El buitre Aurelius Capital apostó a favor del derrumbre de YPF

BUENOS AIRES- El fondo que dirige Mark Brodsky compró derivados llamados PUT, cuyos beneficios se incrementan sólo si las acciones de la petrolera se vienen a pique, de acuerdo con una nota publicada  en Tiempo Argentino, que sostiene que este hedge fund siempre se opuso de forma tenaz a una salida negociada del conflicto.

«Existen muchas maneras de especular, pero la maniobra buitre se caracteriza por aprovecharse de los países y las empresas cuando están acorralados. Este es el caso de Aurelius Capital Management, el fondo buitre de Mark Brodsky, quien compró un tipo de derivado especial llamado PUT por U$S 9 millones de la petrolera argentina YPF, que implica mayores ganancias cuanto más cae el valor de la acción», señala el artículo.

Este movimiento especulativo comenzó en el primer trimestre de 2014, cuando aún continuaban las negociaciones de acercamiento entre la Argentina y los fondos buitre. En esos encuentros, Aurelius fue un férreo opositor a cualquier tipo de resolución favorable a las partes.

Según la última declaración jurada del fondo, realizada el 30 de junio, todavía tenía el PUT en sus manos, por lo que podría estar esperando para activarlo; sin embargo, si se activara hoy, el buitre habría perdido mucho dinero.

El PUT es un derivado financiero que es más comúnmente conocido como «opción para vender» un título o una acción. Si una persona tiene una acción de YPF y la quiere vender en un determinado plazo de tiempo, por ejemplo el 30 de noviembre de 2014, una de las posibilidades es hacerse de un PUT de YPF que vence ese día. Este instrumento genera un derecho a vender la acción a quien lanzó ese derivado financiero al mercado, al precio establecido en el acuerdo.

El fondo buitre de Mark Brodsky compró un PUT por U$S 9 millones de la petrolera argentina YPF, que implica mayores ganancias cuanto más cae el valor de la acción  Aurelius compró PUTs de 300 mil acciones de YPF en el primer trimestre del año por un total de 9,8 millones de dólares, lo que implica un total de 32,68 dólares por acción y «cuanto menor sea el precio de la acción el día que el contrato vence, superiores serán las ganancias de Aurelius», indica el periódico.

El mercado financiero permite esta clase de especulaciones y estos derivados están regulados por la International Swaps and Derivatives Association (ISDA), que contiene a un fondo buitre, Elliot Management, en su comité de decisiones, bajo la premisa de que la autorregulación de los mercados es posible.

Resulta difícil argumentar por qué este tipo de derivados que permiten ganar a costa de las pérdidas de los mercados están autorizados, pero, al igual que los seguros de default (Credit Default Swaps, también llamados CDS), tienen un gran volumen de compraventa en las plazas financieras más importantes.

El último jueves se conoció que Edward Friedman, abogado de Aurelius, le escribió al juez Griesa que «Argentina ha violado descaradamente el desacato».

Es decir que, quien especula contra los activos argentinos es el mismo que puede dejar a la Argentina en default. Los buitres están siendo investigados por la Segurities and Exchange Commission (SEC) a pedido de la Comisión Nacional de Valores (CNV), dirigida en su momento por el actual presidente del Banco Central de la República Argentina, Alejandro Vanoli, sobre una posible tenencia de CDS, lo cual implica una manipulación de los mercados. En este negocio, indirectamente se estaría operando de la misma manera», remarca Tiempo Argentino.

«Sin embargo, las especulaciones, incluso las de los buitres, pueden salir mal: las acciones de YPF en el exterior no paran de crecer, y hoy cotizan a 33,72 dólares, mientras que a principio de febrero el valor era de 21,85 dólares; pareciera que el supuesto default que quisieron instaurar no fue tan rentable, después de todo», concluye.