Randazzo se reunió con familiar de víctimas de picada mortal protagonizada por Cabello

 

BUENOS AIRES-  El ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, manifestó a Sergio Rosales, padre y esposo de las víctimas mortales de la «picada» que protagonizó Sebastián Cabello, su apoyo para evitar que obtenga la licencia de conducir.

El funcionario recibió  a Rosales y a su abogado Marcelo Parrilli en la Casa de Gobierno, tras disponer ayer medidas para evitar que Cabello, quien fue habilitado a conducir por un fallo judicial, pueda realizar ese trámite.

Randazzo transmitió a Rosales el «total apoyo» de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y le manifestó que acompañará la presentación judicial que hará su letrado para que Cabello no pueda tramitar su licencia de conducir.

«Hay una decisión de un juez de primera instancia que prohíbe la posibilidad de que Cabello vuelva a conducir por lo menos hasta el 2017. Así que por lo menos hasta ese año no tendría la posibilidad de obtener una licencia para manejar en ningún lugar del país», advirtió.

El ministro recordó que Cabello «tiene un antecedente pésimo cuando en 2010, estando inhabilitado, obtuvo una licencia en el municipio bonaerense de Malvinas Argentinas y por supuesto fue rápidamente anulado».

Ayer, Randazzo instruyó a la ANSV para que acompañe judicialmente a la familia Rosales con el objetivo de que Cabello no pueda volver a conducir hasta tanto se resuelva en forma definitiva su situación judicial.

La decisión de la cartera nacional fue acompañada también ayer por la Dirección Provincial de Política y Seguridad Vial, dependiente de la jefatura de Gabinete bonaerense, al resolver que «no habilitará ni avalará» la emisión de una nueva licencia de conducir para Cabello hasta el 25 de noviembre de 2017.

«Es de público conocimiento la evidente ineptitud para conducir del imputado», dijeron ayer en un comunicado las autoridades provinciales.

El viernes, al cumplirse 14 años de la tragedia, la Sala III de la Cámara de Casación Penal dio por concluida la prohibición para manejar por 10 años que recibió Cabello, al considerar que la pena debe cumplirse desde que recibió prisión preventiva y no desde que la condena quedó firme.

El incidente mortal se produjo el 30 de agosto de 1999 cuando Cabello tenía 19 años y con un Honda Civic corría una «picada» por la avenida Cantilo.

El vehículo, que se desplazaba a más de 137 kilómetros por hora, embistió al Renault 6 en el que viajaban Celia González Carmán, de 38 años, y su hija Vanina Rosales, de 3, quienes murieron carbonizadas al incendiarse el auto.

Cabello fue condenado en noviembre de 2003 a 12 años de prisión, acusado por homicidio simple con dolo eventual, a raíz de que los jueces consideraron que debió advertir que conducir a alta velocidad por avenida Cantilo implicaba un alto riesgo.

En 2005 la Cámara de Casación le redujo la pena a tres años, al cambiar la carátula a homicidio culposo, por entender que Cabello no tuvo intención de matar.

Por su parte, Sergio Rosales, el esposo y padre de las víctimas del accidente protagonizado por Cabello en 1999, habló con medios radiales trasla reunión y aseguró que recibió de Randazzo el «total apoyo a la familia», que elaborará una presentación judicial para que Cabello no pueda tramitar su licencia, luego de que antes de ayer  la Cámara de Casación Penal diera por cumplido el tiempo de inhabilitación impuesto.

En diálogo con Agustina Díaz y Marcos Cittadini, Rosales contó detalles de la reunión con Randazzo y expresó su indignación con los jueces que intervinieron en la causa y que permitieron que hoy Cabello este en libertad.