Parrilli y Mena dieron detalles sobre  la nueva Agencia de Inteligencia

CAPITAL FEDERAL- El titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Oscar Parrilli, brindó detalles sobre la puesta en marcha del nuevo organismo, que tiene el objetivo de cuidar, no espiar, a los argentinos», dijo. Confirmó que hoy traspasan a la Procuración General las escuchas telefónicas.

El titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Oscar Parrilli, brindó detalles sobre la puesta en marcha del nuevo organismo, que tiene “el objetivo de cuidar, no espiar, a los argentinos”, con lo cual se deja atrás “la vieja SIDE de la dictadura y de (Jaime) Stiuso que tantas críticas e inconvenientes generó a la democracia”.

Lo expresó al brindar una conferencia de prensa, en la Casa de Gobierno, oportunidad en la que brindó detalles del funcionamiento de la nueva AFI, cuyos fundamentos se publicaron hoy en el Boletín Oficial,  que da cumplimiento a la Ley Nro. 27126 que crea la nueva Agencia que se pone en marcha hoy.

Parrilli destacó que por ello hoy es “un día histórico para la calidad institucional de la Argentina” y puso de relieve que se logró por la “decisión valiente” de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que “salda deuda de democracia de 30 años” pues éste “era uno de los organismos que no se habían podido transformar a pesar de los distintos cambios de gobierno”.

Ratificó asimismo que hoy realizará la transferencia a la Procuradora General de la Nación del control de las escuchas telefónicas ordenadas por la Justicia, tal como manda la ley. “Estamos dando un paso trascendente, de sacar de la órbita del Poder Ejecutivo el control de las interceptaciones ordenadas por los jueces, a la Procuración”, dijo.

Sostuvo que el Decreto Nro. 1311 publicado  en el Boletín Oficial, establece “la nueva doctrina de inteligencia nacional, que tiene que ver con la conducción política-institucional”.

Otro punto trascendente es “la profesionalización, especialización, capacitación  y autonomía técnica de las acciones que se llevan adelante” en la nueva Agencia.

Además la inteligencia estará dirigida a “problemas relevantes” por  “acechanzas que el Estado o habitantes de argentina puedan tener” y ejemplificó en tal sentido el terrorismo, atentados contra orden constitucional, la criminalidad organizada (narcotráfico, trata de personas, delincuencia  económica, financiera, tráfico armas)”.

También se crea la Dirección de Inteligencia de Ciberseguridad que, dijo Parrilli, es novedosa en el país, que tendrá a su cargo los delitos cibernéticos, tales como protección de centrales nucleares, bancos, etc.

Parrilli  dejó en claro que los agentes de inteligencia no tendrán libertad para actuar, sino que “la conducción va a determinar” con “directivas precisas sobre qué acciones de inteligencia realizar”. Las directivas contendrán fundamentación, tiempo y espacio, duración y ámbito, las dependencias que intervienen y asignación presupuestaria” y agregó que “va a ser decidida en función de los objetivos de la Agencia”.

Parrilli detalló luego la estructura orgánica de la AFI, y sostuvo que su publicación “es un avance” en cuanto a la transparencia  de la inteligencia en la Argentina” y agregó que tendrá  control parlamentario.

Precisó que la AFI tendrá tres estructuras: de Dirección y Administración; Dirección Operacional, y Escuela Nacional de Inteligencia. Todos los cargos de directores serán extraescalafonario, pues las autoridades que asuman tiene la posibilidad, o no, de designar a sus representantes pues, dijo Parrilli, no puede existir una estructura “por encima, que generen su propia política o dinámica. Deben ser las conducciones políticas la que determinen cual es la conducción de las estructuras de inteligencia”.

Parrilli explicó luego que a partir de la nueva agencia el ingreso se realizará por una preselección mediante convenios firmados con las universidades e ingresarán previa capacitación en la Escuela Nacional de Inteligencia. En tanto los actuales también deberán realizar curso de capacitación a partir del próximo lunes. Además, todos los años, deberán presentar una declaración jurada.

Por su parte, el Subsecretario de Inteligencia,  Juan Martín Mena, señaló que al momento de enviar el proyecto de Ley al Congreso de modificación de la Secretaría de Inteligencia se explicó que el Ministerio Público Fiscal es el órgano constitucionalmente y legalmente habilitado para la producción de prueba y para la investigación criminal.

“La escuchas telefónicas que realizaba la vieja Secretaría de Inteligencia era una medida de prueba para el proceso penal ordenada por los jueces criminales de todo el país. Entonces entendimos que el ámbito que legalmente corresponde y el idóneo para una medida de prueba es en la órbita del Ministerio Público Fiscal que es el encargado además, conforme a la última reforma que se hizo de los procedimientos penales, de impulsar y de investigar los hechos delictivos en nuestro país”, dijo Mena.

 

Señaló que por eso “una medida de prueba como son las escuchas telefónicas debe estar, naturalmente, en la órbita del Ministerio Público Fiscal, y no tenía razón de ser que permanezca en la órbita del Poder Ejecutivo”.