Nuestra Historia

El Ciudadano, el periodismo local y una historia personal

Por Rody Rodríguez

El Ciudadano en su versión impresa y digital, tiene raíces que están emparentadas con mis primeros trabajos en periodismo en los inicios de la década del 80. Es tentador -y me dejo tentar- contar experiencias personales, y caer en un siempre cuestionable relato auto referencial, que, confieso, no haré ningún esfuerzo en evitar.

Mi deseo de hacer periodismo es una vocación heredada de mi viejo, Rafael Rody Rodríguez, que había sido uno de los primeros redactores El Progreso, en 1947, y que había hecho el primer programa de radio sobre Hurlingham en radio Colonia, a mediados de los años 50, junto a Juan Carlos Recagno: Hurlingham en el dial, auspiciado por Giardina Propiedades y Casa Biagio, entre otros. Fue justamente el Jackie Recagno el que me dio la oportunidad de escribir en un periódico recién nacido, Nuestra Ciudad, (nada que ver con la revista homónima que años después hicieran con gran dedicación Delfor Guzmán y Secundino Arias). En esa Nuestra Ciudad, Eduardo Miño y Osvaldo Grosso me enseñaron desde las primeras nociones de diseño gráfico (con mucha Letraset y distintas puntas de Rotring) hasta manejar una minerva.

Fueron esas experiencias apenas iniciada la década del 80 las que marcaron mis comienzos en el periodismo local.

La inminente llegada de la Democracia hizo que la comunicación disfrutara de una libertad negada por años. Por esos tiempos aparecieron una enorme cantidad de publicaciones que eran todo un símbolo de la época. Luego de la guerra de Malvinas con Grosso hicimos Prensa de la Ciudad, que me permitió trabajar al lado de Janis Upenieks, un loco letón, talentoso como pocos y un adelantado en el tiempo, con conceptos e ideas sobre diseño editorial verdaderamente revolucionarios. Para esa misma época, otro periódico aparecía en Hurlingham de duración efímera, lo hacía Gustavo Mayares, junto a Alfredo Sayús, se llamó El Ciudadano, nombre luego adoptado por este semanario que hoy cumple años.

Con Mayares nos unía una amistad desde la adolescencia y una vocación común. Juntos nos fuimos a trabajar al periódico Cuarta Voz, vocero y promotor de la autonomía municipal de Hurlingham. Cuarta Voz la dirigía Víctor Stefanoni, inteligente, entusiasta y multifacético. Al que también lo acompañó el apodo de «loco».

Stefanoni presidía la Comisión Pro Autonomía, de la que formé parte.

Eran los primeros años de Democracia y el goce pleno de la libertad de expresión hizo que surgieran nuevos canales de comunicación popular, como las radios FM, las denominadas radios alternativas, que muchos también llamaron radios truchas.

En Hurlingham hubo un pionero en esa materia, fue Mario Ferrarese, (y sigo sumando locos a la lista), que creó FM Triac, hoy la radio alternativa más antigua del país. Allí fuimos con Mayares para hacer nuestro programa A Propósito. Espacio que compartimos con María Graciela González, Hugo Ramos, Eduardo Oyarzú, entre otros y pusimos al aire otros espacios como Café con Triac, con Horacio Pollo Magnacco.

Mientras tanto don Isaac Pluda me había permitido hacer una serie de notas en El Progreso, en el mismo diario en el que había empezado mi viejo su larga y exitosa carrera de periodista casi toda desarrollada en Río Gallegos.

Muchas publicaciones, muchos programas de radio, muchas personas de diferentes generaciones formaban parte de una movida intensa en materia de prensa. También en los 80 se había formado el Centro Periodistas de Hurlingham que tuve el placer de presidir durante algunos años. Allí estaba don José Adolfo Gaillardou, el entrañable Indio Apachaca. Él presidía el Instituto Sarmartiniano. Juntos propusimos y logramos que el polideportivo lleve el nombre de Coronel San Martín.

En el 89, otra vez con Mayares pusimos en marcha un nuevo medio, Apuntes de la semana. Era la primera experiencia de un periódico con frecuencia semanal en Hurlingham pero la hiperinflación nos llevó puestos. Cuando salíamos de Hurlingham para la imprenta teníamos un precio. Cuando llegábamos a Capital ya había otro, que en general, no podíamos pagar.

Paralelamente pude desarrollar mi laburo en otros ámbitos, en medios nacionales; regionales; en diarios y radios de la Patagonia, de los que fui corresponsal en la Casa Rosada y en las Cámaras de Senadores y Diputados de la Nación. También en radios y diarios de Morón -distrito del que Hurlingham formaba parte- y allí hicimos el ambicioso proyecto de lanzar La Opinión, -Noticias diarias desde Morón-, el primer diario que salía todos los días, (aunque suene redundante). Sin dudas una de las noticias más importantes que publicamos en la tapa de La Opinión fue la división de Morón y la consiguiente autonomía de Hurlingham.

Poco después de nacer Hurlingham como municipio, nació El Ciudadano, una iniciativa de Fabián Ruiz, Gabriel Arrebillaga y Claudio Ruiz.

De los orígenes de ese emprendimiento editorial, en 1986, formaron parte Raúl Coria, Gustavo Ríos, Ubaldo Luna, Enrique Octavio Mujica (que venían de La Opinión de Morón), Diego Natalini, Graciela Cirillo y por supuesto Gustavo Mayares. Ellos fueron algunos de los primeros -y fundamentales- integrantes de este periódico.

Repasar la historia de El Ciudadano sirve de excusa para hacer un repaso de muchos años de periodismo local y para hacer un merecido reconocimiento a decenas de personajes de Hurlingham que, con su vocación y su labor como comunicadores, contribuyeron a la historia de nuestro pueblo, tanto desde la crónica como desde la acción.

El Ciudadano, Hurlingham, la web y el GBA

Pocos meses después del nacimiento del flamante municipio de Hurlingham apareció el periódico El Ciudadano. Gratuito y con el objetivo de llegar a todo el distrito.

En 28 de noviembre de 1994, la Legislatura provincial votó la división de los distritos de Morón y General Sarmiento.

De cada uno de esos grandes municipios nacerán tres. De General Sarmiento, surgieron José C Paz, San Miguel y Malvinas Argentinas y del viejo Morón se crearon un nuevo Morón, Ituzaingó y Hurlingham, fue la concreción de un sueño de más de medio siglo.

Un año después se eligieron las autoridades y el 10 de diciembre asumió el primer intendente del flamante municipio.

Los nuevos aires autonomistas trajeron un entusiasmo en toda la sociedad que se vio reflejado en la aparición de nuevos medios de comunicación y en la renovación de los ya existentes. Por ejemplo El Progreso, decano del periodismo zonal, achicó su periodicidad de quincenal a semanal, la revista Hurlingham a través del Espejo, mutó en un formato dinámico de periódico quincenal, rebautizado como El Espejo. También se fortalecieron otros medios como la revista Nuestra Ciudad, y aparecieron nuevas publicaciones como la glamorosa Hurlingham Time o el periódico Nuestras Noticias.

También las radios adquirieron una importancia mayor en la vida de la nueva comuna; FM Triac, (la pionera), Radio Ciudad Tesei, FM Corazón, FM Center y FM Radio Ciudad de Morris competían en el espectro radiofónico local.

NACE EL CIUDADANO

En ese contexto de entusiasmo participativo y mediático nació El Ciudadano. Los iniciadores fueron Fabián Ruiz, Gabriel Arrebillaga y Claudio Ruiz, (los tres alternaron la dirección del periódico en la primer etapa) quienes eligieron el Día del Amigo (20 de julio) de 1996 como la fecha de salida del primer número.

Esa primera edición estuvo acompañada por un gran dispositivo de distribución y promoción. Diez promotoras ubicadas en distintos puntos de la ciudad distribuyeron los 30.000 ejemplares del número 1.

La primera redacción estuvo ubicada en la calle Gaboto 590, en Parque Johnston y estaba formada por Gustavo Ríos, Ubaldo Luna, Gustavo Mayares y Nuria García. Diego Natalini fue el responsable del diseño y Raúl Coria y Graciela Cirillo en fotografía y Alberto Baixailú en distribución.

Una de las pautas fijadas en el proyecto de El Ciudadano era su distribución gratuita. El razonamiento era sencillo, sus propietarios confiaban en que el apoyo publicitario vendría en la medida que la llegada a los lectores de la publicación estuviera garantizada y eso era posible con la gratuidad del medio.

Inmediatamente llegó la consigna que acompaña a El Ciudadano hasta nuestros días: «Gratis, porque el derecho a la información, no tiene precio»

En la nota editorial del primer número, quedaron fijadas las pautas de la nueva publicación, que obviamente se vinculaba al reciente nacimiento de Hurlingham como distrito independiente.

Otra de las premisas del medio fue llegar a todos los rincones del nuevo municipio. Para eso se implementó una red de distribución con las farmacias como eje. «En todos los barrios hay una farmacia y casi todos los vecinos la visitan una vez por semana, aunque sea para pesarse» razonaron sus propietarios y dejaron en cada una de ellas un dispenser en el que los lectores encontrarían un ejemplar.

Por supuesto no tardó en llegar la consigna que promocionaba esa movida: «El Ciudadano, el mejor remedio contra la desinformación. Encontralo todas las semanas en la farmacia de tu barrio»

Luego Rody Rodríguez asumió la dirección, y en forma paralela, se formó una sociedad bautizada como HCI,-Hurlingham Comunicación Integral-responsable de la edición de El Ciudadano, sumando también, otros proyectos periodísticos como el gerenciamiento de la radio FM Triac, y luego la puesta en marcha de Radio MAS, una riquísima experiencia comunicación que funcionó en conjunto con El Ciudadano durante casi 6 años, con sede en la Planta Alta del Paseo Florido.

La tremenda crisis vivida por la Argentina a principios del siglo puso en jaque a los medios. Radio MAS no pudo sostenerse, mientras en El Ciudadano se publicaba una editorial titulada «Estamos… que no es poco», que reflejaba la época vivida en el 2002.

Con un esfuerzo, no exento de pocos sacrificios El Ciudadano se pudo sostenerse.

EL CIUDADANO EN LA WEB

En el 2005 El Ciudadano suma el soporte digital para sus contenidos y decide que la web sea complementaria a la edición impresa. Al tiempo la versión digital amplió sus contenidos periodísticos y la frontera informativa se extendió al conurbano, pasando a ser El Ciudadano del GBA.

Siempre con los sueños intactos, siempre con nuevos proyectos, El Ciudadano mantiene la renovada esperanza de ser un medio de comunicación totalmente identificado con Hurlingham y con el conurbano bonaerense.

Algunos nombres que hicieron posible más de dos décadas de El Ciudadano

Muchos son los nombres que pasaron por las páginas de El Ciudadano. Escribiendo artículos de fondo o pequeñas crónicas, en fotografías o en la distribución del periódico impreso, en el diseño, en la administración o en la venta de publicidad.

Algunos lo hicieron en un lapso breve, otros nos acompañaron durante un tiempo más prolongado incluso están los que formaron siempre parte de El Ciudadano.

Todos, de un modo u otro, son parte de esta historia.

Al querer hacer una nómina de todos los que colaboraron, es difícil no cometer involuntarias omisiones. Aun corriendo ese riesgo, y pidiendo las disculpas del caso, aquí publicamos algunos de esos nombres.

DIRECTORES, JEFES DE REDACCIÓN Y COORDINADORES

Claudio Ruiz – Gabriel Arrebillaga – Fabián Ruiz – Rody Rodríguez – Gustavo H. Mayares – Raúl Alberto Coria – Gabriela Chamorro – Maru Pampín –

COLABORADORES EN REDACCIÓN

Ángeles Cabral – Ubaldo Luna – Nuria García – Gustavo César Ríos – José Carlos Palacios – Marcelo Andrada – Juan Pablo De Santis – Camilo Fernández Ross – José Luis Soria – Natalia Wagner – Cristina Negri – Romina Franco – Laura Rombolá – Patricia Melchionda – Jorge Marchitta – Andrés E. Miranda – Juan Raising – Raúl Romano – Héctor Castellani – Hugo Ramos – Daniel González – Cavia Bonorino de Huici – Antonio Taimaz – Ernesto R. Valle – Isidro Béttiga – Diego Maizón – Bernardo Maggistochi – Mariana Sánchez – Luis A. Radén – Gustavo Bafundo – Augusto Muraro – Esteban Lobhe – Nicolás Valdivia – Alejandra Ortiz – Belén del Río – Martín Franzzetti – Diego Ferrante – Victoria Velázquez – Diego Rabaini – Emanuel Trillo – Florencia Saafigueroa – Aldana Farinelli – Isaac Castro – Sebastián Zárate – Marcelo Félix Solís – Enrique Octavio Mujica – Augusto Erbín – Leandro Rodríguez.

COLUMNISTAS INVITADOS (Se menciona a quienes hayan escrito más de 10 notas)

Norberto Galasso – Oscar Sbarra Mitre – Claudio Díaz – Fernando Arnedo – José Adolfo Gaillardou – Santiago Farrell – Mara Espasande – Mario Oporto – Edis Buscarons – Griselda Rodríguez – José Francisco Natali – Víctor Angel Stefanoni – Rafael Rody Rodríguez – Juan José Faella – Juan José Becerra – Emanuel Toranzo

DISEÑO (Gráfica y web)

Diego Natalini – Gustavo Mayares – Rafaela Martín – Augusto Erbín – Lautaro Rodríguez Ramallo

FOTOGRAFÍA

Raúl Coria – Graciela Cirillo – Alejandro Moritz – Janis Upenieks – Juan José Gauna – Rogelio Sanz Corvino – Hermes Soldi – Julieta Alfonso – Rubén Cuervo Vazquez

COMERCIALIZACIÓN y ADMINISTRACIÓN

Ricardo Damilano – Alberto Arrebillaga – Aldo Gosso – Javier Kahiara – Santiago Olivera – Pablo Eyheramono –

DISTRIBUCIÓN DEL PERIÓDICO

Alberto Baixailú – Oscar Lolo Lezcano – Miguel Gauna – Matías Feider – Diego Carcacha – Miguel Munuce – Cristian Tito Chamorro – Rasta Gómez – Luciano Benítez Nievas

IMPRESIÓN

Una mención especial merece la empresa que durante 20 años fue la responsable de la edición de El Ciudadano, la agencia periodística CID de Carlos Besansón y Elizabeth Tuma, como también a IPESA y a Rotativa Patagónica.