Pericias de ADN incriminan al detenido por el crimen de Laura Iglesias en Miramar

 

MIRAMAR- Pericias de ADN complicaron  la situación del único detenido por el crimen de Laura Iglesias, la trabajadora social hallada asesinada el jueves en la localidad bonaerense de Miramar, informaron fuentes judiciales y policiales.

Los especialistas de la Policía Científica de San Martín detectaron perfil genético del imputado Esteban Cuello (20) en el cordón de zapatillas con el que estrangularon a Iglesias y ADN de la víctima en un pantalón y un calzoncillo secuestrados en la casa del acusado.

Estos peritajes se iniciaron ayer y en sólo 24 horas se obtuvieron resultados positivos sobre algunas de las 90 muestras recolectadas como evidencia para la causa.

Fuentes judiciales indicaron  que con estos resultados categóricos, el fiscal de Mar del Plata a cargo de la causa, Rodolfo Moure, podrá acusar formalmente a Cuello por el homicidio para pedir su prisión preventiva.

Es que Cuello estaba detenido en el expediente sólo por el robo del estéreo del Renault 9 que conducía Iglesias antes de que la estrangularan, ya que algunos testigos lo vieron revisando el auto, pero si bien había serias sospechas, no había aún evidencias concretas para imputarle la autoría del asesinato.

Ahora, Cuello, quien está detenido en la Unidad Carcelaria 44 de Batán, quedó imputado por abuso sexual agravado, homicidio calificado «criminis causa» -matar para ocultar otro delito y lograr la impunidad-, y robo, delitos por los que en un futuro juicio oral podría ser condenado a prisión perpetua.

Fuentes de la investigación indicaron que Cuello tiene antecedentes por violaciones en Nicanor Otamendi, localidad de la situada a 38 kilómetros de Miramar, en el partido de General Alvarado.

Incluso tuvo una condena a cuatro años de prisión cuando era menor de edad.

Desde hace un mes y medio, vivía en Miramar junto a un primo en una vivienda que está ubicada a unos 200 metros, aproximadamente, de donde apareció el cuerpo de Iglesias.

Según los pesquisas, el miércoles cerca de las 14 Iglesias regresaba a su casa desde su trabajo y se le empantanó el vehículo en el camino de tierra, por lo que lo dejó y siguió a pie el camino hasta su vivienda, donde se encontró con su hija.

Un rato más tarde, alrededor de las 16.30, salió de su domicilio a buscar el auto y desde ese momento no se supo nada más de ella.

Por tal motivo, su hija salió a buscarla y al ver que el auto estaba en el mismo lugar y su madre no aparecía, radicó una denuncia en la seccional primera de Miramar.

La Policía desplegó entonces un operativo de búsqueda y rastrillajes con la ayuda de perros adiestrados y el jueves a la mañana el cuerpo de la trabajadora social fue encontrado en Parquemar, a tres kilómetros del centro de Miramar, en medio de una zona de tupida vegetación y tapado con ramas.

Según informó el fiscal Moure, la mujer fue violada y golpeada antes de ser estrangulada con el cordón de sus zapatillas.

«La autopsia determinó que además de los golpes que tenía en el rostro y en la cabeza, el cuerpo de la mujer presentaba importantes lesiones sexuales en la zona vaginal y anal, lo que indica que fue violada», agregó el fiscal.

Inicialmente, los pesquisas pensaron que la trabajadora social no había sido víctima de un ataque sexual, ya que al ser hallado el cuerpo se encontraba vestido.

«Eso indica que el atacante, luego de violarla, la hizo vestirse y después la ahorcó», estimó un vocero.

Las fuentes indicaron que Iglesias tenía toda su ropa puesta pero llena de tierra, como si hubiera sido arrastrada por el descampado, y que además presentaba lesiones en sus manos que serían de defensa.

Además, los peritos hallaron junto al cadáver mechones de pelo arrancados.