Primeros testimonios del asesinato de Tomás complican a padrastro

JUNIN- Susana Santillán, la madre de Tomás Dameno Santillán, el niño de 9 años asesinado a golpes en la localidad bonaerense de Lincoln el año pasado, aseguró que si hubiese sospechado que su ex pareja planeaba matar a su hijo, ella «lo hubiese matado a él antes».
«En mi vida imaginé que iba a hacer eso. Si sabía que lo iba a matar (a Tomás), yo lo hubiese matado a él antes», dijo la mujer, en la jornada inaugural del juicio que se le sigue a su ex pareja, Adalberto Cuello, acusado de haber asesinado al niño con una pala.
La madre de Tomás fue la primera en declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Junín, integrado por los jueces Miguel Angel Vilaseca Parisi, Karina Lorena Piegari y Claudia Beatriz Dana, luego de que Cuello, vestido con camisa blanca, jean azul y zapatos negros, ingresó esposado junto a penitenciarios.
«La relación entre mi hijo y Cuello no era buena, aunque primero sí. En (la localidad de) Timote lo quería pero en Lincoln todo cambió», aseguró la mujer, quien agregó: «Creo que (Tomás) se sentía intimidado» por el acusado.
Es que según Santillán, el chico le contó a ella que «no le gustaba como lo miraba Cuello, quien una vez lo levantó de las orejas sin saber por qué».
«Esto empezó en Lincoln. Tomás tenía hidrocefalia y no podía recibir golpes en la cabeza y eso Cuello lo sabía» señaló la mujer, quien en algunas oportunidades de su declaración cruzó miradas con su ex pareja.
De acuerdo al testimonio, el imputado «confesó» que le había «roto la play station» que le había regalado y que en la segunda separación entre ambos, él la desalojó junto con Tomás y el hijo que tienen en común de la casa de los padres en donde convivían.
«Rompió juguetes de Tomi, portaretratos, ropa mía la cortó con tijera. Todo eso me lo mandó en bolsas en un flete a la nueva casa donde vivíamos», dijo Susana.
Si bien la mujer reconoció que «nunca» sufrió maltrato físico por parte del acusado, aseguró que había «continuas agresiones verbales».
Respecto del 15 de noviembre de 2011, día de la desaparición, la madre contó que hizo la denuncia porque pensó que su hijo se podía haber «perdido» y que Cuello en la comisaría le dijo: «Si puedo salir, yo te ayudo a buscar a Tomi».
En tanto, la tía de Tomás, Maricel Patricia Santillán, declaró que habitualmente iba a buscarlo cuando salía junto a su hijo de la escuela, pero aclaró que el 28 de octubre del año pasado ingresó a trabajar al Registro Civil, por lo que los chicos volvían caminando solos.
«Mi hijo me comentaba que la camioneta de Cuello rondaba por el lugar, como que los perseguía. Tenían pánico a la camioneta», indicó la mujer.
«El día que desapareció Tomás hablé por teléfono celular con Cuello y le dije: `yo se que lo tenés vos, andá a la comisaría porque te mandó dos móviles`».
Luego testificó, junto a ella, su hijo y primo de Tomás, de ocho años, quien dijo que cuando veían la camioneta de Cuello a «Tomi le daban ganas de hacer pis y le dolía la panza».
El niño aseguró que el viernes anterior a la desaparición de Tomás, Cuello los llevó en su camioneta luego de que «unos chicos» los amenazaron cuando retornaban del colegio.
«Unos chicos vienen y nos dicen cosas, fuimos con un albañil, apareció (Cuello), nos llevó y nos dijo `vieron, no hay que meterse con grandes», contó el primo, quien agregó que ellos no habían «hecho nada».
De acuerdo al chico, para él «era normal» que Cuello los llevase «porque cualquier persona te puede ayudar cuando lo necesites», aunque aclaró que ésa fue la única vez que lo hizo.
«Cuando desapareció Tomi pensé que a esos chicos los había mandado él para hacerse el héroe y para que después no digan que había sido Adal», dijo el niño para cerrar su testimonio, mientras algunos familiares que estaban en el público lloraban.
Por su parte, el tío de la víctima, Guillermo Aníbal Santillán, declaró que «la relación nunca fue buena» entre Tomás y Cuello.
También declaró la prima de Tomás, quien sostuvo que al niño «no le gustaba estar con Cuello porque sentía miedo» y que «una vez le había tirado de los pelos».
El padre de la víctima, Carlos Dameno Santillán, dijo que creía que la relación entre su hijo y Cuello «era buena», mientras que dos maestras del colegio donde iba «Tomi» destacaron a su alumno como un chico «tímido» y «buen compañero».
Por su parte, la psicóloga Mirta Analía Bruno, al definir la personalidad del imputado, declaró que se mezclan «características distintas en una persona, como un camaleón, según la ocasión».
«El bien y el mal lo sabe perfectamente, la manipulación es su sistema defensivo y se pone en posición de víctima», señaló la mujer respecto a los peritajes que realizó en la causa.
Finalmente, la mujer que le alquiló la casa después de su segunda separación, Diana Eder, declaró que desde el primer día vio a Cuello le «dio miedo» y que «a los quince minutos» que (Tomás) no apareció, pensó que el culpable había sido el acusado.
El abogado de la madre de Tomás Dameno Santillán aseguró que en la primera audiencia del juicio al ex padrastro del niño se probó el «miedo» que el pequeño le tenía al hombre y que éste planificó su crimen.
«Hemos probado la relación de miedo que Tomás le tenía a este señor y un poco más allá, que es una persona plenamente capaz, que sabía lo que hacía, que tiene conciencia del bien y del mal, como dijo la psicóloga», afirmó Carlos Torrens en la puerta de los tribunales de Junín.
El representante del particular damnificado sostuvo que el niño «le tenía miedo porque (Adalberto) Cuello se encargó de que le tuviera miedo y todos los testigos declararon en ese sentido», por lo que se mostró «muy satisfecho» con los 12 testimonios escuchados hoy en la sala de audiencias.
«Hay muchos datos, la psicóloga dijo que tiene una personalidad tipo camaleónica, sabe lo que quiere, cómo lo quiere y adecua su accionar a sus deseos», explicó Torrens en referencia a una de las principales testigos de la jornada.
Al respecto, recordó que el día que Tomás desapareció «Cuello saca ese video en el que aparece con el hijo cuando ya se hablaba de horarios, de pruebas, cuando ya se estaba direccionando la investigación».
Se trata de una grabación que el imputado subió a la red social Facebook y lo muestra acunando y hablándole cariñosamente al bebé que tuvo con la madre de Tomás antes de que se separaran.
«Acá no hay inimputabilidad alguna, él prepara toda la `mise en scène` habiendo observado todo antes durante varios días. Cuello venía haciendo un seguimiento de Tomás y de su primito, lo dijo él con una frescura y hermosura inigualable», agregó el letrado en alusión al testimonio del chico, otro de los testigos clave

El TOC 1 pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes a las 8.30 cuando declararan policías que participaron de la investigación, cuya audiencia está fijada hasta las 14 por pedido del abogado defensor, Gerardo Doyle.