10 años de dignidad pueden ser más que una década

    Por JUAN ZABALETA*

    Si lo sabrán nuestros mayores, que han visto pasar décadas de frustración y resentimiento, con gobiernos militares que generaron el mayor genocidio del que se tenga memoria y que entregaron los recursos naturales, las industrias nacionales, el trabajo de nuestra gente, el sufrimiento de nuestros productores y dejaron la mayor hipoteca financiera de nuestra historia.

    Luego, la reconstrucción democrática que recuperó derechos individuales y restauró las bases del Estado no logró revertir, sin embargo, la arquitectura económico social necesaria para recuperar de a poco la devastación de aquella casi otra década.

    Tras la hiperinflación y un retiro anticipado del gobierno, otro gobierno volvió a retomar a todo ritmo los pasos económicos de la dictadura, creando, entre otras cosas, un sistema privado jubilatorio que coexistiendo con el estatal , logró acumular en manos de empresas privadas una fenomenal masa de dinero que solo sirvió para los negocios financieros y produjeron, como consecuencia, un crack del sistema jubilatorio, que dejó a millones fuera del sistema de la seguridad social, debiendo además el Estado asumir cuantiosas deudas del exterior para poder pagar los haberes jubilatorios.

    El sistema de seguridad social fue saqueado durante los llamados 90 y el Estado endeudado por varias generaciones mientras millones no pudieron acceder al sistema jubilatorio, como fruto de su esfuerzo de tantos años

    Ese fue también el tiempo del otro exilio, mientras muchos viejos veían como sus hijos y nietos se iban a otros países en la búsqueda de lo que aquí les era negado.

    Por eso decimos que diez años de dignidad pueden ser mucho más que solo una década…

    Porque también estuvo el trunco gobierno de la Alianza que descontó el 13 % de los haberes a nuestras y nuestros jubilados y redujo las asignaciones familiares y en su corto período profundizó la crisis terminal del sistema previsional y de la seguridad social argentina.

    Recuperar la dignidad de nuestros mayores no ha sido de ningún modo una tarea sencilla.

    Y en solo una década este gobierno, nuestro gobierno, el de todas y todos los argentinos, logró restaurar muchas décadas de destrucción sistemática y expulsión y exclusión de millones de compatriotas nuestros, que no tenían jubilación, ni obra social, ni asignaciones familiares.

    La fuerza de Néstor Kirchner y de su modelo de gobierno, con el apoyo de las grandes mayorías y del pueblo hizo posible que desde el año 2003 en adelante aumentaran significativamente las jubilaciones, que desde un magro haber de $150, llegara en marzo del presente año a aumentar un 1025 %, hasta obtener una jubilación mínima de $ 2165 con el ultimo aumento.

    Ese solo dato bastaría, pero hay muchos más que ilustran este nuevo tiempo que comienza con Néstor Kirchner y continúa nuestra Presidenta Cristina.

    El programa de inclusión jubilatoria logró ingresar al sistema a 2,5 millones más de jubilados y pensionados , que mediante diversos planes de moratoria y la decisión política de tener un Estado presente hicieron posible que estos compatriotas nuestros pudieran acceder a la protección que los gobiernos anteriores les habían negado sistemáticamente.

    La Administración Nacional de la Seguridad Social-ANSES, pasó de ser un organismo en retirada a ser el rector de la nueva seguridad social para los argentinos, con sucesivos aumentos jubilatorios, inclusión de millones de personas al sistema, leyes de protección previsional, eficiencia a la hora de los trámites, delegaciones en todo el país y una atención especial como política de Estado para todos los mayores del país.

    La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner puso su sello distintivo con dos enormes decisiones que fueron luego leyes del Congreso y que se tomaron durante la dirección del hoy Vicepresidente Amado Boudou: la eliminación de las AFJP, unificando los sistemas previsionales con la creación del Sistema Integrado Previsional Argentino -SIPA- y la ley de movilidad jubilatoria que otorga dos aumentos anuales, por Ley del Congreso, a los haberes jubilatorios y a las pensiones.

    Así llegamos a este tiempo de dignidad que se construyó con las decisiones políticas que nuestros gobiernos han tomado desde el 2003 y con el esfuerzo compartido de todos los argentinos.

    De aquellos magros $150 a estos $ 2165, de aquellos millones de excluidos a estos más de seis millones de jubilados y pensionados, que han aumentado en un 81 % y que nos dan una tasa de cobertura del sistema del 90 %, la más alta de América Latina, con una inversión en seguridad social de más del 10 % del PBI y con la asignación universal por hijo que da protección a todas las familias.

    Hemos ganado entonces varias décadas para la dignidad y la seguridad social en estos diez años de gobierno del pueblo.

    *Juanchi Zabaleta es Secretario Administrativo del Senado de la Nación y referente de la agrupación Hurlingham con Cristina.