La presidenta participa de la jornada final de la cumbre del G20 en San Petersburgo

SAN PETERSBURGO- La Mandataria y el resto de los Jefes de Estado ultiman el documento final, que será a dado a conocer por el anfitrión Vladimir Putin.

Cristina llegó al Palacio Constantino minutos antes del inicio de la reunión final y se ubicó junto a su par mexicano, Enrique Peña Nieto, y cerca de Putin, con quien ayer mantuvo un extenso diálogo informal mientras caminaban juntos hacia el palacio Peterhof, donde se realizó la cena de agasajo.

La actividad de la Presidenta comenzó cuando se reunió con el primer ministro de la India, Manmohan Singh, en la dacha que ocupa el premier en el predio del Constantino, donde también se hospeda la mandataria argentina.

 

Más tarde se prevé que Cristina mantenga otros dos encuentros bilaterales: uno con su par de Sudáfrica, Jacob Zuma, y otro con el presidente de Rusia, Vladimir Putin.

La segunda y última sesión de trabajo de la cumbre del G20 incluyó a las 14.45 la tradicional «foto de familia».

Tras el almuerzo y continuación de los debates, se espera que a las 12 hora de Argentina, se dé a conocer el documento final del encuentro que reúne a los líderes de las principales economías del mundo.

En el  seno del G 20 la presidenta volvió a criticar las políticas proteccionistas que llevan adelante las principales potencias del mundo y que la «crisis del multilateralismo» se debe a que las naciones centrales suelen apelar a este tipo de instrumento sólo cuando les «conviene».

Estas cuestiones fueron abordadas por la Presidenta durante la reunión que mantuvo con el brasileño Roberto Azevedo, quien el próximo viernes asumirá formalmente la conducción de la Organización Mundial del Comercio (OMC), en reemplazo de Pascal Lamy.

El encuentro se concretó en la «dacha» que ocupa la jefa del Estado en el predio del Palacio Constantino, llamada Veliky Nogorod, en el marco previo del inicio de la Cumbre del G-20 que se desarrollará entre hoy y mañana en San Petersburgo, Rusia.

En el encuentro estuvieron presentes el canciller Héctor Timerman y la secretaría de Política Exterior, Beatriz Paglieri, entre otros funcionarios.

En una conferencia de prensa que brindó luego de la reunión, Cristina dijo que «se está viviendo una crisis del multilateralismo» tanto en el plano económico como geopolítico, y puso como ejemplo lo que sucede en Siria con la amenaza de EEUU de llevar adelante un ataque militar, y lo que sucede con Argentina con los fondos buitre y el proceso de reestructuración de deuda.

«Lo que se está viviendo, no sólo respecto a la OMC, el FMI o en los procesos de reestructuración de deuda, es que hay una crisis del multilateralismo», dijo la Presidenta.

«Los dirigentes nos tenemos que plantear si el multilateralismo es un medio para resolver problemas o si es útil sólo cuando me conviene», como suele suceder con los países más desarrolados cuando un tema va en contra de sus intereses, agregó la jefa del Estado.

Al ser consultada por la prensa sobre la acusación de proteccionismo formulada por la Unión Europea contra Argentina y Brasil, Cristina dijo que «las declamadas aperturas de las economías desarrolladas no son tal» y puso como ejemplo que en nuestro país todavía «estamos esperando que EEUU nos abra el comercio de la carne» que permanece cerrado en base a argumentos fitosanitarios que en realidad son una barrera comercial encubierta.

La jefa del Estado le propuso a Azevedo que, a partir de «parámetros objetivos», se conforme en el marco de la OMC un organismo multilateral especializado que se encargue de analizar y determinar «cuándo un producto primario tiene o no tiene problemas fitosanitarios».

A renglón seguido, Cristina remarcó que «no hay mayor proteccionismo que el que emplean los países desarrollados y ni qué hablar de Europa».

«La verdad es que no hay nada más proteccionista que los países desarrollados», sostuvo la Presidenta, a lo que agregó que esas naciones «tienen una virtud, que es la de ponerse de acuerdo» para sostener esos privilegios frente a las naciones emergentes.

«Los países desarrollados se llenan la boca hablando de libre comercio, pero luego hacen lo contrario», subrayó Cristina.

«Acá no hay ni chicos buenos ni chicos malos, hay gente que defiende sus intereses. (En materia de comercio internacional» lo que debe primar son criterios de razonabilidad y no todos deben pretender tener la razón en todo», concluyó la Presidenta.