Estaría por esclarecerse el cuádruple crimen

LA PLATA- Con la nueva detención de Osvaldo «El Karateca» Martínez ayer, en la localidad platense de Berisso por parte del personal de la Dirección de Investigaciones (DDI) de La Plata el cuádruple crimen de esta localidad parecería estar por esclarecerse.
Los hechos habían ocurrido el 27 de noviembre pasado, cuando el homicida primero mató a palazos y cuchilladas a Santos, cuando se estaba bañando, luego atacó a su madre, Susana De Bárttole, de 63, y desde ahí asesinó a Micaela Galle, de 11 años, hija de Santos. Hacia las 23.30 llegó Marisol Pereyra, de 35 años, y tras ingresar también resultó asesinada
Luego de la detención del novio de Santos, Osvaldo Martínez el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, afirmó que «daría la impresión de que se está por llegar al esclarecimiento» del cuádruple crimen de cuatro mujeres cometido en La Plata en noviembre pasado.
«De acuerdo a las investigaciones primarias se habían detectado varios ADN (en la casa de las víctimas), entre los que estaba este», explicó Casal, en referencia al material genético perteneciente a Javier Quiroga, detenido ayer por su vinculación con el hecho.
En una conferencia de prensa ofrecida en San Martín por la detención de un falsificador, el ministro dijo que el ADN de Quiroga «coincide exactamente con el de la escena del crimen» y con este avance «daría la impresión de que se está por llegar al esclarecimiento» del caso.
«Su participación en el lugar del hecho sería innegable, más allá de su confesión. La presencia física de él en el lugar es así, ha estado, el grado de participación se verá», sostuvo el funcionario.
Sobre Quiroga, señaló que «es un albañil que conocía aparentemente a las víctimas y que había hecho trabajos de albañilería con anterioridad en ese lugar», en alusión a la casa donde se cometieron los crímenes.
Casal agregó que «seguramente habrá más detenidos» por este caso.
Pudo saberse que en su declaración Quiroga afirmó que «a principios de noviembre de 2011» se encontraba haciendo «un trabajo en la casa de una doctora en la calle 50», cuando «una chica que se llama Graciela, que también trabajaba ahí», lo recomendó para hacer «una reparación de gas» en la vivienda de los Santos.
«Una mañana fui y conocí a la señora Susana (de Bárttole), me presenté y me dijo que quería hacer un arreglo por una pérdida de gas», continúa Quiroga. Luego precisó que hubo conformidad con su labor y fue llamado en otras oportunidades para «hacer otros trabajos más chicos».
Uno de esos días, «un domingo», conoció a Martínez, que se encontraba en la vivienda y que por ese entonces era novio de Bárbara. Después volvió a concurrir en otras oportunidades, «no volviendo a ver nunca más a Martínez».
«El 26 de noviembre, Martínez se presentó en mi domicilio, alrededor de las 16; llegó en un auto que no recuerdo la marca y nos fuimos a tomar una cerveza a la vuelta, a un almacén», explicó Quiroga a continuación.
Según el albañil, allí Martínez le contó que «tenía problemas con Bárbara, que se estaba separando» y le regaló «una rodaja de merca». Luego, arreglaron en encontrarse «a la noche en la casa de la chica porque me dijo que había que realizar otro trabajo». Esta parte llamó la atención del juez, ya que Quiroga intentó hacer creer que su presencia en la casa en un horario nocturno se debía a la posibilidad de realizar una nueva reparación.
Luego, Quiroga dice que se presentó en la vivienda, donde fue recibido por Susana, quien le facilitó el acceso «porque lo conocía». Minutos más tarde, llegó Martínez y luego se desató la locura.
«Siento un… «AY…» que no fue un grito, que hace la señora (Susana), y allí me di vuelta y lo veo a Martínez que me viene apuntando con un arma de fuego y me dice ‘correte para allá, hijo de puta'».
Tras asesinar a la señora, Quiroga afirmó que Martínez apuñaló a Bárbara y «en ese momento suena el timbre». Allí, el karateca le habría pedido al albañil que corriera el cuerpo de Bárbara y fue a atender el portero.
Martínez hizo entrar a Marisol Pereyra, amiga de Bárbara, la lleva a la cocina y también la ultima a puñaladas. Tras esto, Quiroga afirmó haber forcejeado con el asesino, lo que le provocó «una lastimadura en la mano», pero no pudo hacer más porque «nunca soltaba el arma de fuego».
Después, Quiroga afirmó que Martínez lo obligó a dejar sus huellas «en un palo de amasar y en un cuchillo» y lo amenazó con matar a su familia en caso de «hablar» con la Justicia.
Consultado sobre Micaela, la hija de Bárbara, Quiroga dijo que no presenció su muerte, pero se enteró más tarde de que también estaba en la casa al recibir un mensaje de texto de una mujer apodada «La Japo».
«A la nena nunca la vi, me fui de la casa en bicicleta, la misma en la que había llegado», agregó Quiroga. Finalmente aseguró que no tuvo contacto con las víctimas, salvo con Bárbara, a la que «agarró de los pies».
Fernando Burlando, el abogado que representa a los familiares de las víctimas del cuádruple crimen de La Plata, aseguró por su parte estar convencido de que el nuevo detenido por el caso, Joaquín Quiroga, y el karateca Osvaldo Martínez, son los dos autores de la masacre.
«Me queda clarísimo que Martínez lo convoca (a Quiroga) y entre los dos cometen este tremendo hecho. Hay dos autores materiales. Evidentemente quien aquí calculó fríamente toda la escena y el crimen, fue Martínez», dijo Burlando ayer en la puerta de los tribunales de La Plata.
Burlando informó a la prensa gran parte del contenido de la declaración indagatoria en la que el detenido Quiroga incriminó a Martínez.
«Quiroga dijo que fue convocado específicamente para hacer unos arreglos en el techo y unos cajones y terminó observando cómo fue ejecutando Martínez a las distintas mujeres», dijo el letrado.
Según Burlando, Quiroga explicó que Martínez llegó a la casa «con guantes», con «las zapatillas bajo del brazo» y «con una muda de ropa» y que incluso después de cometer los asesinatos, «se bañó».
«Evidentemente tenía el tema muy calculado y premeditado como para lograr no ser capturado por la Justicia», opinó el abogado.
Burlando también explicó que Quiroga justificó la presencia de su perfil genético en la escena del crimen porque «luego de asesinar a las mujeres Martínez le hizo tocar todos los elementos del delito», amedrentándolo con un arma.
«Dice que lo obligó e incluso lo cortó, por eso hay rastros de sangre de Quiroga», añadió Burlando.
También explicó el abogado que había ADN del nuevo detenido en una bombilla y en una colilla de cigarrillo porque «se había reunido a tomar mate esperándolo a Martínez».
El abogado dijo que en su indagatoria Quiroga ratificó que «la última asesinada fue Marisol» Pereyra, la amiga de la familia que llegó a la casa cuando ya habían sido asesinadas las tres habitantes de la vivienda, y que también dijo que «desconocía por completo la circunstancia de que habían asesinado a una criatura».
Burlando volvió a valorizar el testimonio del remisero Marcelo Tagliaferro, quien dijo haber visto a Martínez cuando llevó a la casa a la última de las víctimas, Marisol Pereyra.
«Lo que el remisero vio es cierto, nosotros siempre dijimos que era un testigo calificado en todo sentido. Incluso Quiroga relata que cuando tocan el timbre se acerca a la puerta Martínez con el torso desnudo, que es lo que vio Tagliaferro», señaló el abogado.
Burlando aprovechó para criticar el fallo de la Cámara de Apelaciones y garantías de La Plata que en su momento ordenó la excarcelación de Martínez.
«Vamos a estudiar bien el fallo de la Cámara porque evidentemente hay fallos judiciales que a veces perjudican a la sociedad toda y tendremos que ver si hay un grado de responsabilidad, sobre todo si no aparece Martínez», dijo e letrado.
Por último, consideró que el móvil de Martínez para los asesinatos «está vinculado a dos temas: un resentimiento con la mujer y la situación discriminatoria hacia el género femenino».
También habló Daniel Galle, el padre de Micaela, la niña asesinada junto a su abuela, y dijo que el arresto del nuevo sospechoso «es la mejor noticia» que pudo recibir.
«Es la mejor noticia de mi vida, no lo puedo creer, todavía no llegué a la fiscalía pero ojalá que sea así como dicen», expresó Galle en referencia al arresto de Joaquín Quiroga, quien fue apresado tras determinarse que restos genéticos hallados en la escena de los asesinatos le pertenecían.
«Ni idea quien es, tengo unas ganas de verlo que ni te cuento», añadió el padre de Micaela Galle (11)
Para Galle la pista que apunta a Quiroga, presunto amigo del karateca Osvaldo Martínez, es consistente con la investigación que llevó a cabo desde el primer día el fiscal platense Alvaro Garganta, quien acusó del crimen al karateca Osvaldo Martínez, pareja de una de las víctimas.
«Ojalá que mi hija pueda descansar en paz de una vez, que es para lo que luche hasta hoy», concluyó el hombre.