Consejos para derribar mitos sobre el cáncer y ayudar a los enfermos

BUENOS AIRES- Derribar mitos como que el cáncer es una sentencia de muerte, cuando por el contrario la mitad de los pacientes se curan, permitirá avanzar en la prevención de la enfermedad, afirmó el oncólogo Carlos Silva en víspera del día internacional de lucha contra ese mal que se celebra hoy
«El lema central este año es sacar cuatro mitos que obstaculizan el camino: el más arraigado de ellos es que decir cáncer es una sentencia de muerte, cuando más de la mitad de los pacientes diagnosticados se curan y el 68 por ciento están vivos cinco años después» del tratamiento, dijo Carlos Silva, jefe de Oncología del Hospital Británico.
Según datos del Sistema de Vigilancia Epidemiológica y Reporte del Instituto Nacional del Cáncer, en base a registros de la Dirección de Estadísticas e Información del Ministerio de Salud, la mortalidad por cáncer en ambos sexos en Argentina acumuló 58.000 defunciones en 2008, con predominio del cáncer de pulmón (15%), el de colon-recto (11%) y el de mama (9%).
El cáncer aparece por un error en la replicación del ADN, desatándose cambios celulares a nivel del material genético que finalmente desembocan en la reprogramación de la célula, provocando que se reproduzca de manera descontrolada formando una masa maligna o tumor.
La Unión Internacional contra el Cáncer centró la campaña 2013 en la desmitificación de esta patología, que afecta a una de cada cuatro personas, y uno de cuyos principales prejuicios asociados es su incurabilidad.
Asociado a éste, hay otro concepto erróneo que es el de rápido desenlace cuando el cáncer es incurable: «Sin embargo, el 68% de los pacientes está vivo cinco años después del diagnóstico, lo cual revela que de aquella mitad que no se cura, un tercio convivirá con su enfermedad durante muchos años», informó.
«Otra idea equivocada es que el cáncer es solamente un problema de salud, cuando tiene repercusiones en lo económico y social ya que la mitad de los cánceres se dan en personas menores de 65 años, en plena actividad laboral», planteó Silva.
Según el médico, la población asocia la mayor ocurrencia de la enfermedad en los países ricos, cuando «el 47% de las muertes se dan en las regiones menos desarrolladas del planeta y es una epidemia internacional, no sólo de las naciones desarrolladas».
Finalmente, «el cuarto mito es que el cáncer es hereditario porque es genético», lo que coloca al mal en la categoría de fatalidad inevitable que hace inútiles las medidas de prevención.
«El cáncer no se hereda sino que es epigenético. Es decir, hay causas ambientales que gatillan la última mutación, y sólo el 5% de los cánceres implican formas hereditarias: lo que se hereda es la predisposición, no la enfermedad», advirtió.
Por eso es importante «la prevención primaria de no contactar con agentes carcinógenos, como el tabaquismo o la mala manera de tomar sol, así como la secundaria, a través de la colonoscopía para hombres y mujeres después de los 50 años y el Papanicolao en la mujer para el cáncer de cuello de útero, que sigue siendo la enfermedad de poblaciones pobres», recomendó.
Silva indicó que en el mundo «son más los casos de cáncer que los de malaria, tuberculosis y vih-sida juntos», y afirmó que la prevención puede hacer que «en dos décadas haya una población más sana», para lo cual debe haber campañas que eduquen a pacientes, médicos y educadores, que transmiten las pautas de prevención.
Consultado acerca de si eran suficientes los profesionales de la salud expertos en esta enfermedad, Silva contó que «el déficit de oncólogos es en todo el mundo. No hay suficiente recurso humano».
«Argentina, con unos 700 oncólogos, es uno de los más países que más profesionales tiene en la región, con distribución irregular» en el territorio.
En ese sentido, afirmó que «juntar el buen médico con el acceso al buen medicamento» es clave para obtener buen resultado.
Silva se mostró optimista con «el rápido avance en la investigación, que ha llevado a la aparición de nuevas terapias que prolongan la vida e incluso aportarán a la curación de más pacientes a corto plazo».