Lanzan programa nacional para luchar contra el sedentarismo

 

BUENOS AIRES-  El sedentarismo, uno de los principales factores de riesgo de sufrir enfermedades crónicas no transmisibles, será combatido mediante un programa nacional para prevenir patologías cardiovasculares, respiratorias, diabetes y otras derivadas de la insuficiente actividad física, una tendencia creciente en Argentina.

Una amplia variedad de acciones y movimientos como caminar, bailar, subir y bajar escaleras, realizar tareas domésticas, de jardinería y otras actividades cotidianas, además de ejercicios planificados, previene enfermedades y contribuye además al buen control de las ya adquiridas, explicó el Ministerio de Salud.

El Programa Nacional de Lucha contra el Sedentarismo buscará «reducir la prevalencia de la inactividad física» y promover «estilos de vida activos» mediante centros de actividades al aire libre y un manual para que en los centros de salud barriales puedan prescribir las más adecuadas a cada grupo, entre otras iniciativas.

El sedentarismo es el factor de riesgo que tuvo «un mayor incremento en los últimos años y uno de los peores enemigos de nuestra salud», dijo el ministro del área, Juan Manzur, y advirtió que «está demostrado que no realizar actividad física de manera habitual genera una importante carga de enfermedad, discapacidad y muerte».

La Encuesta Nacional de Factores de Riesgo realizada en 2009 mostró que «el 54,9% de la población mayor de 18 años presenta un nivel insuficiente de actividad física» respecto de 2005, cuando fue del 46,2%.

El programa se suma a otras iniciativas que incentivan a «moverse más para estar más saludables», señaló Manzur y apuntó que las enfermedades no transmisibles son «una verdadera epidemia global», que también compromete «el desarrollo de los países».

Patologías cardiovasculares y respiratorias, diabetes y diversos tipos de cáncer causan más del 60% de las muertes en el mundo.

De ahí la importancia de promover una mayor actividad física «como una de las herramientas sanitarias más costo-efectivas» para evitar que la gente se enferme por esa causa, sostuvo el ministro.

La inactividad física es un «factor de riesgo modificable» que, como el tabaquismo y la mala alimentación, son considerados los principales determinantes de las enfermedades no transmisibles.

Esos hábitos «impactan muchas veces en los factores de riesgo intermedios, como la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia y la obesidad, que determinan un incremento de la morbilidad y mortalidad cardiovascular y por cáncer», indicaron.

En Argentina, de mantenerse la tendencia verificada en la encuesta entre 2005 y 2009, «la inactividad física ascendería al 64,8% de la población en 2016», alertó el director nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles, Sebastián Laspiur.

Algunas de las iniciativas contempladas en el programa son las «pistas de salud» en espacios municipales, el asesoramiento para crear gimnasios al aire libre y la publicación del «Primer manual director de actividad física y salud».

El manual, destinado a profesionales del área sanitaria, hace eje en el primer nivel de atención para que en los centros de salud barriales puedan prescribir actividad física adecuada a grupos de edad, poblaciones con situaciones de riesgo y otros.

La cartera sanitaria aconsejó sumar gradualmente al menos 30 minutos diarios de actividad física: caminar enérgicamente, subir y bajar escaleras, bailar, andar en bicicleta, nadar, caminar en lugar de usar el auto, realizar tareas domésticas, de jardinería, lavar el auto y hacer deportes son algunas opciones.

También recomendaron complementar la actividad aeróbica con ejercicios de fuerza dos o tres días por semana, completar la rutina con 10 minutos de ejercicios de estiramiento al finalizar y, al cabo de ocho semanas replantear ese esquema con más tiempo, intensidad o frecuencia.