El gobierno pone un freno al mal servicio de las líneas telefónicas de los celulares

 

BUENOS AIRES- En momentos en que el servicio que prestan las compañías de celulares es cuestionado, el gobierno nacional otorgó mayores facultades a la Secretaría de Comunicaciones para actuar contra las empresas y anunció que creará un nuevo reglamento que «establezca los requisitos de calidad» para el área.

A través del decreto 681/2013 publicado este jueves en el Boletín Oficial, se modificó el Reglamento de Licencias para Servicios de Telecomunicaciones para incluir el artículo 10 bis, que establece «medidas preventivas del deterioro en la calidad del servicio».

El mismo dispone que la secretaría – hoy a cargo del camporista Norberto Berner – podrá tomar «las medidas que resulten idóneas para garantizar el efectivo cumplimiento por parte de los licenciatarios de los servicios de telecomunicaciones, de los requerimientos de calidad del servicio establecidos en las disposiciones vigentes».

Aunque el texto no detalla todas las medidas que el Gobierno podría tomar, en los considerandos sí aclara que podría impedir que las telefónicas incorporen nuevos usuarios o servicios hasta tanto no hayan mejorado las prestaciones que dan a sus clientes.

«Resulta imprescindible otorgar a la Autoridad de Aplicación la facultad de disponer, a fin de evitar un deterioro grave en la calidad de los servicios de telecomunicaciones, las medidas preventivas que resulten idóneas, tales como la suspensión de la comercialización y activación de nuevas líneas y servicios por parte de las licenciatarias, a fin de garantizar al usuario el efectivo cumplimiento de los estándares de calidad de los servicios de telecomunicaciones», detalla la normativa.

El decreto – que lleva la firma del ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina – anuncia además un «nuevo reglamento que establezca los requisitos de calidad para la prestación de los servicios de telecomunicaciones». El mismo se creará en un plazo de treinta días.

Aunque pocos detalles se dieron acerca de la nueva normativa, anticiparon que apuntará a garantizar un «uso eficaz, eficiente y racional de la red y del espectro radioeléctrico en atención al avance tecnológico y a las necesidades de los usuarios».