Alak: Más del 70 % de las personas privadas de su libertad están estudiando

BUENOS AIRES- El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, destacó que más del 70% de las personas privadas de libertad «están estudiando», lo que habla «de sus deseos de superarse, de no volver a delinquir», durante la inauguración de dos centros universitarios en los Complejos Penitenciarios Federales de Ezeiza junto a su par de Justicia, Julio Alak.
Los complejos, que funcionarán en la Unidad IV de Mujeres y en la I de varones, fueron inaugurados hoy, como parte de una política pública que ya permitió que el 73,9% de los internos estudien en las cárceles, lo que lo convierte en el colectivo que más crecido (un 248%) entre 2001 y 2010, según datos del censo nacional.
«No había demasiadas razones para que un ministro de Educación estuviera tan cerca del sistema penitenciario, parecían mundos distintos, pero ahora a estas inauguraciones hay que mirarlas en una clave contextual de una Argentina que ha cambiado desde 2003 en adelante», indicó Sileoni.
Actualmente, «ha crecido mucho el número de internos que están estudiando en la educación secundaria, por eso adquieren mayor sentido estas decisiones del Ministerio de Justicia, porque dentro de poco, muchos alumnos van a estar presionando para hacer estudios universitarios dentro de la cárcel», explicó.
A su turno, el ministro de Justicia destacó la importancia del trabajo mancomunado entre ambos ministerios y expresó su satisfacción al poder inaugurar los centros universitarios porque «es un paso muy importante el que podamos ofrecerle a todos los internos la posibilidad de la enseñanza primaria, secundaria y también de la enseñanza universitaria».
Alak, recordó las palabras de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando expresó que «quienes están privados de la libertad gozan de todos los derechos excepto el de libertad, por lo tanto tienen derecho a estudiar y a formarse».
«Tenemos el deber de dar educación a lo que están privados de la libertad para que no vuelvan a reincidir, y las cifras son contundentes, porque a nivel de estudiantes universitarios todos los egresados no vuelven al delito», señaló el funcionario.
Por lo que aseguró que «el mejor instrumento para la reinserción social es la educación» y destacó que «la nueva ley de Educación incluye el estímulo educativo para que el interno si estudia pueda reducir el plazo de la pena privativa de libertad».
En tanto, el director Nacional del Servicio Penitenciario Federal (SPF), Víctor Hortel, dijo que la «educación universitaria es inclusión, es resocialización y es todo lo que queremos en términos de lo que es el proyecto para la política penitenciaria».
«La educación es una herramienta de difusión y brindar nuevas oportunidades es la única posibilidad de lograr una política penitenciaria justa», concluyó.
Los nuevos espacios contarán con más aulas, salas para los profesores, baños -incluido uno para personas con discapacidad en el Complejo de Mujeres- y bibliotecas de uso común.
Las carreras disponibles son las de Derecho, Psicología, Sociología, Ciencias Económicas, Trabajo Social, Ciencias de la Información, Administración, Historia, Letras, Geografía, Turismo y Filosofía.
El SPF posee convenios con las universidades nacionales de Buenos Aires, Comahue, Norte, La Pampa y Patagónica; y con la Universidad Tecnológica Nacional y la Universidad Nacional de Formosa para el dictado de cursos de capacitación laboral.
La Universidad de Buenos Aires tendrá a su cargo los centros recientemente inaugurados, casa de estudios pionera en educación en contextos de encierro gracias a la experiencia del Centro Universitario Devoto (CUD) inaugurado en 1985.
El acto de inauguración contó con la presencia de la subsecretaria de Gestión Penitenciaria, Laura Lopresti; la subsecretaria de Planificación y Estrategia, Ana Casal; asesores y funcionarios del ambos Ministerios y de la Dirección Nacional del SPF; representantes de las Unidades, de universidades y programas de educación; y estudiantes, entre otros.