Detienen en  Brasil un represor que formó parte de la patota que asesinó a Walsh

BRASIL- (Infojus Noticias) El ex policía federal Roberto Oscar González, alias “Fede” o “Gonzalito”, se mantuvo prófugo de la Justicia argentina durante nueve años. Hace algunas horas Interpol lo detuvo en la Ciudad de Porto Alegre, en Brasil, según indicaron a Infojus Noticias desde el Ministerio de Seguridad de la Nación. El represor, integrante del GT332 -principal grupo de tareas de la ESMA-, está acusado de formar parte de la patota que asesinó al periodista Rodolfo Walsh el 25 de marzo de 1977, en la esquina de San Juan y Entre Ríos. Pedro Salvia, otro prófugo de la causa, vivía con González, pero en su caso la policía llegó tarde: murió el 18 de junio pasado.

El represor, de 64 años, tenía dos pedidos de captura internacionales: uno del Juzgado Federal N°12, a cargo de Sergio Torres, donde se tramitó el expediente por el asesinato de Walsh, y otro del Juzgado Federal N°1, de María Romilda Servini de Cubría, por la apropiación ilegal y supresión de identidad de Jorge Castro Rubel, un chico nacido en cautiverio en la ESMA.

“En la fecha, Interpol comunicó que González fue detenido preventivamente en la ciudad de Porto Alegre, República Federativa del Brasil”, explicó el Ministerio de Seguridad de la Nación en un comunicado. “Se lo estaba buscando intensamente y se lo tenía ubicado allí”, dijo a Infojus Noticias el abogado querellante Rodolfo Yanzón, aunque aún no había sido notificado por el juzgado de la detención.

Según informó el portal brasilero Hora Zero, el represor vivía desde hace casi una década en la localidad de Viamão, en Rio Grande do Sul. El sitio agregó que Salvia, de 63 años, vivía con González en Viamão pero falleció el 18 junio último en el Hospital de Cardiología de esa ciudad, según un comunicado de la Policía Federal de de Brasil en Río Grande do Sul.

«Los dos eran buscados en Brasil hacía más de diez años y fueron localizados en Viamao, en donde vivían», según el mismo informe policial. Tras el arresto, González fue alojado en celdas de la Policía Federal en Porto Alegre. Será trasladado a una prisión regional, en la que aguardará que el Supremo Tribunal Federal de Brasil se pronuncie sobre la extradición pedida por la Argentina.

El fallo del juicio por la megacausa ESMA sostuvo que “ha quedado legalmente demostrado” que Rodolfo Walsh fue asesinado el 25 de marzo de 1977 entre las 13.30 y las 16 en el barrio porteño de Constitución, después de dejar en un buzón las primeras copias de su célebre Carta abierta de un escritor a la junta militar, cuando se cumplía el primer aniversario del Golpe.

Algunas testigos dijeron que Walsh se defendió con una pistola de mano frente a sus captores en plena vía pública.“Un grupo de la Unidad de Tareas 3.3.2 de la ESMA, integrado por entre 25 y 30 personas, comenzó a dispararle hasta que la víctima se desplomó en la avenida San Juan entre Combate de los Pozos y Entre Ríos”, dijeron los jueces.

Los militares, entre los que se encontraban Jorge “El Tigre” Acosta, Alfredo Astiz  y “Fede” González, cargaron el cuerpo en un auto y lo llevaron a la ESMA, “sin poderse precisar, al día de la fecha, el destino dado a sus restos”.

Además de González, los acusados de haber matado a Walsh fueron Julio César Coronel, Enrique Yon, Ernesto Frimon Weber, Pedro Osvaldo Salvia, Juan Carlos Fotea, Juan Carlos Linarez, Gonzalo Sánchez, Roberto Naya, Carlos Orlando Generoso y Héctor Antonio Febres, que murió envenenado en una celda de la cárcel federal de Marcos Paz, mientras estaba preso. También estuvieron involucrados en su secuestro Alfredo Astiz, Jorge “el Tigre” Acosta y Jorge Rédic.

En febrero de 2013 había sido detenido en un balenario de Angra dos Reis, al sur de Río de Janeiro, el ex prefecto Gonzalo Sánchez, otro miembro del grupo de tareas que participó del operativo en el que fue asesinado Walsh.

Sánchez había logrado burlar a la justicia durante más de siete años y era uno de los cinco prófugos históricos de la megacausa ESMA, entre ellos el capitán (R) Jorge Vildoza, sobre el cual nunca pudieron ser confirmadas las versiones acerca de su supuesta muerte, y el ex policía Roberto González, ahora capturado.