Integrantes de escuela de un paraje de Tandil crearon un diario virtual para beneficio de toda la comunidad

 

TANDIL – Alumnos de la escuela secundaria 12 del Paraje Azucena, en la ciudad bonaerense de Tandil, crearon un periódico virtual con netbooks en una zona con caminos de tierra, sin diarios ni televisión, de señal reducida de telefonía y con apenas un ciber.

La directora de la escuela, Sandra Lucas, dijo que aprendieron hace dos años a «hacer un diario virtual y subimos a la página quiénes somos y qué hacemos».

«Podemos filmar a los chicos cuando actúan o participan en algún evento, y cuando las familias viajan a Tandil, donde hay Internet, pueden acceder y ver qué es lo que hacen sus hijos, sobrinos o nietos», destacó Lucas, y agregó que el periódico «es una forma de estar presentes en los espacios virtuales, y para una escuela rural es novedoso».

El barro a veces se torna un obstáculo para arribar caminando a la escuela, en auto o bicicleta, por lo cual recurren a caballos cuando la lluvia transforma a la tierra en capas impenetrables de lodo, dijo la dirección General de Educación bonaerense en un informe.

Ese mismo panorama de caminos barrosos, desolados y con mucha escarcha impedía a las familias de este pueblo y de sus alrededores acercarse a la escuela para interiorizarse de las actividades de sus hijos.

Por eso, cuando a fines de 2010 se convirtió en la primera escuela rural de la provincia en recibir las netbooks en el marco del Plan Conectar Igualdad, no dudaron en aplicarlas a una experiencia de diario virtual para contar a sus familias qué hacen, qué aprenden y qué estudian en la escuela.

La directora destacó que «el paisaje de la cotidianeidad de la escuela cambió cuando llegaron las netbooks», ya que en el pueblo falta hasta «la fotocopiadora».

Por ello, dijo, «resultaron fundamentales las computadoras, porque de este modo pueden estudiar numerosos textos que bajan a las máquinas y que antes les estaban vedados, y ahora están abiertos a un canal de información muy grande».

1 COMENTARIO

  1. ¡Cuántas mentiras y contradicciones! Conozco desde hace muchos años esta escuela y ninguna de las cosas que se dicen aquí son ciertas. Nunca vi llegar a un alumno a caballo porque como escuela de concentración contó con transporte para los chicos, que obviamente faltan cuando llueve mucho porque se suspenden los recorridos de los chicos que vienen de las estancias más alejadas. Siempre tuvieron laboratorio de informática, sencillo en un principio, pero lo suficiente como para que los chicos trabajen con computadoras y no desconozcan lo que es «la barra espaciadora». Las familias tienen, la gran mayoría, DirectTV y celulares desde hace años y los chicos estudiaron con libros o fotocopias que llevaban las docentes o sacaban material de la biblioteca. Lamentable cómo se subestima a la gente y la obsecuencia de la directora…

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