Anciano muerto en robo: quisieron asustarlo y sufrió un infarto

LA PLATA- Un jubilado de 82 años murió de un paro cardiorespiratorio al lado de su esposa cuando al menos dos delincuentes lo asaltaron en su casa de la ciudad bonaerense de La Plata y le apretaron el cuello para exigirle que les diera dinero, informaron hoy fuentes policiales.

El hecho ocurrió ayer por la madrugada en una vivienda ubicada en el cruce de las calles 4 y 68 de la capital bonaerense, donde la víctima, identificada por la policí­a como Horacio Quinteros, descansaba con su mujer, llamada Mercedes Molina (86).

Según dijeron los voceros, los delincuentes aparentemente aprovecharon que la pareja habí­a dejado mal cerrada una puerta vieja de madera que da a los fondos de la vivienda y no puede ser cerrada con llave y se colaron en el interior.

Molina relató más tarde a las autoridades que los ladrones los sorprendieron cuando estaban durmiendo y comenzaron a exigirles que les entregaran dinero y alhajas de forma muy violenta.

En determinado momento, le «apretaron el cuello» a Quinteros con la intención de amedrentarlo y en esas circunstancias el anciano sufrió un infarto que le provocó la muerte.

Ante esta situación, los ladrones escaparon con una suma de alrededor de 15.000 pesos y algunas joyas que habían encontrado después de revolver toda la casa.

De acuerdo con el relato la autopsia confirmó que el jubilado sufrió un «paro cardiorespiratorio no traumático», aunque este resultado es ad referendum de las pericias que se ordenaron realizar.

Además, el hombre presentaba en el pecho algunas marcas, pero si bien en principio se creyó que podían ser golpes propinados por los asaltantes después se determinó que tenían que ver con las maniobras de resucitación que le efectuó un vecino médico.

Es que el hecho fue descubierto cuando por la mañana, alrededor de las 8, llegó a la casa una mujer llamada Marisol, que es enfermera y se encargaba del cuidado del matrimonio durante el día.

La mujer relató a la Policía que cuando llegó enseguida sospechó que algo había sucedido porque encontró una escalera en el medio del pasillo, por lo que acudió en ayuda de un vecino médico con el que llamaron a la Policía y mientras tanto decidieron entrar en la vivienda.

Al ingresar vieron que estaba todo revuelto y al llegar al dormitorio encontraron al matrimonio tirado a un costado de la cama: el hombre estaba muerto y la mujer con vida, pero visiblemente shockeada por la situación vivida.

Por eso, una ambulancia concurrió al lugar y atendió a la anciana, que recibió calmantes y se verificó que no tenía ninguna herida.

La enfermera dijo que la anciana le contó que cuando los delincuentes se fueron del lugar, ella no pudo dar aviso a nadie de lo sucedido, ya que la única forma que tiene de movilizarse es con su andador y no lo tenía cerca.

En tanto, efectivos de la comisaría novena y peritos de la Policía Científica trabajaron en el lugar para determinar las causas del deceso del jubilado, que había trabajado en el Poder Judicial, y buscar pistas.

Los investigadores dijeron que ninguna de las puertas de acceso al domicilio estaban violentadas por lo que se cree que los delincuentes entraron por el fondo y luego utilizaron la escalera para saltar hacia alguna de las paredes linderas de la casa.

Por el hecho, se dio intervención a la fiscal de turno Virginia Bravo, quien caratuló el hecho como «robo seguido de muerte».