«Que nos devuelvan la mitad del dolor», la respuesta de Víctor Heredia al 2×1

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BUENOS AIRES-  El cantautor escribió un crudo alegato en respuesta al vergonzoso fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. «¿Dos por uno? Estoy de acuerdo pero quiero lo mismo para los míos, mis queridos», sostuvo.

El cantautor Víctor Heredia difundió esta mañana un duro texto en respuesta al vergonzoso fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que otorgó en el beneficio del 2×1 a un genocida en un caso de lesa humanidad, contra todo lo que establecen los tratados internacionales a los que adhiere la Argentina.

El artista, quien tiene a su hermana y a su padre desaparecidos y a un sobrino nacido en cautiverio, del que desconoce su identidad, escribió un duro texto titulado «Que nos devuelvan la mitad del dolor» y que fue publicado en el portal Nuestras Voces.

Aquí lo reproducimos:

«Que nos devuelvan la mitad del dolor»

¿Dos por uno? Estoy de acuerdo pero quiero lo mismo para los míos, mis queridos.

Esa conmutación de pena, de dolores, de picana, de disparo fatal y feroz escalofrío. Quiero la mitad del recorrido de la bala que los asesinó, que el cañón con que violaron a Cristina se quede a mitad de camino, que la trompada no llegue a destino, que la dejen amamantar a su hijo un poco más, para que esa ternura tape el olor a carne quemada que percibo cuando entro a Capucha o Capuchita. Quiero exactamente la mitad de todo lo que padecieron. Es decir que de tanto conmutar padecimientos al fin me los devuelvan con vida.

Quiero al nieto de mi madre, a mi sobrino nacido en cautiverio, ese que por razones inconmutables nunca pudimos abrazar. Sí, quiero a mi hermana y a mi padre, los quiero aquí de nuevo como hace cuarenta años. ¿No les parece justo?

Un dos por uno que retire ese océano de llanto que nos ahogó día a día en la desesperada espera. ¡Quiero ahora mismo la mitad de mi dolor, de mis temores, de mi exilio! ¿No pueden? ¿Cómo que no pueden? ¿Acaso no son capaces de torcer nuestra memoria? ¿De pretender que un asesino ya no lo es más porque se puso viejo? ¿Los devuelven a casa? Muy bien: ¿Dónde están mis amigos? ¿Dónde están nuestros hijos, nuestros padres y hermanos?

Les recuerdo una cosa:

Todavía cantamos. Todavía pedimos. Todavía soñamos.

¡¡¡¡Todavía esperamos!!!

 

 

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