La  Conferencia Episcopal Argentina convocó a Jueces Penales  para fortalecer la inclusión

CAPITAL FEDERAL- En la sede del Episcopado ubicada en la calle Suipacha 1034 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se realizó el encuentro presidido por Monseñor Carlos Malfa, Secretario General de la Conferencia Episcopal Argentina, el Nuncio Apostólico en la Argentina Emil Paul Tscherrig y por Monseñor Esteban Laxague; concurrieron magistrados penales encabezados por Alejandro Slokar, Presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, quienes coincidieron en la crisis carcelaria y la necesidad de una respuesta social antes que represiva para con los sujetos en conflicto con la ley.

Tuvo lugar la reunión constitutiva de la mesa de trabajo sobre «Inclusión social, seguridad y justicia social». Por la magistratura, el núcleo fundante lo conformaron los jueces Alejandro W. Slokar (Presidente de la Cámara Federal de Casación Penal), Horacio Dias (Presidente de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional), Rodolfo Pociello Argerich (Presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal), Angela Ester Ledesma (Presidente de la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal), Martín Vázquez Acuña (Presidente del Tribunal Oral en lo Criminal nº 1 de la Capital Federal) y María Jimena Monsalve (jueza de ejecución penal), así como la de la directora de la DECAEP (ex patronato de liberados), Virginia Barreyro.

En la reunión se abordó el necesario compromiso en favor de potenciar los ejes de trabajo y educación en cárceles para favorecer alternativas en el medio libre, por lo que estuvieron presentes Julio Piumato (Secretario de Derechos Humanos de la CGT y Secretario General de la Unión de Empleados de Justicia de la Nación), Nicolás Trotta (Rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo) y Nicolás Rivas (Director de la Carrera de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires). Entre la presencia gremial también destacaron las delegaciones de UOCRA y SADOP.

Asimismo se evaluó conjuntamente con personal del Servicio Penitenciario Federal y de la Provincia de Buenos Aires la necesidad de programas especiales para mujeres presas con niños, embarazadas y sus familias, capacitación en empleos, bolsas de trabajo e incluso cupos para ex presos en ámbitos públicos y también privados con exención impositiva.

El monseñor Esteban Laxague, obispo de Viedma, definió a la cárcel como “esa vidriera en la que nadie quiere mirar, pero que está expuesto todo lo que la sociedad no quiere ver, a diferencia tantas otras vidrieras que atraen en las que uno quiere llevar todo lo que está atrás del vidrio a casa”.

Entre los concurrentes, el padre Jorge García Cuerva, párroco de La Cava, dio cuenta de su experiencia en el campo y mencionó las “tres c” que lamentablemente pueden ser destino de los jóvenes: “calle, cárcel y cementerio”.

Por su parte, el juez Alejandro W. Slokar dijo: “Una mirada más humana, y también menos necia, nos demuestra que la inclusión refuerza la seguridad en la medida en que es un beneficio no sólo para el preso, sino para toda la sociedad. Hay que sacarse la venda: sin inclusión no hay justicia”.

El encuentro fue convocado por la Comisión de Pastoral Penitenciaria Argentina de la Conferencia Episcopal Argentina, en el marco del año del Jubileo de la Misericordia que culminará el próximo 20 de noviembre.

Es oportuno recordar las palabras de Su Santidad Papa Francisco, quien al visitar este año el Centro de Readaptación Social de Ciudad Juárez (México) expresó que: “La misericordia divina nos recuerda que las cárceles son un síntoma de cómo estamos en sociedad, son un síntoma en muchos casos de silencios y de omisiones que han provocado una cultura del descarte. Son un síntoma de una cultura que ha dejado de apostar por la vida; de una sociedad que, poco a poco, ha ido abandonando a sus hijos”.

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