Millonaria inversión para la producción de LEDS en la provincia

 

BUENOS AIRES- Empresas del rubro tecnológico invertirán entre 9 y 12 millones de dólares para la producción de 2 millones de lámparas LED de bajo consumo, que respetarán las normas de calidad ISO 9001.

Se trata de un fideicomiso denominado UFI Luz, una iniciativa de la Cámara Argentina de Máquinas de Oficina comerciales y Afines (Camoca) que se concretará en seis plantas, tres en la ciudad de Buenos Aires, dos en la provincia de Buenos Aires y otra en San Luis.

Las plantas son las de Novatech en Parque Patricios, de Baires Full en Belgrano y de Corporation Corp. en Nuñez; la de PC Arts Argentina en Vicente López, Grupo Núcleo en Mar del Plata y Coradir en San Luis.

El objetivo es sustituir la importación de lámparas LED, un producto con importantes ventajas en materia de inteligencia de consumo, ya que «si se reemplazara todas las lámparas existentes en el país» por este nuevo tipo de tecnología de iluminación «se lograría una disminución de la importación de energía de 1.600 millones de dólares anuales», aseguraron desde UFI Luz.

Los empresarios presentaron a las cámaras de supermercadistas las primeras lámparas que, con la marca LED.AR, se ofrecerán en las góndolas.

El proceso ideado por los empresarios tecnológicos prevé la importación de 200.000 lámparas para esta primera etapa, el emsamblaje de un millón de bulbos durante la primera parte del año 2014 y posteriormente la producción de otro millón de bulbos con componentes locales.

La propuesta se adecuará en primer lugar al nivel de aceptación de los consumidores, y en segundo lugar al cumplimiento de los proveedores locales con la calidad del producto.

En cuanto a los precios finales al consumidor, indicaron que una lámpara de 7 watts se ofrecerá a 29 pesos la unidad.

La producción local implica inmediatamente un impacto en el empleo ya que «cada línea de producción requiere de 300 metros cuadrados de mínimo entre el depósito de materia prima, la línea de montaje, el embalaje y depósito del producto a expedir», señaló el gerente de CAMOCA, Carlos Scimone.

A su vez, en cada línea es necesario el trabajo de entre 18 y 20 personas, por turno.

Si la propuesta no logra colocar en la venta «la mitad de lo esperado -un millón de unidades- la inversión caerá un 30%, pero si se alcanzan los 2 millones de lámparas, habrá que aumentar la inversión al menos 50%», aseguró el directivo.

Explicó que como sucede en toda industria, «no se puede mantener una estructura ociosa por más de 90 o 120 días».

La empresa que logra sostener ese período de inactividad «es porque ha tenido una utilidad excesiva durante algún tiempo de su producción o tiene un contrato asegurado en el corto plazo, cosa que no pasa con este emprendimiento, donde no tenemos garantizada la venta ni tenemos ningún tipo de subvención», aclaró.

Los beneficios de las lámparas LED respecto de las tradicionales fluorescentes incluyen el cuidado del medio ambiente, que las segundas contienen mercurio que en el proceso de iluminación desprende radiación ultravioleta.

Los tubos fluorescentes convencionales contienen entre 15 y 25 miligramos de esta sustancia, mientras que las lámparas de bajo consumo contienen una cantidad menor, del orden de 2 a 5 mg.

Además las lámparas LED consumen 80% menos que su equivalente de tipo incandescente tradicional y 40% menos que las de bajo consumo; y tiene una vida útil de 30.000 horas.