Se pueden visitar importantes obras de arte en Tecnópolis

 

VILLA MARTELLI- Obras monumentales de alto impacto visual, en algunos casos participativas, conforman el itinerario artístico de Tecnópolis, la feria de ciencia y tecnología que a lo largo de su predio de 50 hectáreas ofrece varias propuestas de arte, inauguradas oficialmente anoche en un encuentro para la prensa.

Una de las obras más visitadas fue la del venezolano Jesús Soto, de su histórica serie Penetrables -similar a las que se vieron en las entradas de Malba y Fundación Proa hace años-: cientos de varillas de color colocadas verticales, una junto a otra, que transforman la percepción del espectador ni bien decide atravesarlas.

Mapa en mano, muchos exploraban la ubicación de las intervenciones artísticas y a veces, preferían observarlas sentados en algún descanso del recorrido, como el inmenso “Coloso de energía” del grupo Doma que va cambiado de colores, o el gran vinilo blanco y negro, de Pablo Siquier, a la vista casi desde cualquier parte del predio.

La música sonaba de fondo: en algunos casos de la mano de dj`s y en otros, por ejemplo, de un grupo de percusión con sus ritmos rioplatenses que cantaban también. Un inmenso San Martín, Zamba saludando, y varios estáticos dinosaurios gigantes oficiaban de cómplices testigos, aunque cerrados al público presente.

Cada intervención ofrece su clima y ambiente: puede llegar a asustar el ingreso a “La Tormenta” de Leandro Erlich, un ambiente oscuro, con ruido de truenos y relámpagos, con vistas de ventana donde sólo se ve lluvia, y un pasillo a oscuras que habrá que atravesar, y que desemboca en otra obra, “Cualquier salida puede ser un encierro”, de Graciela Sacco, una estructura reflejante de espejos que crea la ilusión de límites que desaparecen.

Ambas intervenciones están encerradas, como una suerte de muñeca rusa, en un espacio arquitectónico a su vez intervenido de todos colores por Andrés Sobrino, barreras metálicas de seguridad recubierta por cintas autoadhesivas de colores que conforman una secuencia.

«Solo vemos lo que sabemos” y “Nadie tiene control sobre lo que no ve” son algunas de las frases, escritas como graffitis, en el ingreso al espacio del Muntref, nueva sede del Museo de la Universidad de Tres de Febrero, que exhibe la muestra “Morfologías de la mirada”, de Mariano Sardón y Mariano Sigman, un proyecto participativo que vincula arte y neurociencia.

Por allí se los podía ver a los anfitriones de ese pabellón, el director de la Untref, Aníbal Jozami y la historiadora de arte Diana Wechsler, directora de la Maestría en Curaduría en Artes Visuales de esa casa de estudios.

Otras obras que completan este recorrido son el «Caleidoscopio» de Carlos Cruz Diez (1923) en el foyer del Pabellón Bicentenario y una gran muestra de fotografía dedicada al retrato, montada sobre cartelería publicitaria, de los fotógrafos Julio Pantoja, Sebastián Ingrassia, Guadalupe Miles y Marcela Magno, entre otros.

En el pabellón de la Secretaría de Cultura de la Nación, más de diez artistas trabajan día a día frente al público, en un espacio participativo y de intercambio, por donde ya han pasado Emilio Reato, Víctor Florido, Lorena Ventimiglia y Germán Wendel y que esperan los lienzos en blanco para ser intervenidos por Laura Spivak, Adriana Minoliti, Agustín Sirai y Horacio Sánchez Fantino.

El secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, también recorrió las distintas obras de arte junto a la subsecretaria de Gestión Cultural Marcela Cardillo, actual directora del Museo Nacional de Bellas Artes, mientras conversaban con los artistas que estaban presentes.

«Todo me gusta. Yo cuado veo arte abro los ojos y no la boca. Trato de ser un aprendiz”, dijo Coscia a Télam y aseguró que “esta mega exposición -que bordea sus límites entre una muestra tradicional y una bienal- ofrece a los artistas un ámbito casi único en Argentina, un espectro que va de las grandes instalaciones a las pinturas al momento en lienzo”, como las que se trabajan en el stand de la Secretaría, ejemplificó.

«Tecnópolis es un espacio para el conocimiento, que es una de las grandes experiencias culturales de lo seres humanos, y el conocimiento viene de la mano del aprendizaje, el espectador puede ser un creador también, cuando elige, tiene una experiencia personal y aprende», opinó el funcionario.

El recorrido artístico y virtual, de obras diseminadas por distintas áreas de la feria, se completa con creaciones de NushiMuntaabski, Marcos López, Dolores Cáceres, Martín Di Girolamo y Hernán Marina, siempre en tamaños monumentales que pueden llegar a los 40 metros, apelando al impacto del espectador.