Aumento de tasas y escupidas al cielo

13-01-2018

Por Rody Rodríguez.

El aumento de las tasas municipales en Hurlingham, aprobado por unanimidad en el Concejo Deliberante en las últimas sesiones del año pasado, generó un revuelo a tono con las altas temperaturas veraniegas.

Era esperable el aumento, -más allá de los porcentajes que merecen un análisis particular-. Hurlingham, como todos los municipios, y sobre todo los del Conurbano, vienen sufriendo las consecuencias de una inflación que no baja, altos incrementos en casi todos los rubros (naftas, servicios públicos, alquileres, insumos y materiales, mercaderías, etc), que obliga a optimizar la recaudación y contar con más recursos y el incremento de tasas es la principal herramienta para cumplir con esos objetivos.

También era esperable la protesta de los vecinos. Aumenta todo: alimentos, transporte, gas, luz, combustibles, expensas, medicamentos, peajes, también aumentan los despidos, y las clases más acomodadas también reciben duros golpes con aumentos de cuotas en colegios privados, televisión por cable, servicios de telefonía, expensas, entre otros.La plata no alcanza, mientras el gobierno de Mauricio Macri aplica constantemente políticasde ajuste, dañando a los sectores más vulnerables, como los jubilados, por ejemplo.

En cambio, la reacción del concejal de Cambiemos, Lucas Delfino, fue realmente inesperada. Tras el apoyo de su bloque a la ordenanza fiscal e impositiva que preveía los aumentos de la tasa de servicios generales -TSG-, comunicó que siempre estuvieron en “desacuerdo con la medida desde el primer momento” avisando que “desde su rol de concejales(…) vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para defender a los vecinos”.

Como si fuera poco, Delfino, y su equipo de troles instalados en una propiedad en el centro de Hurlingham, difundieron en las redes sociales la consigna “No al impuestazo municipal en Hurlingham”. La iniciativa provocó numerosas críticas. Desde la izquierda lo calificaron de “cínico” y de “hipócrita”. “Quienes se encargaron de defender el saqueo a jubilados y pensionados, los aumentos de precios en todos los rubros y que legitiman la represión y persecución política, pretenden posicionarse como oposición a un ajuste que impulsan”, expresó el Partido Obrero de Hurlingham.

Pero las críticas no solo llegaron desde la izquierda, también desde su propio espacio están molestos con el accionar de Delfino.

Hace menos de un mes, dos funcionarios del gobierno de la Provincia de Buenos Aires, su ministro de Gobierno Joaquín de la Torre y el Subsecretario de Gobierno y Asuntos Municipales, Alex Campbell, le pidieron a los concejales de distritos no gobernados por Cambiemos (los denominados “sin tierra”, entre los que está Hurlingham) que eviten las críticas a los aumentos de tasas en esos distritos, primero porque esos incrementos se implementaron en todos los municipios, sin distinción de banderías políticas y segundo, porque cuestionar incrementos de tasas cuando el gobierno de María Eugenia Vidal está impulsando aumentos en el Impuesto Inmobiliario Urbano con porcentajes casi idénticos a los que se aplicó en Hurlingham, sería como escupir al cielo. Eso es lo que está haciendo Delfino.

El gobierno provincial hace malabares para explicar el aumento de los tributos. Por ejemplo el diputado de Cambiemos Marcelo Daletto, que es presidente de la Comisión de Presupuesto, dijo que “el inmobiliario no aumenta, se actualiza su valuación”. Esta respuesta no es fácil de aceptar por el contribuyente que sufre “actualizaciones” permanentes de sus gastos pero no de sus ingresos.

Para el gobierno provincial de Cambiemos no es una buena noticia que un funcionario nacional, como es el caso de Delfino (que además es concejal), promocione acciones en contra de los aumentos tarifarios, que es una acción recurrente en las gestiones macristas.

Más hábil estuvo Diego Benavidez, el concejal radical de Cambiemos, que en lugar de centrar su crítica en el “tarifazo”, lo hizo enumerando lo que, a su entender, son los déficit que la gestión municipal de Hurlingham tiene, pese al incremento de tasas.

Por su parte el municipio justifica el alzaexplicando que “hay un desfasaje en los montos que viene de la gestión anterior” en tanto que prevén aplicar importantes descuentos a los contribuyentes que cumplan con el pago de la TSG y otorgan facilidades en otras tasas a comercios, pymes e industrias y bajan alícuotas y no cobran la habilitación de locales.

No obstante, las protestas continuarán. La queja del contribuyente va más allá de la tasa municipal, porque el clima social es adverso, porque las condiciones socioeconómicas son malas y la opinión sobre las perspectivas que la ciudadanía tiene a futuro no son mejores.

Mientras tanto, Lucas Delfino seguirá con su cruzada opositora, basada en la comunicación en redes sociales, pero lo que los troles contratados por Cambiemos no podrán evitar, es que el recientemente elegido concejal, termine con su propio escupitajo en la frente, como advierten sus propios colegas del gobierno de María Eugenia Vidal.

 

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