Difunden medidas de prevención para evitar brote de dengue en la provincia

LA PLATA- Expertos del ministerio de Salud bonaerense dijeron hoy que «están dadas todas las condiciones epidemiológicas para que se dé un nuevo brote de dengue», por lo que insistieron en eliminar recipientes con agua para evitar la proliferación del mosquito transmisor.
Durante una reunión con referentes sanitarios de los 135 municipios, los especialistas precisaron que «los registros previos revelan que cada 4 ó 5 años se registra un nuevo brote de esta enfermedad viral, transmitida por el mosquito Aedes aegypti, y que entre 2008 y 2009 se registró un pico de 1.063 casos en la provincia» de Buenos Aires.
«A esto se suman más de 750 mil casos y más de 300 muertes en Brasil, Paraguay y Bolivia, países con gran cantidad de migrantes y turistas que ingresan y salen del país y provocan el ingreso del virus en la provincia», advirtió el ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, durante la jornada que se llevó a cabo hoy en el hospital El Dique, de Ensenada.
Además se prevén lluvias en el noreste del país para las próximas semanas, hecho que deriva en la acumulación de agua en recipientes que son los que sirven a la hembra del mosquito para depositar sus huevos.
«Como no hay vacuna efectiva contra esta enfermedad, que puede ser grave y mortal, precisamos un trabajo conjunto, de equipo, con todos los municipios para llegar a la comunidad con un mensaje muy claro: lo importante es el descacharrado, porque si eliminamos los lugares donde el mosquito se cría el dengue no tiene forma de ingresar», enfatizó Collia.
El director provincial de Atención Primaria, Luis Crovetto, recordó que el mosquito Aedes aegypti, el único tipo de insecto que transmite el dengue, se cría en recipientes y se alimenta de la sangre humana, por lo que no se aleja más de 300 metros de las personas.
El equipo de la cartera sanitaria instó a los secretarios de Salud comunales a colaborar con la provincia «en territorio» con las tareas de descacharrado, comunicación social y «abatización» en la comunidad, es decir la distribución de un producto químico para que no se desarrolle el mosquito en grandes recipientes utilizados para juntar agua.
Por otra parte, coincidieron en la necesidad de destinar personal de los municipios al monitoreo de las ovitrampas y larvitrampas, dispositivos que permiten detectar la presencia del mosquito transmisor del dengue.