Murió el maestro de la ciencia ficción

 

LOS ANGELES-  El célebre escritor Ray Bradbury, autor de algunas de las mejores obras del género de ciencia ficción de todos los tiempos como «Crónicas marcianas» y «Fahrenheit 451», falleció anoche en Los Angeles a los 91 años, según informó su familia.

«Si tengo que realizar una declaración, sería la de cuánto lo quiero, cuánto lo extraño y cuánto deseo oír los recuerdos que los demás tienen de él», aseguró su nieto, Danny Karapetian, en declaraciones al portal de cine Io9.

«Ha influenciado a tantos artistas, escritores, profesores, científicos. Es reconfortante y conmovedor escuchar sus historias. Su legado vivirá en su monumental corpus de libros, películas y teatro, pero más importante aún: en la mente y en los corazones de quienes lo leyeron. Era el niño más grande que he conocido», agregó Karapetian.

Nacido en 1920 en Waukegan, Illinois, Bradbury es autor de obras tan importantes como la saga de «Crónicas marcianas», «Fahrenheit 451» y «El hombre ilustrado», además de una relación muy prolífica con el cine.

Aunque se lo conoce como escritor de ciencia ficción por sus exquisitas distopías y fábulas políticas, el propio escritor solía declarar que su narrativa no estaba enrolada en este género sino en la fantasía, y que su única novela de ciencia ficción es «Fahrenheit 451».

«Un narrador de cuentos con propósitos morales»: así se definía este autor cuyas obras producen en el lector una angustia metafísica y desconcertante que reflejan su convicción de que el destino de la humanidad es «recorrer espacios infinitos y padecer sufrimientos agobiadores para concluir vencido, contemplando el fin de la eternidad».

Bradbury transformó sus sueños de infancia y temores de la Guerra Fría en marcianos telepáticos, monstruos marinos enfermos de amor, y su visión de un futuro en el cual los bomberos queman libros, en «Fahrenheit 451».

También escribió los guiones de la película «Moby Dick» de 1956 y de varios capítulos de la serie de televisión «La dimensión desconocida».

«Crónicas marcianas», uno de sus libros de cuentos más célebres, es una alegoría sobre la Guerra Fría en el que los acontecimientos en otro planeta sirven como un comentario sobre la vida en la Tierra.

Entre sus influencias literarias se cuentan las obras de George Orwell (autor de «1984» y «Rebelión en la granja», entre otras) y la literatura política, así como la tradición de la novela épica norteamericana.