La UCR volvió a los primeros planos con un inesperado «alfonsinazo»

Cuando el 31 de marzo de 2009 murió Raúl Alfonsín, muchos descubrieron el parecido asombroso de su hijo Ricardo. En el mismo velorio, entusiasmados con ese parecido y apelando al efecto nostalgia, no faltó quien imaginara a Ricardo Alfonsín como un buen candidato como para recuperar a la alicaída Unión Cívica Radical.

El protagonismo necro del hijo del Alfonsín se sumó a la popularizada figura de Julio Cobos, que si bien había sido expulsado de por vida de la UCR, con su condición de vicepresidente en ejercicio de la oposición se había ubicado en el papel de principal oponente de la administración de los Kirchner. Esto hizo que los radicales dieran marcha atrás con su decisión ejemplificadora, y la expulsión de por vida se transformó en un reto transitorio, y los mismos que habían expulsado a Cobos, empezaron a cuidarlo como otro posible salvador de la UCR.

En las elecciones legislativas de 2009, Ricardo Alfonsín fue elegido diputado nacional, por el Acuerdo Cívico y Social, en la lista que encabezó Margarita Stol-bizer. El crecimiento de su imagen lo llevó a disputar la interna partidaria y enfrentar a Cobos, el candidato que, según los más aveza-dos observadores políticos, contaba con las mejores posibilidades de ganar.

Alfonsín fue acompañado por Juan Manuel Casella y enfrentó al candidato de Cobos y también de Federico Storani y Leolpoldo Moreau, dos expertos en internas radicales. Y el pasado 6 de junio, Alfonsín dio un batacazo que repercutió de manera inusitada en todos los medios, que no se condice con la escasa cantidad de sufragantes con la que se desarrolló la contienda electoral interna.
Pocos, casi nadie, saben cuales eran los cargos partidarios que estaban en disputa. Pocos, y tal vez ni siquiera muchos de los que incluso fueron a votar, saben que Alfonsín era candidato a primer convencional al Comité Nacional; lo que sí todos sabían era que Alfonsín se enfrentaba a Cobos, que no fue candidato pero pagó tan cara la derrota como si hubiera encabezado la lista.

Hoy, nadie duda que Ricardo Alfonsín es el que está mejor posicionado para ser el candidato del radicalismo, y difícilmente aparezca mejor opción como candidato del Acuerdo Cívico y Social si es que esta alianza se mantiene.

Así se desprende de los distintos análisis surgidos después de las elecciones. Muy atrás en la historia quedó su escuálido desempeño como candidato a gobernador en 2007, acompañado en la fórmula por Luis Brandoni, donde la UCR obtuvo un 5 % de los votos.

En toda la provincia de Buenos Aires estaban empadronados cerca de 800.000 afiliados, pero sólo votaron 120.000. Pero ese número alcanzó para que esta interna radical se convierta en un verdadero trampolín para la candidatura de Alfonsín, que cada día se parece más a su padre y cuanto más parecido es, más favores obtiene del electorado.

Así las cosas, todo parece indicar que Julio Cobos quedará en el camino, y que Elisa Carrió, que respaldó a Alfonsín en la interna, va a volver a trabajar para que el hombre de Chascomús sea el candidato a elegido.

La victoria de Alfonsín cayó bien en el oficialismo, no sólo porque las relaciones que tiene tanto el gobierno nacional como el provincial con el hijo del ex presidente son de las mejores que el gobierno tiene con miembros de la oposición, sino porque la derrota de Cobos entusiasmó, y mucho, dado que desde el enfrentamiento con el campo, Julio Cleto creció constantemente en las encuestas, convirtiéndose en el principal adversario de Néstor Kirchner. Su derrota lo deja con pocas chances de competir en 2011.

Hoy los radicales se entusiasman con Ricardito como candidato a presidente y Margarita como candidata a gobernadora

EN HURLINGHAM

El viejo comté de la Av. Vergara fue la sede de los comicios internos de la Unión Cívica Radical local, celebradas el pasado 6 de junio.

En Hurlingham, como en Morón y en Ituzaingó, y como en el resto de la provincia de Buenos Aires, también ganó el alfonsinismo, con Miguel Bazze como candidato a presidente del Comité Nacional y el propio Ricardo Alfonsín como candidato a Delegado a la Convención Nacional, por sobre la lista que promovía Julio Cobos y que llevaba como candidato a Eduardo Santín, con el apoyo de Federico Storani y Leopoldo Moreau.

Votaron 468 personas. La que llevaba a Ricardo Alfonsín y a Bazze como candidatos superó por cerca de 40 votos a la que apoyaba el trinomio Cobos-Storani-Moreau.

Pero la pelea por el comité local tuvo en Hurlingham tres listas, la 115 encabezada por Edgardo Arancón y respaldada por Victor Angel Stefanoni, que ganó con 201 votos, la 101, que postulaba a Luis De Vicenti que logró 131 votos y la lista 151 que alcanzó a sumar 125 votos que llevaba a Daniel Ferreiro como candidato.
De este modo, Arancón reemplazará en el cargo de presidente del radicalismo local a la ex consejera escolar, Alicia Wolpers.

AUTORIDADES PARTIDARIAS

Como resultado de las elecciones internas radicales, las autoridades electas del Comité del Distrito de Hurlingham son los siguientes: Presidente: Edgardo Arancón; Vicepresidente: Miguel Angel Faella; Secretario General: Cecilia Ranzini de Uva; Tesorero: Martín Caramella; Vocales: Juan Gutierrez, Luis de Vicenti, Daniel Ferreiro, Vanina Stefanoni, Norma Castaño, Emilce Caporali, Diego Benavidez, Luis Saboretti, Adriana González, Emetria Alvarez, Esteban Herrera, Graciela Roldán, Flavio D’Asencao, Alicia Wolpers, Juan Castellanos y José Luis Jorge. Los delegados titulares al comité provincial son Oscar Nakasato Eduardo Masci y Guillermo Capedevilla y los suplentes: Gerardo San Martín, Pablo Almada y Marcelo Gonzalez Ramos.