte que había comenzado la escuela técnica con la Ley anterior. Esos alumnos deben tener la posibilidad de optar por seis años dado que cuando ellos comenzaron sus estudios secundarios la ley estipulaba sólo seis años. Sin embargo, el 97 por ciento de los estudiantes bonaerenses que están transitando la escuela técnica optó por el séptimo año.

El 3 por ciento que decidió culminar la escuela técnica con seis años recibirá el título de bachiller con orientación técnica, cuya certificación difiere del título de técnico propiamente dicho. Cursando y aprobando el año que ahora se suma los estudiantes podrán obtener el título de técnico, que fue eliminado con la reforma educativa propuesta por la Ley Federal de Educación, que durante años desmanteló la educación técnica de nuestro país.

Las orientaciones con las que pueden graduarse los alumnos son seis: Informática, Electromecánica, Química, Programación, Multimedial y Construcción.

Básicamente, el séptimo año sirve para que los alumnos realicen prácticas profesionalizantes en empresas y en la escuela. Para ello deben aplicar los conocimientos adquiridos en los 6 primeros años, con el objetivo de relacionarse con el ámbito del trabajo y salir al ámbito laboral, una vez obtenido el título de técnico, con la experiencia necesaria para no toparse con un mundo desconocido.