Creen que la odontóloga puede haber sido asesinada por envenenamiento

Los resultados preliminares de la autopsia sobre el cuerpo de la odontóloga Gissella Solís Calle volvieron a reflotar la hipótesis del envenenamiento. El estudio realizado en la morgue judicial de La Plata no arrojó una causal de muerte evidente. La mujer no presentaba lesiones de ataque ni de defensa ni signos de asfixia. De esta manera, los estudios complementarios serán centrales para analizar si existen elementos para revelar una posible intoxicación por envenenamiento de la mujer de 47 años que fue encontrada esta mañana a la vera de un arroyo cerca del Camino Negro, en la localidad bonaerense de Villa Elisa, después de permanecer 14 días desaparecida.
La hipótesis del envenenamiento circuló durante los primeros días de la desaparición de Gissella a partir de una serie de elementos encontrados en la casa de la ondontóloga en la localidad de Berisso, donde pasó la noche del miércoles 16, última vez que se la vio con vida. La familia de Gissella sostiene que su desaparición ocurrió luego de una fuerte discusión que mantuvo con su novio Abel Casimiro Camp, a quien le había descubierto una familia paralela. Casimiro es el único y principal sospechoso de la causa.
En la casa de la mujer habían quedado dos copas de vino a medio tomar y se había encontrado un vómito en el baño. Esos elementos construyen la hipótesis de envenenamiento a partir del sobre de un insecticida que fue encontrado en la habitación del hotel platense donde Casimiro se suicidó antes de ser detenido por la Policía. Días atrás, la hipótesis había quedado en la cuerda floja luego de que en los primeros peritajes sobre las copas de vino no se encontrarán elementos tóxicos.
El cuerpo de Gissella fue hallado a primeras horas de la mañana, a partir de las imágenes de las cámaras de la autopista Buenos Aires-La Plata en las que se encontraron capturas de la camioneta de Casimiro. La titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº1, Ana Medina, a cargo de la investigación, fue hasta el lugar apenas comunicado el hallazgo, lo que aceleró las expectativas de los familiares sobre el posible desenlace. El cuerpo estaba enterrado y envuelto en sábanas, dato que coincidía con la ausencia de ropa de cama registrada en la casa de la odontóloga luego de ser denunciada su desaparición.
Hasta ahora, ya se habían realizado seis rastrillajes en diferentes zonas de la provincia de Buenos Aires. El de ayer se desplegó en el barrio El Dique, a unas diez cuadras del domicilio de Gissella, en la localidad de Berisso. Buscaban indicios en los alrededor del canal del Río Santiago, en cercanías de la planta que posee la empresa YPF.

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