La soja marcó récord en demanda de exportación

 

BUENOS AIRES La cotización de la soja en el Mercado de Chicago cerró  ayer en 537,87 dólares la tonelada, y registró un nuevo valor máximo en 43 meses.

La última cotización máxima se registró el viernes 12 de setiembre de 2008, cuando la soja pegó un salto de más 100 dólares en un día para ubicarse en 547,49 dólares.

Sin embargo, ese valor no pudo sostenerse y tan repentino como subió, bajó tras el fin de semana para ubicarse el 15 de setiembre en 433,22 dólares.

El grano aumentó en la jornada de hoy 9,83 dólares respecto del cierre de ayer, lo que representó un crecimiento de 1,86 por ciento.

Así la soja en ubicó en su máximo en tres años y siete meses, y acumula una suba de 133 dólares en cinco meses.

De esta manera, desde que tocó el «piso» de 404 dólares a mediados de diciembre último, acumula una mejora de 33,13 por ciento.

Por su parte, la cotización del grano a julio de este año, subió también 9,83 dólares para ubicarse en 539,25.

Según el último análisis de Oil World, difundido en Hamburgo, Alemania, la cosecha de soja de la Argentina será en esta campaña de 42,5 millones de toneladas, contra 49,2 millones del ciclo anterior.

La sequía en el norte de la Argentina resultó peor a la esperada y el rendimiento en las áreas afectadas disminuyó en algunos casos a cerca del 50 por ciento», reportó la consultora especializada.

Oil World también citó los daños que registraron los cultivos de soja en Brasil y Paraguay, y afirmó que «en el corto y mediano plazo el potencial a la baja en los futuros de la soja será limitado».

El analista local Manuel Alvarado Ledesma, en tanto, señaló que «tres fuerzas nuevas alientan el sostenimiento de los precios y, por momentos, los empujan a la suba».

En primer lugar, el experto mencionó la evolución del dólares, que nuevamente está en proceso de depreciación respecto al euro.

La devaluación de la divisa estadounidense (5% en la última semana) «promueve la capacidad compradora por parte de los importadores de soja y de granos en general y de los subproductos correspondientes», explicó.

Otra fuerza, según Alvarado Ledesma, radica en las estimaciones de baja en la producción tanto de la Argentina como de Brasil, al punto que «el vecino país podría llegar a limitar sus ventas externas provenientes del complejo sojero».

El tercer factor alcista de la soja es «la casi certeza de que en mayo el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) revisaría también a la baja las proyecciones de soja para América del Sur hechas en abril».

Por lo pronto, en la Argentina, el ingreso de una masa de aire inusualmente frío y seco «podría golpear la etapa final de buena parte de la soja de segunda», dice Alvarado Ledesma.

Estas tres fuerzas, concluye, operan en un contexto mundial donde EE.UU. tiene un bajo nivel de stocks y donde, además, un gran demandante, como China, mantiene reducidas reservas.