Mensaje del Papa Francisco en el inicio de la cuaresma

VATICANO- El papa Francisco exhortó hoy a «no acostumbrarse a las situaciones de degradación y miseria que encontramos caminando por las calles de nuestras ciudades» y a «no dar por descontada la violencia».
Así lo expresó el Papa argentino frente a más de 30 mil personas reunidas en la plaza San Pedro durante la audiencia general del Miércoles de Ceniza, que hoy da inicio al tiempo litúrgico de Cuaresma, el período de 40 días de preparación para la Pascua.
En su mensaje, Francisco pidió «no acostumbrarse a las situaciones de degradación, de miseria que encontramos por las calles de nuestras ciudades, de nuestros países, a la violencia, a los hermanos y hermanas que duermen por la calle y que no tienen un techo donde cobijarse, a los inmigrantes en busca de dignidad».
En ese marco, el Papa explicó que la cuaresma puede servir para la «conversión» de la que todas las personas necesitan «para cambiar a mejor», y añadió: «Salgamos de esta cansada y perezosa costumbre al mal que nos rodea».
«La cuaresma es un tiempo para recobrar la capacidad de reaccionar ante la realidad del mal, para la renovación personal y comunitaria que nos acerca a Dios, para mirar con ojos nuevos a los hermanos y a los necesitados», expresó.
El Papa también lamentó que la sociedad «pretenda menospreciar a Dios», y en la que «los padres no enseñan más a los hijos a rezar ni a hacerse la señal de la cruz».
«La cuaresma llega a nosotros como un tiempo providencial para cambiar de ruta, reaccionar frente a la realidad del mal que siempre nos desafía, como tiempo de conversión, de renovación comunitaria mediante el acercamiento a Dios y la adhesión confiada al Evangelio», agregó.
Por la tarde, Francisco se trasladará al barrio romano del Aventino, donde en la basílica de San Anselmo presidirá la tradicional ceremonia en la que se impone las cenizas.