Acuña se cansó del kirchnerismo y el kirchnerismo se cansó de Acuña

Por Rody Rodríguez.
HURLINGHAM- El intendente de Hurlingham dijo estar «cansado de que le griten o lo reten» y afirmó que el Gobierno Nacional ya no escucha, hay mucha bronca generalizada». Mientras tanto, a su esposa, la senadora provincial Azucena Ehcosor, la echaron del bloque del Frente para la Victoria.
El intendente de Hurlingham Luis Acuña busca su destino político. Deshoja la margarita y piensa en tener como referente a Sergio Massa, Daniel Scioli o José Manuel De la Sota. De algo está seguro, no estará en el kirchnerismo. Tampoco lo dejarían.
Conciente de esa situación, Acuña fortaleció su vínculo con el más antikirchnerista de todos, el gobernador José de la Sota. Lo recibió en su despacho, antes de que el cordobés encabece un acto en el Club Tesei, donde repartió elogios tanto para Acuña como para el intendente de Malvinas Jesús Cariglino.
Días después, tras criticar fuertemente al gobierno nacional, la esposa de Acuña, la Senadora Azucena Ehcosor fue separada del bloque de Senadores provinciales del Frente para la Victoria. Volviendo a la relación de Acuña con De la Sota, vale la pena recordar que hace algunas semanas, la familia de Acuña, (su hijo, el concejal Fabrizio Acuña y su esposa, la senadora Ehcosor), asistieron a un almuerzo en honor al gobernador de Córdoba, organizado por el senador Cacho Álvarez de Oliveira en Avellaneda. Antes, Acuña había compartido escenario con el cordobés, en el homenaje a José Ignacio Rucci, en Retiro, junto a Hugo Moyano, Francisco de Narváez, Rodríguez Saa entre otros referentes opositores al gobierno nacional.
Pero con la idea de no perder espacios, después de recibir a De la Sota en el municipio, Acuña viajó a La Plata para concurrir al acto organizado por Juan Amondarain presentando el massismo en La Plata. En tanto, su «lealtad» a Daniel Scioli la mantiene con la presencia de su esposa en la agrupación antikirchnerista y post duhaldista del sciolismo, que es La Juan Domingo.
Atrás, muy atrás, quedaron los elogios de Acuña a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, su «eterno» agradecimiento por las obras hechas en Hurlingham o los escenarios compartidos con Néstor Kirchner y hasta con Evo Morales, como aquella vez en oportunidad de inaugurarse el Estadio Municipal construido por el gobierno nacional. Hoy, Acuña decidió enfrentar al gobierno nacional, convencido entre otros, por su socio Jesús Cariglino, que tomó ese camino en el 2011. «Si yo le gané al kirchnerismo en su mejor momento, como no los vas a enfrentar vos», habría acicateado el intendente de Malvinas Argentinas. Obediente, Acuña inició un rápido camino hacia la oposición, sembrando provocaciones para que su traslado no pase inadvertido.
Empezó expresando su deseo de disputar la intendencia de Morón (hoy en manos del
sabbatallista Lucas Ghi), mientras fue creciendo sus posiciones críticas a la gestión de Cristina Fernández, llegando incluso a repudiar el homenaje que en Hurlingham se hizo a Néstor Kirchner a dos años de su muerte.
Más acostumbrado a retar y a gritar que a que lo reten o le griten, Acuña dio un paso más hacia la oposición, quejándose por el destrato del gobierno nacional.
Volvió a manifestarse en contra de la reelección de Cristina, y como una paradoja de la política, advirtió que «los ciclos se terminan». Tal vez preocupado por la continuidad de su propio ciclo, Acuña apuesta fuerte al desgaste de la figura presidencial y aspira a quedar bien posicionado dentro de un polo opositor. Para eso no ahorra críticas contra algunas figuras del oficialismo, como Martín Sabbatella o el vicepresidente Amado Boudou.
Del ex intendente de Morón y actual titular del Afsca, dijo: «Yo milito en un peronismo que no es vergonzante, que no se entrega y que siempre mantuvo una conducta. No veo porqué tengo que admitir que hoy en el peronismo se sienten figuras que históricamente fueron antiperonistas». Y agregó: «Yo no creo ser el equivocado. Aquellos que llegaron al insulto y a las denuncias, hoy son parte del gobierno». Y para cerrar, fue más duro. «Los peronistas debemos reconocernos entre nosotros para después reconocer a los antiperonistas. No puede ser que todo valga lo mismo».
Cuando se refirió a Boudou lo hizo minimizando su presencia en la reunión del Consejo del Partido Justicialista que se hizo el viernes 7 de diciembre. «Cuando él llegó, todos los consejeros ya nos habíamos ido y estábamos cada uno en su distrito», y dijo: «no se a qué fue. Por ahí fue a afiliarse porque no sé si está afiliado».
Una semana después, se celebró el Congreso del PJ en Caseros. Acuña no fue pero el Justicialismo de Hurlingham estuvo representado por Claudio Branda, Silvia Caprara, Hilda López y Elena Cervino, quienes como congresales aprobaron y aplaudieron la determinación unánime que el PJ constituya un frente electoral bajo la denominación Frente para la Victoria y que todas las políticas de alianzas sean las que determine
la jefa del movimiento, Cristina Fernández de Kirchner.
En función de los últimos acontecimientos, cuesta pensar en Luis Acuña acatando las determinaciones de su partido y obedeciendo las órdenes de Cristina.-