Se estrenó «Venimos de muy lejos. La película»

BUENOS AIRES- Ayer  en el marco del Día del Inmigrante se estrenó la película que dirigió Ricky Piterbarg a partir del clásico espectáculo del Grupo de Teatro Catalinas Sur.

El filme “Venimos de muy lejos”, que toma como referencia la obra homónima del Grupo de Teatro Catalinas Sur, le permite al cineasta Ricky Piterbarg contar historias de inmigrantes que llegaron al país a comienzos del siglo XX con el acento puesto en la construcción colectiva y con el porteño barrio de La Boca como escenario.

“En esta película celebramos y homenajeamos la actitud de los inmigrantes que llegaron a principios de siglo y creemos que esa actitud es la que permaneció en quienes desarrollaron el barrio, el grupo de teatro y en quienes hicimos la película”, expresó Piterbarg en diálogo con la prensa.

La cinta, que se estrenó ayer en consonancia con los 50 años del barrio Catalinas Sur y los 30 del grupo de teatro, comienza cuando los vecinos de la comunidad de Catalinas se reúnen para pensar una película sobre su historia.

A partir de recuerdos, testimonios, canciones y títeres, el filme que combina el lenguaje del documental, la ficción y el teatro, narra distintas historias en las que convive el pasado y el presente que une distintas generaciones marcadas por un espíritu solidario y con un sólido sentido de pertenencia.

“No quería retratar la obra de teatro, ni contar la historia del barrio, sino generar ciertas sensaciones que movilicen al espectador”, dijo el realizador.

Me parece importante rescatar -abundó- que esto no es solo la historia de un barrio, sino, de lo que vimos en los conventillos, en donde en aquellos momentos los inmigrantes se juntaban y hacían un trabajo colectivo para poder desarraigarse de su tierra y construir algo en otro lugar”.

Para redondear la idea, añadió que “Catalinas repite eso, tal vez, de una manera un poco más intensa que en otros lugares, con más años y más conciencia”.

Piterbarg, que coescribió el guión junto a Vanina Sierra y a Paula Pasnansky, explicó que lo que sostiene el relato “es esto de la vida en los conventillos que nosotros lo tenemos en la sangre. Argentina es un gran conventillo, a veces nos matamos a tiros de habitación a habitación y luego bajamos al patio y empezamos el año nuevo juntos”.

“Este camino recorrido -insistió- transmite que se puede construir desde lo colectivo, que las cosas se pueden hacer juntos y de a muchos, como se hizo esta película”.

¿Qué motivó la realización de “Venimos…”?

Surge como una idea de mi viejo, uno de los primeros pobladores de Catalinas Sur. Quería hacer una película sobre la obra de teatro “Venimos de muy lejos” y nos lo propone a mí y a mi hermana Ana, que también hace cine. En principio, nos parecía una locura, pero le dijimos  que para hacerla tenía que hablar con los vecinos, con la gente del grupo de teatro y que todos ellos debían estar de acuerdo porque para la gente que la hizo, esta obra es su vida.

¿Cómo fue el proceso de creación de este proyecto colectivo?

Los primeros años del desarrollo del proyecto fueron complejos. Primero hubo una comisión de sinopsis y después llamamos a la guionista que trabajó conmigo y cada mes entregábamos 30 o 40 páginas a la comisión asesora del proyecto, que es la que se propuso hacer la película en el 2006.

¿Qué busca transmitir el filme?

Pretende ser una obra artística, una obra de arte que busca transformar y movilizar a quien la ve. Reflexiona sobre la cultura del trabajo, la solidaridad y también, revalorizar y acordarse del bagaje de cosas buenas que vienen de aquellos inmigrantes.

¿Cómo fue el planteo de la estructura narrativa y de las decisiones estéticas en una película que combina ficción, documental y teatro?

Busqué que no sea una película de ficción, ni de época, ni de teatro. Lo que me parece que conseguimos y que era uno de nuestros desafíos, era lograr una unidad.

Lo mismo para el lenguaje visual. Hubo una elección de utilizar el mismo vocabulario visual para contar historias tanto del pasado como del presente. No hay un estilo para el momento de la inmigración, otro para la historia de ficción, o para los testimonios de los actuales inmigrantes, sino que el mismo lenguaje va atravesando un siglo de historia.