Galuccio habló sobre el acuerdo con la petrolera Chevron

 

BUENOS AIRES-  El presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio, destacó  la importancia del acuerdo con la petrolera Chevron para la explotación de recursos no convencionales en el yacimiento neuquino de Vaca Muerta, para alcanzar el objetivo de autoabastecimiento e independencia energética, al tiempo que rechazó que ese convenio contenga algún tipo de cláusula secreta.

Tras la aprobación que la legislatura neuquina dio anoche al acuerdo firmado por YPF y el gobierno provincial para el desarrollo de Vaca Muerta, Galuccio ofreció esta tarde una conferencia de prensa en la sede de la petrolera junto al titular de Chevron para África y Latinoamérica, Alí Moshiri.

En ese marco, ambos directivos brindaron detalles del entendimiento y enfatizaron que mañana entrará formalmente en vigencia, con la publicación en el Boletín Oficial de Neuquén del acuerdo que durante la víspera avaló el parlamento provincial.

«Argentina necesita poner en valor sus recursos y crecer. Esta inversión genera trabajo, genera regalías y se transforma en un bien social para el país», afirmó Galuccio al valorar este acuerdo que en su primera etapa contempla una inversión de 1.240 millones de dólares en los próximos 12 meses para la apertura de 130 pozos.

Galuccio planteó que la Argentina enfrenta «un déficit energético serio y si no se hace algo hoy la situación en el futuro va a empeorar».

Explicó que «este acuerdo apunta a reemplazar la inversión de 9.300 millones de dólares que el país destina a la importación de gas y combustibles, por dólares que vienen para producir recursos naturales propios».

En ese sentido, el CEO de YPF refutó a quienes afirman que «el acuerdo es una entrega de la soberanía» al entender que «soberanía significa producción, es el recurso que el país tiene en el subsuelo y puede poner en producción para evitar importar combustible que enriquece a los que lo producen a fuera y no trae ningún trabajo al país».

La presentación sirvió para clarificar los términos del acuerdo cuya firma prevé una primera etapa de desarrollo de un área de 20 kilómetros cuadrados en una fracción de la formación geológica Vaca Muerta que comprende el área de interés Loma La Lata Norte \Loma Campana.

El plan inicial prevé una inversión de 1.240 millones de dólares, la perforación de más de 130 pozos, la instalación de 19 equipos de perforación y la generación de 1.500 puestos de trabajo directos.

La inversión total estimada a 35 años es de 16.500 millones de dólares, 9.000 millones de gastos operativos, más de 1.677 pozos nuevos, producción acumulada de 750 millones de barriles, regalías de 8.500 millones de dólares y un plan de producción promedio de entre 50.000 y 75.000 barriles de petróleo y una producción de 3 millones de metros cúbicos de gas.

Como parte de lo que denominó «los mitos en torno al acuerdo», Galuccio afirmó que “Chevron ingresa dólares del exterior a través del Mercado Único Libre, a cambio oficial, por el total de la inversión”, y que podrá recuperarlo “posiblemente en 8 o 9 años”.

También aseveró en su presentación que “YPF no garantiza precios a Chevron, sino que los precios serán los vigentes en cada momento sin ninguna garantía” de la petrolera nacional y que como en cualquier contrato petrolero “el precio lo determina en un caso el mercado local y en caso del 20 por ciento de exportación el mercado externo”.

El presidente de Chevron, por su parte, sostuvo que «la estrategia llevada adelante por Argentina para lograr su independencia energética es la correcta», al tiempo que enfatizó que en el convenio firmado con YPF por Vaca Muerta «no hay ningún acuerdo secreto».

«No Hay ningún acuerdo secreto. Seguimos la ley. Ambas empresas cotizamos en Bolsa y tenemos que ser transparentes y así lo refleja este acuerdo», dijo Moshiri al responder a las acusaciones formuladas desde sectores que se oponen al entendimiento.

Según Moshiri, el convenio firmado para desarrollar hidrocarburos no convencional en Vaca Muerta «es un muy buen acuerdo, transparente y beneficioso para los argentinos y para los accionistas de las dos empresas. Estamos muy ansiosos de seguir adelante con la inversión y tenemos toda la confianza en que YPF será un excelente operador.

En la misma línea que el titular de Chevron, Galuccio aseveró que «el acuerdo no tiene cláusula secretas» sino que se trata de «un acuerdo confidencial de las normas que aplican dos compañías privadas. El acuerdo protege la inversión de esas dos compañías lo que significa que ese acuerdo se transforme en pozos y en producción».

«YPF no es una empresa estatal sino una sociedad anónima, y por esta razón la negociación se lleva a cabo cumpliendo normas y obligaciones de la Ley Comercial de Sociedades y de sus reguladores y accionistas protegiendo la privacidad del acuerdo», completó.

El cronograma del acuerdo prevé una curva de producción entre 50 y 75 mil barriles, y a partir de los 5 años, Chevron tiene la posibilidad de exportar 20 por ciento del crudo, mientras que YPF usará el crudo liviano para cargar sus refinerías y aumentar la producción local.

La primera etapa de desembolsos de la compañía estadounidense será de 300 millones de dólares para pagar el 50 por ciento de las inversiones realizadas por YPF al día de hoy.

El segundo desembolso, una vez firmados los documentos legales definitivos, Chevron aportará 940 millones de dólares a medida que se requieran las inversiones en los próximos 12 meses hasta completar el plan de actividad en los más de 130 pozos.

Finalizado el proyecto piloto, Chevron podrá decidir si continúa con la etapa del desarrollo masivo que estima una producción de 1.500 pozos o se retira y sólo tendrá derecho al 50 por ciento de la producción de los pozos perforados en la primera etapa.