Arranca hoy el juicio oral por la muerte de Ferreyra

CAPITAL FEDERAL- Comienza en el Tribunal Oral en lo Criminal 21 el juicio oral por el crimen del militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra, que sienta en el banquillo de los acusados al dirigente gremial de la Unión Ferroviaria (UF), José Pedraza, detenido como supuesto «instigador» del ataque que culminó con el asesinato.
También está involucrado su segundo en el gremio, Juan Carlos «Gallego» Fernández; miembros de la llamada «patota» que atacó a manifestantes el 20 de octubre de 2010; así como contra un grupo de policías, sumados al proceso con posterioridad, y que son juzgados por haber, supuestamente, «liberado» la zona del crimen en el barrio porteño de Barracas
El 20 de octubre de 2010 una protesta de trabajadores tercerizados del Ferrocarril Roca acompañados por el PO terminó violentamente en el barrio porteño de Barracas, cuando un grupo identificado como miembro de la UF disparó contra los manifestantes entre los que se encontraba Ferreyra, quien murió por un balazo en el pecho.

Además de Pedraza, acusado de ser el «instigador» del ataque, se juzgarán a otros 16 acusados, se escucharán a 380 testigos y se analizará también el intento de homicidio de Elsa Rodríguez, Nelson Aguirre y Ariel Pintos, heridos durante el ataque del 20 de octubre.
El hermano del militante asesinado, Pablo Ferreyra, sostuvo que «si se demuestra la responsabilidad de Pedraza» el líder ferroviario tiene que ser condenado a «cadena perpetua» y agregó: «me gustaría que el poder no beneficie a Pedraza ni al resto de los responsables».
No obstante, Ferreyra reconoció que «el Estado en este caso ha actuado de manera muy rápida para resolver el crimen» y afirmó que «más allá de que haya sido la Justicia, el Gobierno nunca se interpuso».
De hecho, el hermano de la víctima fatal reconoció que «uno de los testigos claves lo aportó (el ex presidente Néstor) Kirchner» y «se trata de un testigo de identidad reservada, un quebrado de la patota que confiesa algunas cosas y es fundamental para la causa».
En este sentido, evaluó que «la causa tuvo muchos elementos en el medio como la detención de Pedraza, la denuncia de coimas, escuchas, un perito que quiso arruinar parte de la prueba, pero a pesar de todas las adversidades planteadas por la Unión Ferroviaria y por Pedraza, avanzó».
«Eso te demuestra que es posible que la Justicia prospere en este país. Más allá de los obstáculos llegamos enteros, con una hipótesis muy fuerte.
Sabemos que Pedraza armó esta patota para aleccionar a un sector de los trabajadores tercerizados y demostrar así que no iba a permitir poner en peligro todos sus negociados», sostuvo Ferreyra.
Además, dijo estar «seguro» de que «hubo zona liberada», en alusión a la presunta complicidad policial en el ataque, por la cual se juzgará a siete efectivos de la Policía Federal que suman a los dirigentes sindicales acusados, como Pablo Díaz y Juan Carlos «Gallego» Fernández, número dos de la Unión Ferroviaria.
Ferreyra consideró que el crimen de su hermano «desnudó el estado calamitoso en que se encuentran los trabajadores argentinos» y sostuvo que la causa debería funcionar «de manera reflexiva» sobre el papel del sindicalismo.
En este sentido, explicó que está trabajando con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) en una campaña para eliminar prácticas laborales tales como la tercerización, motivo constante de protestas en diferentes ramas.
«Con el CELS siento que encontré la posibilidad de darle un sentido a la muerte de Mariano. Y ver qué podemos hacer para que esto no vuelva a pasar», señaló.