«El proyecto de moratoria previsional beneficiará a 500.000 argentinos que no pudieron jubilarse», precisó Bossio

BUENOS AIRES- El titular de la Administración Nacional de Servicios Sociales (ANSES), Diego Bossio, aseguró que el proyecto de moratoria previsional anunciado ayer por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, beneficiará a unos 500.000 argentinos que no se pudieron jubilar.
Explicó que la moratoria que debe tener la aprobación del Parlamento nacional para su implementación, extiende hasta el año 2003 la computación de los aportes y contribuciones, cuando hasta ahora la fecha límite era el año 1993.
La moratoria propuesta por el Poder Ejecutivo «permite calcular la deuda previsional, que se pueda hacer una reducción de la deuda y financiar el pago en cuotas», dijo Bossio en diálogo con radio del Plata.
Agregó que a diferencia de anteriores moratorias, en este caso la Anses está trabajando en una reglamentación para poder emitir un «certificado» teniendo en cuenta «parámetros patrimoniales y de ingresos familiares», de modo que «quien pueda pagar no ingrese en este régimen de moratoria».
Señaló, además, que las personas que no pudieron jubilarse tienen «entre 8 y 10 años de aporte en promedio», lo que significa que en alguna oportunidad trabajaron y por «alguna razón no pudieron hacer los aportes».
«Va a haber una movilidad de la cuota, de modo de darle sustentabilidad al sistema y, en definitiva, porque cuidamos el erario público», agregó.
Por su parte también el ministro de Economía se refirió a la nueva moratoria anunciada ayer por la Presidenta. «Hay diarios que no dan esta información, y privan a muchos argentinos de informarse de este beneficio», agregó.
Remarcó que la moratoria previsional anunciada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner permitirá que «500.000 argentinos que no se pudieron jubilar, puedan hacerlo», y estimó que esta medida «le va a cambiar la vida a mucha gente».
Kicillof también subrayó que a partir de esta nueva incorporación de jubilados al sistema previsional, la cobertura social de la Argentina, actualmente «la más inclusiva del mundo», alcanzará al «100 por ciento de la gente».
El ministro dio una conferencia en el Palacio de Hacienda, acompañado por el director ejecutivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), Diego Bossio, y manifestó su sorpresa porque «ni Clarín ni La Nación pusieron en tapa que más de 500.000 argentinos privados de obtener la jubilación, a partir de ahora van a tenerla».
«Hay diarios que no dan esta información por una cuestión de sesgo ideológico, pero así privan a muchos argentinos de informarse de este beneficio», puntualizó Kicillof, al tiempo que aseguró que «esto le va a cambiar la vida a muchos argentinos».
Hasta el momento las medidas implementadas permitieron multiplicar el número de jubilados, hasta seis millones, lo que representa una cobertura del 93% condiciones de jubilarse
Señaló que a pesar de que la Argentina tiene «el sistema más inclusivo del mundo, todavía hay gente por incluir en este derecho básico».
También subrayó que la moratoria hará que todos vivan «en un país todavía más justo, inclusivo, igualitario, y además, tendrá efectos macro sobre la actividad productiva».
Explicó que quienes nunca pudieron jubilarse «no se guardaron la plata, sino que se vieron afectados por el desempleo o el trabajo precario».
«Por las condiciones que heredamos del neoliberalismo, se quedaron afuera de un derecho básico», añadió.
Precisó que con esta medida, se volcarán «12 mil millones de pesos anuales» al bolsillo de los jubilados que «lo volcarán al consumo».
En ese sentido, recordó que «la teoría neoliberal del ahorro del gasto es contraproducente», y señaló que quienes la impulsan «quieren que haya mayor exclusión».
Indicó que «algunos banqueros e industriales piden que baje el gasto público, con virulencia».
«Me da escalofríos la campaña para bajar el gasto público, que en los `90 tenía como excusas que era estatismo e inflacionario, y en realidad eran políticas que venían dictadas por organismos multilaterales de crédito y la más rancia ortodoxia», sostuvo el ministro.
Al respecto, pidió que «cada vez que hablen de bajar el gasto se saquen la careta y les expliquen a los argentinos cómo lo hacen», y remarcó que «el sistema financiero siempre fue enemigo del gasto público, pero nunca contaron el pago de intereses de la deuda como tal, porque no les molesta que los recursos del Estado tengan ese destino».
«Ahora les molesta que haya seis millones de jubilados que reciban su beneficio. Son zonceras. En realidad quieren que haya exclusión. Entonces dicen que hay que bajar el gasto público», afirmó Kicillof.
Remarcó que la administración kirchnerista «ha elevado a un récord histórico el gasto público social», que es «13 por ciento del PBI, que a través del Estado se traslada a los más necesitados».
Explicó que el gasto público social «es el que se destina a inversión en educación, salud y seguridad», y afirmó hoy que «su porcentaje en intereses de deuda también ha caído a límites históricos».
Recordó que se pasó de una relación de deuda «de 166 por ciento de la producción en 2003 a menos del 50% de hoy», así como que mientras «en 2005 había 3,11 millones de jubilados, hoy son seis millones».
Puso de relieve que la extensión del sistema es posible por la reestatización del sistema jubilatorio, y precisó que «el 50 por ciento de los aportes a las AFJP se iba en comisiones y otros gastos, que se lo quedaban los bancos, pero el 77 por ciento de las jubilaciones las pagaba el Estado».
En cambio, señaló que el actual Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) «excelentemente administrado por el Estado, alcanzó los 400 mil millones de pesos».