El robo a Massa y las relaciones cruzadas entre víctimas y victimarios

 

BUENOSAIRES- Las investigaciones sobre el presunto robo a la casa del intendente de Tigre, Sergio Massa, en el barrio cerrado Isla del Sol, sacaron a la luz una trama de vínculos cruzados entre el líder del Frente Renovador, el prefecto acusado por el robo, y las parejas de ambos.

A pesar de que Massa intentó disminuir los hechos a “un loco, un vivo que burló los sistemas de seguridad”, en la decisión de omitir en su relato la relación previa que existía entre el presunto ladrón y la familia del candidato, aparecen elementos que la justicia deberá esclarecer.

No fue la primera vez que el prefecto Alcides Díaz Gorgonio logró llegar hasta la casa de Massa dentro del barrio cerrado.

Es que el prefecto ya había llegado hasta allí antes, con autorización del candidato a diputado nacional, a quien conocía personalmente.

La relación entre Massa y Díaz Gorgonio sembró el interrogante: ¿quién es quién en la historia del presunto robo al intendente de Tigre?

Alcides Díaz Gorgonio, el autor del delito, es oficial de Prefectura y años atrás -como prefecto- prestó servicios en Isla del Sol, el barrio cerrado que costea el río.

Gorgonio también tienen un comercio en Tigre y, según denunció el secretario de Seguridad, Sergio Berni, años atrás fue chofer personal de Massa.

Esta mañana se conoció también el presunto vínculo del autor del delito con la empleada que realiza las tareas domésticas en la casa de Massa, María Esther Martínez, lo que daría cuenta de la cercanía entre el presunto victimario y los presuntos damnificados.

Desde el entorno de Massa intentaron desmentir que esa relación existiera; sin embargo, Malena Galmarini, la esposa del intendente, contó que le pidió que no se presentara a trabajar hasta que se esclarezca el hecho, dando por hecho la relación laboral que, incluso, consta en los registros de la AFIP.

“Será amiga, no lo sé… Si hay algo que no hago yo es hurgar en la vida de la gente. Las empleadas que trabajan en mi casa tienen derecho a tener los novios que quieren, a tener los amigos que quieren. Eso no quiere decir que pueda entrar una persona armada en mi casa. Yo no soy chusma”, sostuvo en diálogo con radio América.

Malena Galmarini es además de la esposa de Massa una mujer criada en el mundillo político: es la hija del ex funcionario menemista, Fernando “Pato” Galmarini, y la ex diputada y candidata a concejal de San Isidro por el Frente Renovador, Marcela Durrieu.

En la actualidad, Galmarini trabaja para el municipio al frente de la secretaría de Política Sanitaria y Desarrollo Humano.

Otro de los personajes cuyo nombre surgió en el marco de las investigaciones fue el del ex secretario de Seguridad -luego provomido ministro por Eduardo Duhalde- Juan José Álvarez.

Fue Berni quien involucró a Álvarez en la causa cuando afirmó que en el legajo de Gorgonio “aparece una felicitación firmada por el ex secretario de Seguridad, Juanjo Álvarez, que es el jefe de la campaña de Sergio Massa”.

Álvarez, además de ser uno de los principales asesores de campaña de Massa, fue diputado nacional y parte del ya antiguo armado de Unión-PRO que encabezaron el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y el diputado nacional Francisco De Narváez.

Quien también fue cuestionado, en este caso por el ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, fue el fiscal Mariano Magaz.

«Es necesario que en esta investigación haya un fiscal con más criterio objetivo. Me da la sensación de que el fiscal le dio un impulso de secretismo a la causa para proteger al intendente o a alguien», dijo ayer en declaraciones a la señal de cable C5N, sobre el presunto robo ocurrido hace más de 15 días.

«¿Cómo lo identificaron tan rápido si no hubo rueda de reconocimiento y ni las autoridades de seguridad lo sabían?», se preguntó.

En declaraciones a los medios, Massa señaló que lo conoce a Magaz como a los demás fiscales de Tigre.