Scioli consideró sacar a los gendarmes del conurbano en forma gradual

BUENOS AIRES- El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, consideró «comprensible» la decisión del gobierno nacional de retirar los gendarmes del conurbano, mientras el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, dijo que se «blanquea» la quita de refuerzos en seguridad luego de las elecciones legislativas de octubre.
Scioli aseguró que el retiro de agentes de la Provincia «de ninguna forma» se va a hacer de manera «abrupta» sino que se realizará «de forma gradual» a medida que «se vayan incorporando los policías egresados de las escuelas descentralizadas de la Policía».
Sin embargo, para Posse el Operativo Centinela «se trató de un proyecto de saturación visual» para que «los vea la gente y produjese un resultado electoral».
Previo a la reunión del miércoles, a las 11, con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, y el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, para coordinar el retiro de los gendarmes, Scioli apoyó la decisión de sacar los efectivos de la Provincia.
Al respecto, el mandatario sostuvo que «es comprensible» porque Gendarmería es «una fuerza de control de frontera» y tiene que «exigirse cada vez más en esos puntos estratégicos como es la lucha contra la droga».
«Esto se hace con gradualidad, mientras se van incorporando los policías egresados de las escuelas descentralizadas de la Policía. De ninguna forma esto se hace en forma abrupta», enfatizó el mandatario provincial en diálogo con radio El Mundo
Para Posse, enviar estos efectivos a la Provincia fue «una decisión cuestionable ya que lo que hizo fue desvestir la frontera y acercar la frontera del narcotráfico a 500 ó 600 kilómetros» de territorio bonaerense.
«Tuvieron un proyecto entre las elecciones de agosto y octubre de saturación visual. Saturación más para que la vea la gente y produjese a resultado electoral», enfatizó el intendente en diálogo con radio FM Latina.
En tanto, indicó que «sacar esos gendarmes porque no hay sentidos electorales, o porque hay disgustos con los intendentes, es una manipulación respecto de lo que más le interesa a la sociedad, que es el hecho de sobrevivir».
«Sabíamos que llegado el momento, cuando la sociedad se acostumbrase a la presencia de gendarmes por falta de policías, los iban a sacar. Están blanqueando todos los gendarmes que se llevaron después de las elecciones», sentenció.
El jueves, el jefe de Gabinete había anunciado la reunión con Scioli y funcionarios de seguridad para «verificar el funcionamiento del soporte de carácter nacional en el ámbito del conurbano».
«El acuerdo inicial fue que el fortalecimiento de la seguridad en el conurbano era en tanto y en cuando la Policía provincial incorporaba nuevos agentes a sus filas», recordó.
El reclamo de Posse se suma al de otros intendentes que en los últimos días manifestaron su preocupación por el retiro de los agentes federales, una vez finalizado el Operativo Centinela, que llegó a asignar casi 6.000 agentes de Gendarmería en los municipios linderos con la ciudad de Buenos Aires.
El repliegue de las fuerzas federales responde a los plazos del programa original que establecía la presencia de gendarmes hasta fines de diciembre de 2013, pero se extendió por enero y febrero, cuando la Policía Bonaerense envió a la Costa Atlántica casi 5.000 oficiales.