Hay que pasar el invierno

Por RODY RODRÍGUEZ

Manifestaciones masivas de distintos gremios; habituales medidas de fuerza de los empleados judiciales y los médicos de los hospitales públicos bonaerenses; paro de docentes universitarios; bancarios acampando; estatales en crisis; aumento diario de precios de la canasta familiar y aumento diario de desocupados; son solo algunas de las cosas que pasan cotidianamente en la Argentina.

Los intendentes de la oposición no se alegran por las desventuras de la gestión de Cambiemos. No pueden sacar provecho de esa crisis, porque tienen la responsabilidad de gobernar. Tienen que hacerse cargo de una gestión, para eso los votaron y no pueden excusarse con los males que vienen de las altas esferas.

Esta semana los alcaldes del peronismo se reunieron en Hurlingham, vinieron de distintos puntos del conurbano y del interior de la provincia. A todos les preocupa la situación del país y el rumbo elegido por la administración PRO.

Al salir de esa reunión, Gustavo Menéndez de Merlo dijo: «Estamos preparándonos para un invierno que va a ser duro»

El anfitrión del encuentro, Juan Zabaleta, dijo en inocultable tono de preocupación que «se vienen tiempos complicados la Argentina, y sobre todo en la Provincia de Buenos Aires».

Por eso no dudan en apoyar la movilización de la CGT Azopardo, la CGT Alsina, la CGT Azul y Blanco y las dos CTA.

Los intendentes son actores de la oposición al macrismo con poder territorial, como los gobernadores, y por eso valoran y respetan el poder y la importancia que siempre el sindicalismo tuvo cuando el peronismo no gobierna en la Argentina.

Ese poder sindical, es un poder autónomo, tiene, recurriendo al frasero peronista «independencia económica y así soberanía política».

El gobierno de Mauricio Macri presume que el monstruo del peronismo en la oposición es de temer. Y creen que la división del PJ es lo que les garantiza cierta gobernabilidad. Suponen que la reaparición de Cristina Fernández de Kirchner no une al peronismo, solo enfervoriza a un muy importante sector, compuesto sobre todo por quienes no tienen territorios que gobernar. Apuestan a la división, a la creación de un PJ amarillento rodeado de globos. La estrategia es acertada.

Cómo hace entonces el peronismo para solidificarse si su principal figura, la líder política más importante de la región en los últimos años, no alcanza para unificar.

Como hace si otras de sus figuras políticas como Daniel Scioli o Florencio Randazzo se reparten adeptos y detractores y lo que es peor, indiferentes.

Sobreviviendo a esa transición están los intendentes, muchos de ellos integrantes de una nueva generación política. No son imberbes, tampoco viejos Barones. Tienen la responsabilidad de gobernar y encontrar caminos que los fortalezcan. La comunión con los gremios es uno de ellos. Y ya que hablamos de comunión, el acercamiento al Papa Francisco como fuente de inspiración ideológica, además de los valores religiosos, también puede ser otro camino elegido. Y esa síntesis tal vez sea una buena manera para pasar el invierno que pronostica Menéndez y que propone el macrismo.

 

 

DEJA UNA RESPUESTA