Juan Carlos Molina: “Queremos que los jóvenes puedan desarrollar un proyecto de vida”

 

BUENOS AIRES-  El titular de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), el sacerdote Juan Carlos Molina, anunció la creación de 150 centros preventivos de adicciones y 60 casas educativas terapéuticas en distintos puntos del país, en una tarea que, explicó, apunta a ser superadora de soluciones «momentáneas» y lograr que los jóvenes puedan desarrollar un proyecto de vida.

«Tenemos que pensar más allá, y no sólo sacar a los chicos de la droga momentáneamente, tenemos que incluirlos para que en el futuro tengan un proyecto de vida», dijo el funcionario en un reportaje que concedió al diario La Capital, de Rosario.

En ese sentido, Molina remarcó: «Estamos encarando la problemática de las adicciones desde la inclusión, que es darle oportunidad al que no la tuvo, y esta es una política de Estado».

Asimismo, el titular de la Sedronar subrayó la necesidad de «una profunda reforma» en la policía de Santa Fe y «una Justicia con mayor agilidad» frente a la problemática de la droga, porque «la comunidad reclama un gran sinceramiento» y «la construcción de una sociedad más equitativa y que promueva la sana convivencia».

Asimismo, subrayó que «una sociedad se construye con el aporte de todos, sin estigmatizar a nadie «.

«El problema de las adiciones es de todos y todos somos preventores. La cosa no pasa por el linchamiento y hacer justicia por mano propia, por generar más violencia, pasa por estar ayudando a que esta situación cambie», afirmó Molina.

En ese marco, destacó la importancia de «incentivar la creación de centros de prevención, para la recuperación y enseñanzas de oficios a jóvenes y adolescentes de la calle, ya que se trata de un trabajo de tres patas: seguridad, prevención y asistencia».

«La Nación en una primera etapa dispuso la creación de 150 centros preventivos de las adiciones con una inversión de $1.279 millones y 60 casas educativas terapéuticas, que son espacios físicos para jóvenes y adolescentes que ya cuentan con problemas con las adicciones, con un presupuesto de $714 millones», detalló, y destacó que son «lugares dignos de contención, recibimiento y de promoción de aquel que ya está en conflicto con las adicciones».

Por otra parte, se mostró partidario de una reforma judicial «más cercana a la realidad, más ágil y mucho más eficiente», y opinó que la baja de imputabilidad «se debe debatir a fondo, ya que un menor queda a merced de la voluntad de un juez y puede quedar en un instituto el tiempo que el magistrado disponga».