Indigna a los empleados de la Biblioteca del Congreso las acusaciones de Macri

CAPITAL FEDERAL- Los empleados que están muy dolidos por el calificativo de estafa usado por el Presidente, se preguntaron si durante su mandato como legislador nunca utilizó los servicios que brinda ya que dijo que se enteró hace poco tiempo de cómo funciona.

El secretario general de la Asociación del Personal Legislativo (APL), Norberto Di Próspero, rechazó  las afirmaciones  del presidente Mauricio Macri, quien expresó en su discurso que es «una estafa la cantidad de personal» que emplea la Biblioteca del Congreso Nacional

El gremio aseguró que «la palabra estafa realmente duele mucho, porque esos trabajadores cumplen funciones muy importantes para el funcionamiento de un espacio público que ofrece tantos servicios a la comunidad en su conjunto».

«La palabra estafa a la que aludió el presidente en su discurso en el Centro Cultural Kirchner (CCK) me duele mucho. Ingresé a trabajar al Congreso en 1984, hace 33 años, al igual que muchos compañeros que cumplen funciones muy importantes tanto en el Parlamento como en su Biblioteca», afirmó Di Próspero.

El dirigente gremial, enrolado en el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) que conducen el taxista Omar Viviani y el ferroviario Sergio Sasia, expresó su «gran sorpresa» ante el reconocimiento del presidente de que «se enteró hace poco tiempo respecto de cómo funciona ….» y, en ese sentido, puntualizó que «sería bueno que escuche a quienes trabajan en la Biblioteca y a las autoridades» del sector.

«En el Congreso hay una comisión administradora que integran seis senadores y otros tantos diputados. El Parlamento es un poder independiente que, en el Senado, preside la vicepresidente Gabriela Michetti y, en Diputados, Emilio Monzó. Macri comparó a la Biblioteca del Congreso con otras bibliotecas parlamentarias mundiales. La Argentina no es solo parlamentaria sino que cumple una función social. Está abierta las 24 horas y atiende a gran cantidad de ciudadanos, legisladores, funcionarios y trabajadores», puntualizó.

Di Próspero sostuvo que esa Biblioteca atiende a trabajadores de los sectores público y privado a diario, y añadió que también allí funciona «un centro cultural de excelente nivel, talleres abiertos a la ciudadanía los 365 días y un Bibliomóvil que se traslada a los pueblos más humildes para educar a menores que desconocen lo que es una computadora y se familiarizan con internet y la lectura» solo de esa manera.

«Que el presidente afirme que se enteró hace poco de todo esto provoca mucha tristeza, porque fue diputado nacional. Quisiera preguntarle si durante su mandato como legislador nunca utilizó los servicios de esa Biblioteca del Congreso. Lo Invito a que la recorra, la vea y luego extraiga conclusiones respecto de si hay mucha o poca gente, si el número de personal que le contaron es o no real y, en especial, si vale o no la pena invertir en la cultura, la lectura, la investigación, la capacitación y la formación», puntualizó el dirigente.

Di Próspero señaló que los trabajadores legislativos «están dispuestos al diálogo con las genuinas autoridades de ese poder -los presidentes de ambas cámaras-, con la comisión administradora de la Biblioteca del Congreso y con el propio titular del Ejecutivo para que tenga una realidad exacta de lo que es ese espacio».

«Es una de las cuatro mejores del mundo según la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA). Está compuesta por la biblioteca del legislador, la pública, la sala pública de lectura, el espacio cultural, la infantil María Elena Walsh, la juvenil Elsa Bornermann,, la sala de referencia y atención al usuario, la de material especial, de microfilm, de organismos internacionales, la digital, la hemeroteca de revistas y diarios, la itinerante o Bibliomóvil y la emisora de radio, entre otras», concluyó Di Próspero.

 

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