El carpintero acusado en el Caso Candela cree que todo va a quedar impune

 

 

(Por Raúl Coria y Maru Pampín). Néstor Altamirano fue uno de los primeros detenidos en el Caso Candela. Lo comprometió la declaración de un testigo de identidad reservada. El carpintero, muy querido en su barrio, frecuentaba la casa de la calle Kiernan, allí hizo un trabajo de carpintería, además iba darle de comer al Bobby, el perro que vivía en esa casa.

-¿Cómo fue el día que lo llevan detenido?

-Ya había pasado que me llamaron para declarar como testigo y ya me habían allanado, yo pensando que todo eso que había pasado se iba a tranquilizar y que iba a comenzar con mi ritmo normal de vida, confiado en que yo no tenía nada que ver, entonces yo fui a ver a unos clientes por unos trabajos que estaba haciendo, cuando vuelvo en bicicleta voy a entrar a mi casa y se arrima un coche particular con dos policías que me dice si los puedo acompañar que el comisario quería hablar conmigo, entonces entro la bicicleta.

-¿Hasta ahí no le habían dicho que estaba detenido?

-No y yo entre una cosa y otra pensé que me llamaban para agregar algo, entonces guardo la bicicleta y me voy con ellos, cuando llego allá me subo al camión que está al lado de la comisaría y viene un fiscal o no se que será y me empezó a leer un papel donde decía todos mis derechos y todas esas cosas… que todo lo que diga puede ser utilizado en mi contra, después que termina de leerlo ahí me empezó a preguntar cosas y yo esos día ya venía cansado de algunos trabajos que venía haciendo y más que ya me habían llamado a la comisaría a declarar como testigo, pero ahí ya me estaban acusando y tratando de sacarme cosas que yo no sabía. Yo psicológicamente ya estaba medio aturdido, mal pero bueno yo decía soy inocente, tengo que continuar con mi vida normal, no voy a dejar que esto me vuelva loco, entonces no presté atención a que me estaban leyendo mis derechos, me tuvieron un montón preguntándome cosas, ahí llevaron a la comisaría a Nelly (su mujer) le dijeron que se venga temprano y ella no se quería ir si no me largaban a mí, mire como sería que estaba yo de mal que les decía, bueno, no tengo más nada que decir, déjenme ir a mi casa, estoy cansado no desayuné, estaba con hambre, frío porque estaba con la ropa de trabajo y me decían si ya falta poco.

-¿En ningún momento le dijeron que estaba detenido?

-No, no, en ningún momento, me leyeron mis derechos pero yo no me di cuenta encima me ponía nervioso, se me secaba la voz, no podía ni hablar, me traían agua y a eso de la 1 de la mañana me llevan a Nelly y a mí para la comisaría, a ella la dejan en el hall sentada y a mí me llevan para atrás y me llaman para una oficina donde había dos capos, dos gordos grandotes eran  y ahí me empiezan a preguntar de nuevo y como no me pudieron sacar lo que ellos querían, saber, porque si yo hubiera sabido algo hubiera hablado porque ¿no sabés cómo me dieron vuelta?. Porque ellos profesionales, yo confiado que era inocente, no sabía que estaba detenido y ni siquiera pedí un abogado porque dije yo de acá salgo y me voy a casa. En una de esa uno me pega por acá así (hace la seña como si le dieran una cachetada en la nuca), ahí es como que me corrió un escalofrío y me asusté, ahí me volvió a preguntar que diga lo que sabía y me volvió a pegar, entonces ahí digo que quiero un abogado sino no voy a hablar, entonces me dejaron, yo dije bueno ahora me muelen a palos.

-¿Volvió a recibir agresiones?

-No. Físicamente fue lo único, después psicológicamente sí, me metían en una conversación, lo que más querían saber era quien era mi amante.

-Sí, se habló mucho de ese tema

-Sí, yo no tengo amante, respeto a mi mujer. Eso me siguió por todos lados y me metían en historias y me contaban historias de ellos y me decían y vos nunca una cañita al aire y yo les decía no viejo. no, o sea que me querían hacer decir que yo tenía una amante.

-Respecto a su vinculación a la casa de la calle Kiernan hay dos versiones, por un lado que la dueña de esa casa -que además es hermana de Gladys Cabrera- era muy amiga de su mujer y cuando fallece usted y su mujer se ocuparon de darle de comer al perro por casi dos años. La otra versión es que Gladys lo contrató para hacer un trabajo en esa casa en el lapso que secuestran a Candela. ¿Cuál es la versión real?

-Sí, esa semana me contrató, ella estaba viniendo casi todos los días porque venía también el inquilino que alquiló la casa, entonces ella estaba acomodando todas las cosas de adentro  porque ahí estaban todas las pertenencias de la hermana y la abuela que ya habían fallecido, entonces, estaban metiendo todo en un dormitorio y en el galpón del fondo para dejarle lo más libre posible para el inquilino, entonces me contrató para hacer un cerramiento de la parte de atrás de la casa y de enfrente entonces para que el perro se mantenga en ese costado. Yo siempre le daba de comer. Nosotros teníamos una especie de compromiso con el perro porque su dueña era muy amiga de mi mujer, entonces por eso nos encargamos de darle de comer, porque no sabíamos que iba a ser del perro y como nos gustan los animales…

-¿Llegó a hacer ese trabajo?

-Sí, lo terminé en un día. El 31 lo hice porque al otro día se mudaba el inquilino.

-¿De los acusados con la única que tiene relación real es con Gladys que la conoce a través de la amistad entre su hermana y su mujer, ¿a quien conoce del resto de los acusados?

– No conozco a ninguno.

-¿Con Gladys Cabrera pudo hablar?

-No sabía que había salido, sabía que le habían otorgado la excarcelación extraordinaria pero no sabía que había salido, ahora me dijo Matías (Morla, su abogado) que ya salió.

-Otras de las versiones hablan de un cyber en San Martín que fue frecuentado tanto por Carola Labrador como por usted. ¿Conoce ese lugar?

-¿Ella dijo eso?.

-Es una de las tantas versiones que circularon públicamente.

-Ah!  Yo a San Martín… trabajé en un taller de un amigo por la calle Maipú pero hace más de 20 años y después en San Martín un día o dos fui a una casa a hacer un trabajo que me llevó un vecino de acá que siempre me da trabajo e incluso salió como testigo, pero de meterme en un cyber o todas esas cosas no, no se nada.

-Mientras estuvo detenido no estuvo en un sitio con otros presos incluso tuvo la posibilidad de hacer mesas y sillas para jardines municipales.

-Yo estaba en la Alcaldía Pettinato de La Plata. Estaba bien. Solo. Con resguardo físico y muy limpio, pero escribía y leía libros pero necesitaba algo que me haga pasar el tiempo, entonces lo hablo con los jefes de ahí y me dicen que en Malvinas Argentinas hay una alcaldía que tiene un tallercito de madera, entonces preguntaron si había lugar, dijeron que sí y me vine para Malvinas, ahí estuve casi dos meses  pero sucedió que era muy cerrado que si bien estaba solo en mi celda tenía una al lado de la otras y todo el mundo fumaba y el único que no fumaba era yo y me molesta el humo, y como era muy cerrado me dolía la garganta.

-¿Cómo fue el trato con los presos mientras estuvo en Malvinas?

-Bien, porque los presos que tienen la posibilidad de andar circulando es porque no son peligrosos.

-¿Qué se comentaba del caso Candela?

-Yo trataba de no hablar, yo no les daba lugar porque cada uno tiene sus problemas y yo trataba de no preguntar de los demás. Cada uno tiene sus problemas y yo no quería acordarme a cada rato de mi martirio. Entonces bueno ahí me asfixiaba el humo y pedí a mi abogado que me buscara un lugar más abierto  y me llevó otra vez a La Plata, era por mi salud.

-¿El tiempo que estuvo detenido cómo fue la situación de su esposa?

-Económicamente, le dieron de comer los vecinos, hasta le daban plata para pagar la luz, hacían rifas, la verdad de todo, una cosa…

-¿Le sorprendió eso?

-Sí, yo sabía que tenía buenos vecinos pero la verdad coseché más de lo que sembré me mandaba a mí incluso yerba y esas cosas.

-¿Hace cuánto que es del barrio?

-Casi, 24 años.

-¿Hace cuánto que está con su mujer?

-30 años.

-¿Su abogado dijo que van a hacer un juicio al Estado, por haber estado preso injustamente, dentro de ese juicio van a incluir el deterioro que sufrió su mujer  por la enfermedad que ella tiene?

-Mire, yo todo eso la verdad que por ahora no sé a mí lo que me interesa en este momento es quedar sobreseído porque eso no sé si corresponde o no, no pienso en eso.

-¿Cuál es la característica de su arresto domiciliario?. Por ejemplo no hay un móvil policial en la puerta.

-Sí, estoy con arresto domiciliario pero salió de garante mi mujer, mi vecina de en frente y otra vecina más de acá a la vuelta, después viene un organismo cada tanto que cae sorpresivamente, pero si no me escapé antes no me voy a escapar ahora. Comprende.

-¿Lo tranquiliza saber que la madre de la víctima lo cree inocente?

-Sí. ¿qué le parece? Es importante realmente, hay una señal que a uno le creen. Igualmente tengo la conciencia tranquila y espero que esto se termine.

-¿Cómo cree que va a terminar el caso Candela?

-Yo creo que como dijo Matías (Morla) va a quedar impune. Tampoco tengo tanta información de cómo se maneja, pero con esto de los testigos de identidad reservada se dijeron mentiras que no las cree nadie. Decían, por ejemplo, que Nelly, se iba de viaje con un bolso, dos pasajes y dinero y ¿cómo sabían que tenía dos pasajes?.