«Escuela bomba», la película sobre la explosión en Moreno

(Página 12 por Por Agustina Arredondo)

La explosión de la escuela 49 Nicolás Avellaneda de Moreno generó un antes y un después para los vecinos del distrito, quienes demostraron un alto nivel de organización para denunciar las paupérrimas condiciones edilicias de las escuelas. Ese quiebre fue documentado en la película «Escuela bomba, dolor y lucha en Moreno», filmada por el Departamento de Educación de la Universidad Nacional de Luján, que se propone “dar voz” a los docentes, padres y alumnos que sufrieron la muerte de la vicedirectora Sandra Colomano y el auxiliar Rubén Rodríguez, pero también busca abrir un debate académico más profundo sobre el tejido social que forjó un proceso de lucha que logró frenar las clases durante seis meses a pesar de las presiones oficiales, sobre las condiciones históricas materiales que desencadenaron en la tragedia y acerca de las ideas naturalizadas que comparten los docentes ante las falencias del Estado.

El Departamento de Educación de la universidad decidió comenzar a documentar lo sucedido el mismo día que explotó la garrafa tipo zeppelin que se usaba para calefaccionar a los chicos. “Salimos al día siguiente sin saber mucho hacia dónde íbamos pero fuimos para hacernos cargo y ponerle voz a la situación, a contar lo que entendíamos que era un asesinato de dos compañeros”, relata a Página/12 Andrea Corrado, decana del departamento de la Unlu. Lo que empezó como un corto, con grabaciones esporádicas, fue tomando envergadura, hasta convertirse en un documental. El 8 de agosto, al cumplirse un año de la tragedia, estará en las salas argentinas, aunque también se presentará en dos festivales nacionales y en el Festival Internacional de Cine Político.

“Lo que queríamos era evidenciar que durante seis meses, 80 mil estudiantes en Moreno no tuvieron clases y 230 escuelas estuvieron cerradas”, señala Corrado, quien hace hincapié en el cruce que se generó entre la militancia sindical, las organizaciones sociales populares y los mismos padres para “hacerse cargo de acompañar a los docentes en ese contexto y no permitir que se reabrieran escuelas que no estaban en condiciones”. “Era una cantidad de derechos vulnerados históricamente que confluyeron y por suerte lo hicieron en la lucha y desde varios sectores”, agregó la decana de la universidad.

 

3 COMENTARIOS

  1. UNA OBSERVACIÓN, EN EL ARTICULO,LA TRAGEDIA FUE EL 2 DE AGOSTO.SOY HERMANA DE UNA DOCENTE DE LA INSTITUCIÓN.GRACIAS

  2. SOY DE MORENO Y DOCENTE Y ESE HECHO NEFASTO PARA DOS COMPAÑEROS, DIO LUGAR AL «MORENAZO», DONDE VIMOS SURGIR UN ESPIRITU DE SOLIDARIDAD Y PERTENENCIA, QUE CREIAMOS DORMIDO

  3. Excelente!!! ojalá el séptimo arte hagan llevar la voz de los que no son escuchados en su lugar de origen cómo fueron toda comunidad educativa de Moreno

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