Le dieron  12 años a Alan Schlenker por el crimen de un «dealer»

SAN ISIDRO- El ex líder de la barra brava de River recibió la pena de 12 años de prisión como coautor del asesinato a ocho balazos a un “dealer”, en 2001 en una villa de la localidad bonaerense de Munro.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 6 de San Isidro ordenó, además, su inmediata detención, por lo que fue trasladado por primera vez esposado desde la sala del segundo entrepiso de los tribunales de la calle Ituzaingo 340.

Los jueces Federico Tuya, María Angélica Etcheverry y Débora Ramírez coincidieron en que Schlenker (38) fue el coautor del «homicidio agravado por el uso de arma de fuego» en perjuicio de Alfredo Sanzi (19), alias «el Gordo Popó».

El ahora condenado había llegado libre a los tribunales pese a que tiene una condena a prisión perpetua por el crimen del hincha riverplatense Gonzalo Acro (29), cometido en 2007, porque en esa causa la sentencia aún no está firme y porque en este homicidio estuvo excarcelado bajo fianza.

El acusado,vestido con un pullover de lana, pantalón beige y alpargatas azules, aguardó la difusión de la parte dispositiva del veredicto junto a sus abogados Juan Martín Cerolini y Sebastián Rodríguez.

Schlenker negaba con la cabeza a medida que escuchaba la sentencia durante la audiencia en la que solamente estuvo presente el periodismo.

Una vez finalizada la lectura, los policías que fueron a esposarlo esperaron unos minutos hasta que el ex integrante de «Los Borrachos del Tablón» terminó de firmar las actas de las audiencias del juicio.

Tras el fallo, el abogado Rodríguez dijo a la prensa que pedirán un «habeas corpus» para que le otorguen la «inmediata libertad» porque consideró que durante todo el proceso «estuvo a derecho» y la sentencia todavía no está firme.

«No tenía la obligación de venir al veredicto y vino igual», indicó el letrado, quien aseguró que «no había elementos para condenarlo».

Según el abogado, su defendido es «totalmente inocente» y no hay «ni un elemento de prueba que lo indique como autor ni partícipe del homicidio».

En ese sentido, Rodríguez afirmó que se trató de una causa con «varios elementos de armados y condimentos extraños de lo que Alan denominó la barra oficial».

«Hubo declaraciones de Alberto Acro (padre de Gonzalo) y Adrián Rousseau en una causa que no son parte, con la particularidad de que el abogado de la familia Acro es el que representó a la familia Sanzi», recordó.

Para el abogado, «no puede haber un veredicto condenatorio sin creerle a la testigo de identidad reservada, prima de la víctima, quien decía que (Sanzi) era su primo del alma y ni siquiera recordaba no el día sino el mes de su cumpleaños».

«Es un dato de color más allá de las infinidades de contradicciones que dijo en el juicio y a lo largo de la causa», sostuvo Rodríguez, aunque admitió que «esperaba este fallo por todas las particularidades y rarezas que tuvo la causa».

El letrado también se refirió a la condena como «instigador» del homicidio de Acro, cometido en 2007, que es revisada por la Cámara Nacional de Casación desde hace más de tres años, y dijo que «no hay elementos para confirmarla».

La causa por el crimen de Sanzi se reactivó 10 años después cuando el padre de Acro se presentó ante la Justicia y denunció que su hijo le contó que Alan «tenía una muerte en la villa Borges», lo que ratificó al declarar en este juicio oral.

En el debate se estableció que el hermano del condenado, William Schlenker (34), fue baleado el 9 de mayo de 2001 aunque éste y su acompañante, Ricardo Lombardi, alias «Lomba» -también imputado en el crimen de Sanzi, pero que aún no llegó a juicio-, declararon que fueron asaltados al pasar por la villa.

Según el relato de prima de la víctima ella estaba con Sanzi cuando dos jóvenes llegaron en un auto para comprar marihuana pero el muchacho es vendió «pasto envuelto en un papel» y luego los asaltó y baleó por accidente al conductor.

La testigo «clave» contó que dos noches más tarde del episodio, también se encontraba con él en las calles de la villa cuando se acercó un Alfa Romeo para comprar droga con dos ocupantes, a quienes reconoció luego como Alan y «Lomba».

De acuerdo a ese testimonio, Alan estaba en el asiento del acompañante, sacó un arma «con silenciador», la apuntó a ella y luego a Sanzi, a quien le dijo «ahora vas a ver», le pegó un único tiro y después le siguió disparando «hasta que se le acabaron las balas».

En el juicio también declaró Rousseau, el otro ex líder de “Los Borrachos del Tablón” enfrentado con los Schlenker, quien aseguró ante el TOC 6 que cuando fue a visitar a William a la clínica, el mayor de ellos le dijo que no podían pasar más de tres días para vengarse del autor de ese hecho.

Añadió que días después estaba en la confitería del club River junto a Acro y que Alan les dijo que al autor del asalto a su hermano le había «vaciado» el cargador de su pistola 9 milímetros y que también le disparó con un arma calibre .22.